A partir de 2020, las personas que paguen con tarjeta de crédito o débito podrán obtener sus facturas de forma inmediata y, para evitar confusiones o rumores falsos, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha dado a conocer la siguiente información:

Mediante esta medida se busca facilitar la generación de facturas a los contribuyentes, al hacerlo ahora a través de 1.3 millones de terminales de puntos de venta.

“El SAT tendrá información de que existió determinada operación y que es fiscalizaba. Es una facilidad, obviamente la información que se dé debe ser real. Las transacciones pueden ser rastreadas o fiscalizadas, pero se trata de hacerle la vida más fácil a los contribuyentes”, indicó en noviembre la entonces titular del SAT, Margarita Ríos Farjart.

Sin costo para los negocios

El SAT ha asegurado que adoptar la nueva tecnología no tendrá costo para los comercios e incluso la administradora general de Servicios al Contribuyente, Katya Arrollo, dijo que será esta institución la que se encargue de esta carga administrativa.

Además se ha especificado que el SAT asociará las claves de los productos y servicios dependiendo del giro específico de las empresas, por lo que será posible crear un solo catálogo de servicios y conceptos.

No será herramienta de fiscalización

Especialistas del Instituto Mexicano de Contadores Públicos (IMCP) han dicho que la factura servirá para combatir la informalidad y que los nuevos esquemas ayudarán al SAT con la fiscalización que cobrará fuerza en 2020.

Además, como las tarjetas de crédito estarán ligadas al RFC, el SAT podrá combatir la informalidad de manera más sencilla, ya que tendrá acceso a los movimientos de cada contribuyente y podrá detectar si no está cumpliendo con sus obligaciones fiscales.

Sobre esto, el SAT asegura que las facturas instantáneas son sólo una manera de facilitar el trámite para clientes y comercios, por lo que no se utilizarán para fiscalizar. Agregó que en la actualidad las facturas ya incluyen información sobre la forma de pago usada en cada movimiento.

No será obligatoria

Hay empresarios que creen que adoptar esta nueva tecnología será obligatorio, pero la realidad es que cada establecimiento podrá elegir si expide la factura así o no.

De igual manera será el cliente quien decida si quiere solicitar o no la factura, por lo que tampoco será obligatoria para él.

El RFC en la tarjeta será opcional

El SAT ha indicado que cada cliente podrá decidir si quiere que su tarjeta tenga o no el RFC integrado, y además, el procedimiento para incluirlo en la tarjeta, en caso de así desearlo, dependerá de cada institución bancaria.