A diferencia de empresarios como el presidente de la Coparmex, Gustavo de Hoyos, que estallaron en cólera en contra del plan de reactivación económica de Andrés Manuel López Obrador, los magnates Carlos Slim, Alberto Baillères y Germán Larrea, del Grupo Ciudad de México, respaldaron al mandatario e incluso se ofrecieron a brindar su apoyo.

“La conversación fue para agradecerles, porque estos tres empresarios manifestaron mantener a sus trabajadores, no despedir a ningún trabajador, aún cuando están en casa. Incluso ofrecieron, y esto es importante, que van a ayudar para apoyar a sus proveedores de pequeñas empresas, ayudarlos pagándoles lo más rápido posible o adelantarles pagos, esto fue un ofrecimiento, un planteamiento que hicieron”, detalló el mandatario federal.

Adelantó que este martes sostendrá otra reunión con empresarios de Monterrey, quienes escucharán el mismo alegato. López Obrador dijo que la fórmula que  está aplicando para remontar la crisis transitoria es la suma de tres elementos: mayor inversión pública para el mayor desarrollo económico y social; empleo pleno, honestidad y austeridad republicana.

El presidente afirmó que el Gobierno se está preparando para que una vez terminada la emergencia sanitaria se produzca derrama económica en el país con la generación de empleos y el  fortalecimiento del consumo.

En la década de los años 90, la mayoría de miembros del exclusivo círculo de millonarios en México fueron beneficiarios con un  rescate financiero, así como de diferentes mecanismos de excepción fiscal y políticas económicas. AMLO refirió que eso ya quedó en el pasado y no se repetirá.  

“Eso ya quedó atrás, eso se fue a la historia. En el caso de México, al basurero de la historia. Eso no sirvió, lo dijimos ayer, el coronavirus terminó de precipitar el gran fracaso de la política neoliberal en el mundo”, recalcó.