Hoy, los críticos de Andrés Manuel López Obrador compartieron en redes sociales un texto escrito por Azam Ahmed y publicado en The New York Times.

El título del “reportaje” es alarmante: “Cifras ocultas: México desatiende ola de muertes en la capital”.

Y después, en el resumen del texto, se magnifica aún más la alarma: “Según análisis hecho por el Times, las cifras de personas que pudieron haber muerto por COVID-19 en la Ciudad de México es más de tres veces a que muestras las cifras federales”.

Uno pensaría que el documento es demoledor y que destroza la estrategia de Andrés Manuel López Obrador para combatir la pandemia. Además, como sale “en el Times”, pues “pesa”.

Pero al leerlo, uno se da cuenta que la pieza parece más de ficción que de realidad, y que está basada en prejuicios, además de invenciones. Esto, sin duda, demerita el prestigio de otros reportajes que publicar The New York Times.

Aquí varias cuestiones sobre el documento escrito por Ahmed, y que sin duda muestran que el “reportaje” es prácticamente la visión de la oposición, pero con un planteamiento más inventivo, y en “el Times

1.-

El título, el resumen y la entrada del texto son irresponsablemente alarmantes, pues arguye que “quizá” se han ocultado “miles de muertes por coronavirus” en la Ciudad de México. Conforme uno va leyendo el documento, no se encuentra prueba alguna para afirmar eso. Ninguna. Nada. Esto, sin duda, es muy irresponsable tanto de parte del reportero como de los editores.

2.-

La idea de ocultamiento de cifras ha sido muy difundida por la oposición en México, pero desde el gobierno federal se ha repetido una y otra vez que son las propias entidades (la mayoría con gobernadores contrarios a AMLO) quienes alimentan la base de datos de los casos de contagios y de El ocultamiento es prácticamente imposible. Se ha dicho y explicado hasta el hartazgo en las conferencias vespertinas que suele encabezar el Subsecretario de Promoción y Prevención de la Salud, Hugo López-Gatell.

3.-

Ahmed afirma que en la Ciudad de México se ocultan cifras, y lo hace a partir, menciona el autor, de “información confidencial” que “el Times” analizó. Pero uno lee y releé el documento, y esa información confidencial nada demás no aparece en el texto. No se cita. No se menciona ni se dan cifras claras ni nada. Absolutamente nada. Es decir, esa “información confidencial” parece un invento del reportero: una ficción que se anuncia rimbombantemente pero que jamás se menciona.

4.-

El reportero dice que muchos “médicos” afirman que se están ocultando las cifras, pero en los testimonios que cita en el documento, ningún médico lo indica. Menciona a la doctora Giovanna Ávila, quien dice que se vive en dos mundos (el de la calle y el de los hospitales), pero ese testimonio no hace referencia al ocultamiento de las cifras.

5.-

Según los “funcionarios” consultados por Azam Ahmed (que se infiere son de la Ciudad de México) las cifras de COVID están ocultándose porque hay muertes por enfermedades respiratorias que no se contabilizan como provocadas por el nuevo coronavirus. No da pruebas de esa afirmación, más allá de decir que “los funcionarios han tabulado”, o de afirmar que lo “muestran los datos revisados por el Times. No se dice de dónde provienen los datos, si de cuentas oficiales, testimonios, nada. Absolutamente nada. Como si afirmar “datos consultados por el Times” significar ya un “verdad”.

6.-

Una cuestión que no incluye el reportero de “The Times” es que, en las conferencias de Gatell, se informa de casos sospechosos (es decir, que murieron por enfermedades respiratorias), que o se contabilizan o se descartan después de haberlos estudiado. Esa cuestión no la valora Azam Ahmed. Parece que no existe para él.

7.-

Habla de “expertos”, pero en muchas partes no dice quiénes son esos expertos. Eso le resta credibilidad al “reportaje”.

8.-

Lo más patético del texto de Azam Ahmed es cuando cita a José Narro, ex presidente del PRI, como experto. Demerita el reportaje. De verdad.

9.-

Las menciones que hace de Claudia Sheinbaum son poco serias, y rayan en una novela de imaginación desbordada. Dice el autor que la jefa de gobierno de la Ciudad de México: “comenzó a sospechar que los datos federales y los modelos sobre la epidemia eran defectuosos, según tres personas con conocimiento del asunto. Estas personas dijeron que ella ya había ordenado a su personal que llamara a cada hospital público en Ciudad de México para preguntar sobre todas las muertes relacionadas con la COVID-19, confirmadas y sospechosas. En la última semana, esa gestión encontró que las muertes fueron tres veces más que las cifras reportadas por el gobierno federal”. No da prueba de eso. Nada. Absolutamente nada. Solo esas “tres personas con conocimiento del asunto”.

10.-

El mundo académico y científico es de los más atroces que hay. La ciencia no es algo única. Hay hipótesis, hay metodologías, y pleitos horribles entre científicos. Los testimonios que da el reportero son, algunos, de personas que tienen una visión distinta a Hugo López-Gatell. Eso no indica que los modelos de ambos estén bien o mal. Son perspectivas científicas distintas.

11.-

Las críticas de la doctora Laurie Ann Ximénez-Fyvie a López-Gatell, por más que sea “egresada de Harvard”, parecen más provocadas por el odio que por la razón. Además, uno duda de sus argumentos cuando la investigadora de la UNAM compara a López-Gatell con Josef Mengele, médico nazi encargado del exterminio en el campo de concentración de Auschwitz.

12.-

Menciona el “reportaje” de Ahmed que los hospitales en varias zonas están rebasados. Y eso no es cierto. Y se informa de la capacidad y ocupación de cada entidad.

13.-

Azam Ahmed dice que hay “rezago de dos semanas” en las cifras, lo cual no es cierto. Los casos sospechosos pueden tener rezagos, pero no es la totalidad de las cifras.

14.-

La respuesta del científico con el cual cierra el “reportaje” está descontextualizada, porque no especifica cuál es el “gráfico que están utilizando”: han sido muchísimos gráficos que se han usado, e incluso con distintas metodologías.

15.-

Parece inconcebible que en un reportaje sobre “el ocultamiento” de cifras de muertes en la capital de México, no se muestren la enorme información que produce a diario el gobierno de México, ni se haga un análisis de las tablas que son públicas y están montadas en un micrositio ampliamente difundido por la administración de Andrés Manuel López Obrador.

16.-

No era tan complicado conseguir, desde el The New York Times, una entrevista con el subsecretario Hugo López-Gatell. Me parece que eso demerita muchísimo al trabajo que, a mi modo de ver, es alarmante e impreciso y con una postura cercana (casi se confunde) a la de la oposición.

El “reportaje” de Azam Ahmed es mentiroso, y parece más una obra de ficción que una investigación periodística.

No es ético, periodísticamente hablando, jugar con un tema tan delicado y hacerlo con tanta ligereza y rigor.

¿Por qué lo publicó Azam Ahmed? Evidentemente, él sabe que no es un buen documento.