En los últimos días, Bolivia se ha enfrentado a un escenario de tensión política que desencadenó en un un Golpe de Estado del ejército para que el Presidente Evo Morales renunciara a su cargo.

Ahora, encabezando a la oposición, se ha presentado Luis Fernando Camacho, un abogado, empresario y, según su cuenta de Twitter, presidente del Comité Pro Santa Cruz que dice no luchar “con armas, sino con Fe”.

Lo apodan “El macho” y es líder de la organización civil más importante de la zona más rica de Bolivia.

También forma parte de una de las dos grandes logias de la zona, Los Caballeros del Oriente, y, junto a su familia, es parte del Grupo Empresarial de Inversiones Nacional Vida S.A., un grupo de empresas relacionadas con la venta de seguros, el gas y otros servicios.

Antes, Camacho se formó en las «fraternidades», comparsas carnavaleras elitistas de la ciudad oriental y después se desempeñó como presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz y como líder del Comité Cívico, una organización de la derecha radical,  señalada por promover la violencia, la discriminación y el racismo, de acuerdo con la Federación Internacional por los Derechos Humanos (FIDH) en 2008.

Luis Fernando Camacho tiene 40 años, tres hijos, se tituló en derecho por la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra y obtuvo una maestría en Derecho Financiero y Tributario en la Universidad de Barcelona. 

“El macho” es descendiente del general Eliodoro Camacho, Jefe de Estado Mayor del Ejercito durante la Guerra del Pacífico y causante del golpe de Estado en contra del Presidente Hilarión Daza Groselle con la consecuente “Retirada de Camarones”.

El padre de Luis Fernando Camacho, José Luis (Papi) Camacho Parada, fue soldado paramilitar durante la dictadura del general Hugo Banzer Suárez y uno de los asesinos en la masacre de estudiantes y trabajadores de la Universidad Gabriel René Moreno el 19 de agosto de 1971.

En su trayectoria ha pregonado el discurso religioso. Se le conoce como un ferviente católico y es conocido por dar sus discursos con un rosario en la mano y arrodillarse con frecuencia para orar en público. Según la BBC, Camacho llegó a proclamar que la Biblia regresaría una vez que Morales dejara el poder.

Incluso, en días pasados quiso entregarle una carta de renuncia ya escrita a Morales para que él la firmara, y lo hizo “armado solamente con una Biblia”.

Una de sus metas es “devolver a Dios al Palacio de Gobierno” ante la laicidad del Estado que se promulgó en la Constitución de 2006.

Las demandas de Camacho

Al iniciar el movimiento social en Bolivia, las demandas de Luis Fernando Camacho no fueron sino en aumento.

En un inicio abogó por una segunda vuelta electoral, luego por nuevas elecciones, después por la renuncia de Evo Morales, y ahora, la destitución de todos los parlamentarios oficialistas y los tribunales de justicia.

Camacho ha dicho que no cree en el sistema político tradicional, sino en el “pueblo” que según él ha dirigido durante las recientes protestas y le dan su total aprobación. Es la primera vez en mucho años que un dirigente de Santa Cruz tiene tanta popularidad e influencia en todo el país.

Tanto Camacho como su principal acompañante, el líder cívico de Potosí, Marco Pumari, tienen poco de haber llegado al escenario político boliviano, liderando el movimiento gracias a su condición de presidentes en los comités cívicos, asociaciones de organizaciones empresariales y vecinales.

Usualmente dichos comités se encargan de las reivindicaciones regionalistas y son conducidos por las élites locales.

Sus nexos con la oposición

Camacho y el grupo de dirigentes de Santa Cruz que lidera han sido relacionados con Branco Marincovich, uno de los opositores a Morales que acusado de “separatismo y terrorismo”, vive en el exilio.

Se les conoce por ser regionalistas, liberales en cuestiones económicas, derechistas en política y radicalmente contrarios a Evo.

Además, antes de las elecciones presidenciales, el candidato del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR), Virginio Lema, advirtió que Camacho se había aliado con Carlos Mesa para lograr dividir a la oposición boliviana.

No obstante, cuando Carlos Mesa acusó a Morales de fraude electoral, Camacho se deslindó de ese candidato e intensificó su protesta en contra del ahora ex mandatario.

Empresas familiares

A mediados de este año, los medios locales dieron a conocer que Camacho estaría relacionado con el escándalo de corrupción de los Panama Papers.

A través de la creación de tres sociedades (Medis Overseas Corp., Navi International Holding y Positive Real Estates) habría operado como intermediario para “coadyuvar a personas y empresas a esconder sus fortunas en entidades offshore, lavar dinero y establecer esquemas de evasión de impuestos”.

Cuando esa información salió a la luz, Camacho dijo que buscaban amedrentarlo: “Yo no me voy a callar, voy a seguir manteniendo el discurso”, declaró.

“Camacho pertenece a una línea familiar histórica en Santa Cruz de una élite que siempre ha manejado el poder cívico y el poder territorial” dijo a RT el analista y politólogo boliviano, Marcelo Arequipa.

Por su parte, Hugo Siles, politólogo y exministro de Autonomía en Santa Cruz señala que Camacho forma parte de una familia acaudalada de la zona.

“Antes, cada usuario le costaba de 1000 a 1500 dólares conectarse a la red de gas. Esa era una de las empresas de su familia. Hoy todo eso es gratuito por la política de nacionalización donde el gas es un recurso que los bolivianos hemos recuperado para nuestra economía”, relata.