El ex candidato del PRI a la Presidencia, José Antonio Meade, dijo hoy que nuestro país es el cuarto país del mundo con mayor impunidad y, que si no se resuelve ese problema, difícilmente se reducirán los índices de violencia en el país.

Durante su participación en el Seminario de Formación de Líderes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), el ex candidato mostró un análisis económico y financiero.

“El manejo transparente y responsable de los recursos públicos impulsa el desarrollo y la competitividad”, dijo, y añadió que la inversión en México es condición para la creación de más puestos de trabajo, por lo que pidió que se garanticen las condiciones para que eso ocurra.

“Los retos para México se centran en certeza para la inversión y sus efectos en el nivel de empleo”, dijo.

Durante el Gobierno de Enrique Peña Nieto, José Antonio Meade, un economista con doctorado en la Universidad de Yale, fungió como Secretario de Desarrollo Social, como titular de la Secretaría de Hacienda, así como de la Secretaría de Desarrollo Social y de Relaciones Exteriores.

No obstante, durante su campaña presidencial fue duramente criticado, entre otras cosas, por “no haber visto” presuntos actos de corrupción o por los aumentos en el precio de la gasolina.

Fideicomisos opacos

Durante el tiempo en el que Luis Videgaray y José Antonio Meade estuvieron al frente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), destinaron 835 mil 477.8 millones de pesos a 347 fideicomisos, lo que equivale a 479 veces lo que reciben como presupuesto anual para desarrollo social los estados de Chiapas, Oaxaca y Guerrero.

Dichos fideicomisos estuvieron plagados de irregularidades, ya que hubo “mínima” rendición de cuentas, lo que dificultó el rastreo de recursos y la verificación de su ejercicio, es decir, que nadie sabe qué se hizo con el dinero ni dónde quedó.

Una investigación hecha por el equipo de SinEmbargo reveló que éstos se encuentran dispersos entre distintos estados, están fragmentados, son inaccesibles y no cumplen con un formato de datos abiertos ni con un lenguaje ciudadano.

Por si fuera poco, el 92 por ciento de los recursos disponibles en fideicomisos, es decir, 772 mil millones de pesos, no tiene un control de vigilancia.

También se dio a conocer que la participación de estancias privadas también complica la supervisión y el manejo del dinero, pues éstas tienen el derecho de realizar gastos que no son considerados como parte del gasto público. 

Éstas controlan 68 mil millones de pesos de los fideicomisos, siendo Santander el banco que más dinero controla (34 mmdp), seguido por Banorte (18 mmdp), BBVA Bancomer (7 mmdp) y Banamex (3 mmdp).

Aprobó contrato con Odebrecht

Cuando, en 2011, Meade se desempeñaba como secretario de Energía en el sexenio de Felipe Calderón, aprobó un contrato entre Pemex y Braskem, filial de Odebrecht, para instalar la planta petroquímica Etileno XXI.

Previo a la autorización de Meade, expertos y consejeros en el tema, advirtieron sobre la ilegalidad del contrato y los graves daños que representaba para la economía petrolera.

El convenio establecía que la petrolera mexicana suministraría 66 mil toneladas diarias de etano a Braskem-Idesa durante 20 años y se echaría a andar la planta Etileno XXI para producir polietileno de manera 100 por ciento privada.

También se solicitaba al Gobierno mexicano aumentar el arancel de las importaciones de polietileno, para encarecer los costos de los competidores. El arancel sí se impuso, en 2016, en un decreto hecho por Enrique Peña Nieto.