A una semana de haber tomado posesión de su cargo como Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador anunció a los trabajadores de Petróleos Mexicanos (Pemex) que en su sindicato ya no habrá dirigentes apoyados por el gobierno y habrá elecciones democráticas para elegir a un nuevo líder, luego de que Carlos Romero Deschamps se haya mantenido en el poder durante más de dos décadas.

“Ya se van a terminar los problemas en el sindicato, porque va a haber democracia sindical. Ya no habrá sindicatos apoyados, respaldados por el gobierno. Ahora, los líderes van a ser nombrados en elecciones democráticas por los trabajadores. Voto libre y secreto”, dijo.

Durante su campaña presidencial, López Obrador ya había anticipado que Romero Deschamps, acusado de corrupción en múltiples ocasiones y miembro del Partido Revolucionario Institucional (PRI), se iría.

En octubre pasado se eligieron los 36 dirigentes seccionales del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), en un suceso sin precedentes, pues por primera vez en la historia fue “por voto democrático, secreto y depositado en urnas”.

Anteriormente, los trabajadores tenían que incluir su nombre y su ficha en las papeletas durante las elecciones internas del sindicato, por lo que se controlaba por quién debían votar los agremiados y, de esa manera, se garantizaba el triunfo al grupo dominante.

Así, se espera que próximamente también puedan llevarse a cabo las elecciones por voto secreto del secretario general del STPRM y que Romero Deschamps podría someter su liderazgo al voto libre y secreto de los petroleros antes de 2024, año en que terminaría oficialmente su último periodo para el que fue reelecto en diciembre del año pasado.