Entre aplausos y grabando con sus teléfonos celulares, una multitud de pobladores en Acatlán de Osorio, un municipio de la región mixteca  de Puebla, quemaron vivos a dos hombres por supuestamente formar parte de una banda dedicada al robo de menores.

Los habitantes de este lugar les prendieron fuego a los hombres porque los acusaron de “venir de fuera” para “robar chicos” y trasladarse en una camioneta “sospechosa”. Sin embargo, de acuerdo con las investigaciones de la Fiscalía General de Puebla, los hombres eran sólo unos humildes campesinos.

En un comunicado las autoridades indicaron que tras las primeras diligencias, se descarta su participación en algún delito.

“De manera preliminar se descarta que los occisos hubieran participado en algún delito, presuntamente se dedicaban a labores del campo. La Fiscalía General del Estado de Puebla continúa con peritajes y técnicas de investigación dentro de la indagatoria”, señaló.

Todo inició cuando Alberto Flores Morales de 43 años y Ricardo Flores Rodríguez, de 22 años, fueron señalados por un grupo habitantes de la comunidad de haber llegado al lugar con dos menores de edad que presuntamente habían secuestrado.

Por ese motivo, el grupo los detuvo, los golpeó y cuando pretendían lincharlos, los policías municipales intervinieron, detuvieron a los hombres y los trasladaron a los separos. Pero ni eso calmó a la turba enfurecida.

Instantes después, un grupo de  los pobladores sacó a los dos hombres de los separos con la complacencia de los 5 policías, los llevó hasta la plaza principal y después de golpearlos, los roció de gasolina y los quemó vivos, entre aplausos  de decenas de personas que tranquilamente filmaron la escena con sus celulares.

De acuerdo con medios locales, desde hace algunos días en la región circula una cadena que se comparte mediante la red de mensajería instantánea Whatsapp en la cual se reporta una supuesta “presencia de bandas de robachicos”, las cuales tienen como objetivo el secuestro de niños para el tráfico de órganos, lo cual alertó a los habitantes y fue uno de los detonantes del linchamiento. 

Sin embargo, la información que se transmite en las cadenas es falsa. No hay bandas que operen de esa forma y las imágenes que acompañan la información no son actuales ni de México, pues quienes aparecen son niños víctimas de bombardeos en países en conflicto en el Medio Oriente como Siria y Yemen.