Por: Jorge Gómez Naredo (@jgnaredo)

8 de junio de 2018. A Ricardo Anaya le dieron un golpe duro. Fuerte. De esos que son muy complicados de esquivar. Y es que, ¿a quién se le ocurre lanzarse de candidato a presidente teniendo tantos “problemitas”?

Los escándalos de lavado de dinero nunca han sido bien desmentidos por Ricardo Anaya. Sí, tiene un video donde en un pizarrón hace anotaciones y dice que él siempre ha sido bueno. Sí, dijo que sus negocios jamás han sido chuecos y que cómo era posible que pensara la gente que él lavaba dinero. Sí, indicó que todo era parte de la guerra sucia en su contra. Sí, todo eso ha hecho y dicho. Y a pesar de ello, no ha quedado claro nada.

Ayer circuló una grabación donde Juan Barreiro, hermano de Manuel (empresario vinculado a Ricardo Anaya) es captado en una conversación donde menciona que, si el panista gana la presidencia, a ellos se les “abren las puertas del cielo, para lo que queramos”. También, Juan Barreiro describe cómo Ricardo Anaya lavó dinero.

Inmediatamente después de aparecido este video en redes sociales, Ricardo Anaya publicó un mensaje donde indicó que el “contenido de ese video es totalmente falso”. Fue la única referencia a las palabras de Juan Barreiro. No dijo nada más al respecto. Eso sí, “argumentó” que todo era un plan maquiavélico para hacerle daño, porque “en la Ibero”, había dicho que castigaría a los corruptos.

Además, mencionó, como si de una alucinación se tratara, que Andrés Manuel López Obrador ya había pactado con (no se rían, por favor) Enrique Peña Nieto, y que por eso los ataques en contra de él, de Anaya, se habían intensificado.

En un final que pareció más de una obra tragicómica que de un mensaje de un candidato presidencial, mencionó Anaya: “A usted, presidente Peña Nieto, lo responsabilizo de mi seguridad y de la de mi familia”.

Su estrategia

Todo indica que hay gente que no quiere a Ricardo Anaya, y que le sabe muchos “problemitas”. Esa gente, que por alguna razón se enojó con él, está haciendo públicas verdades que son inocultables e indefendibles. Por eso las grabaciones.

Ayer Anaya estuvo en rueda de prensa en Jalisco.

Ante esto, el equipo de Ricardo Anaya intentó rápido usar ese golpe a su favor. Pensaron sus asesores una estrategia que podríamos llamar “Al rescate a Ricardo Anaya”, la cual consistiría en: A partir del video que lo acusa de corrupto, Ricardo Anaya se defiende y sale ileso. Logra desvirtuar la narrativa de que él es un sinvergüenza y lavador de dinero y, además, deja en la imagen de todos los mexicanos que Peña Nieto es lo mismo que AMLO, y que por eso lo atacan a él. Con la gran animadversión de la gente hacia Peña Nieto, AMLO se viene abajo y pierde las elecciones.

Eso es lo que están intentado hacer los del Frente, sin embargo, ¿les está saliendo?

No voy a aclarar nada porque es guerra sucia

La defensa de Ricardo Anaya ha sido débil, poco creíble.

Hoy, en Jalisco, asistió a un evento al auditorio Telmex con mujeres. Llevaron muchas personas acarreadas. Y por más tortas que repartieron y más esfuerzo que hicieron, no llenaron el auditorio. La parte de arriba quedó prácticamente vacía.

Acarreo y reparto de víveres en evento de Ricardo Anaya. Foto: Ricardo Anaya.

Después del evento que se podría considerar un fracaso (a sabiendas que Jalisco, se supone, es un bastión del PAN y de uno de sus candidatos al gobierno de Jalisco, Enrique Alfaro), Anaya dio una conferencia de prensa. Repitió que Andrés Manuel está unido con Peña Nieto y que bla bla bla.

Solamente admitió cuatro preguntas de reporteros, y en ninguno explicó si lo que se mencionaba en los videos era cierto. Un periodista le cuestionó si conocía al “empresario” del video, y dijo: “No lo conozco, y no voy a caer en lo que quiere el PRI”.

No dijo nada más. Nada.

El video que circuló ayer, en realidad, podríamos indicar que es la profundización de la decadencia en la campaña presidencial de Ricardo Anaya. En el Frente tratan de vincular ese escándalo de corrupción de Anaya a una estrategia planeada por Enrique Peña Nieto y López Obrador.

¡Un absurdo!

La cuestión es que, los estrategas de Ricardo Anaya, que están muy desesperados, solamente ya les queda apostar a que la gente en México es estúpida, y se creerá cualquier absurdo. Y eso, eso no es cierto.