Emilio Lozoya Austin, ex director de Petróleos Mexicanos (Pemex), compareció este miércoles en lo que corresponde a su segunda audiencia por los delitos de corrupción y lavado de dinero de los que es acusado.

En esta ocasión se presentó ante el Juez Federal de Control del Reclusorio Norte, Juan Carlos Ramírez Benítez, para responder a las acusaciones de haber recibido sobornos de la constructora brasileña Odebrecht, que habrían sido utilizados en la campaña electoral y en el Gobierno del priista Enrique Peña Nieto. 

A través de su defensa de Lozoya confirmó la existencia de un aparato de poder que dijo, fue utilizado para abusar. Sin embargo, reiteró que él únicamente fue un instrumento “no doloso” para que llevaran a cabo sus acciones. 

“Un aparato de poder conformado por altas autoridades del Estado mexicano que estuvo constituido con el objetivo de abusar de ese poder que legítimamente les había sido concedido”, dijo su defensa.

El ex titular de Pemex no reveló los nombres ni cargos que ocupaba ese aparato de poder al que se refirió, pero señaló que en su momento ofrecerá detalles de ellos, y de los métodos que utilizaban.

La Fiscalía General de la República (FGR)  dijo por su parte que la comisión del delito se encuadra en el hecho de que se buscó ocultar el origen de dichos recursos a través de una asociación delictuosa, y sumó a su carpeta de investigación la declaración de las empresas brasileñas que se declararon culpables en una corte de Nueva York por pagar sobornos, entre los que están los 10.5 millones de dólares a un funcionario mexicano.

De acuerdo con el seguimiento que varios medios de comunicación han dado al caso, Lozoya Austin desistió acogerse a algún término constitucional y le pidió al juez que emitiera su resolución en esta audiencia.

La Fiscalía continuó con la lectura de los cargos al ex funcionario, y dijo que este incurrió en el delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita junto con su hermana, madre y esposa, quienes habrían hecho infinidad de depósitos bancarios en México, Brasil y otros países.

Uno de los testigos clave de la FGR contra Lozoya es Luis Alberto ‘M’, quien fue representante de Odebrecht en México, y el presunto orquestador de toda la estrategia para obtener recursos de forma ilícita. La FGR destacó que Lozoya agradeció a Luis de Meneses y a sus colaboradores el apoyo brindado por Odebrecht a la campaña de Enrique Peña Nieto rumbo a la Presidencia de México en el 2012.

Oficinas de la constructora Odebrecht en Brasil. Foto: Especial.

La FGR dijo que tiene acreditadas varias empresas utilizadas por la constructora brasileña para operar los pagos ilícitos y no contabilizados a personas de interés, y también  dio a conocer que hubo pagos en beneficio por 4 millones de dólares durante la campaña y otra por 6 millones cuando fue director de Pemex.

Según la Fiscalía, el ex director de Pemex conoció a Luis Alberto “M” cuando este  era representante de Odebrecht en México y “le favoreció para conseguir contratos de obra pública”.

Lozoya aceptó un pago de 4 millones de dólares cuando era parte de la campaña de EPN en el 2012 y le dijo que “en caso de ganar, tendría el cargo que le permitiría proporcionar contratos de obra púbica y así fue en los estados de Hidalgo, Veracruz y Tamaulipas”.

Sobre los datos de prueba, la FGR ofreció como datos de prueba un oficio de mayo de 2019 de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), donde remitió documentación de BBVA respecto a la cuenta de la madre de Lozoya; un oficio de contabilidad de mayo de 2019 en el que peritos de la FGR analizaron la información financiera que envió el banco suizo. De ahí concluyeron que las dos empresas en las que fue beneficiado Lozoya, hicieron depósitos a la madre por diversas cantidades.