Andrés Manuel López Obrador en su libro 2018: La salida. Decadencia y renacimiento de México, deja muy claro que los graves problemas del país se derivan de uno: la corrupción, y que a partir de eliminar ésta, se podrá comenzar a reconstruir a la nación.

Para erradicar los problemas de corrupción, Andrés Manuel pensó en Irma Eréndira Sandoval Ballesteros, una mujer con amplia experiencia en la academia (investigadora titular en la UNAM y SNI nivel III), con un profundo conocimiento sobre temas de lucha contra la corrupción, y además, una mujer que representa a la izquierda, los valores de equidad, igualdad y fraternidad: surgida de una familia de lucha social.

El de Irma es un perfil de ésos que no se ven muy comúnmente. Y por eso AMLO la designó como secretaria de la Función Pública y le encargó una gran lucha: el combate a la corrupción.

Los resultados de Irma están a la vista de todos: se han ahorrado millones y millones de pesos que antes se iban en corrupción y se han castigado de forma sistemática y sin posibilidades de “arreglo” o “juicios fallidos” a cientos de funcionarios, incluso de alto nivel.

A un año de gobierno, nadie puede decir que no se combate a la corrupción. Nadie puede afirmar que no se ha hecho una labor titánica, profesional.

Nadie.

Andrés Manuel lo sabe, y por eso cada vez que puede lo presume en las conferencias de prensa mañaneras.

Este éxito, evidentemente, conlleva el surgimiento de adversarios. ¿Cuántas personas no se han visto afectadas por la labor de Irma Eréndira? ¿Cuántos grupos de poder que obtenían ingresos millonarios vía la corrupción no están enojadísimos con la labor da la secretaria de la Función Pública?

Quienes han sido afectados por la estrategia de Irma para combatir a la corrupción idearon una estrategia para golpearla y así desprestigiar, minimizar y empequeñecer el titánico combate a la corrupción que está realizando.

La secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval Ballesteros.

¿Cómo fue esta estrategia?

Buscaron a una figura controvertida, y la encontraron en Manuel Bartlett.

A partir de un “reportaje” que “bendijo” Carlos Loret de Mola (se publicó en su portal), donde se mencionan las posesiones de la familia de Manuel Bartlett, se buscó establecer un acto de corrupción inapelable y, por ende, el fracaso de AMLO en uno de sus objetivos principales.

La Secretaría de la Función Pública, atendiendo denuncias surgidas del reportaje, actuó para investigar si realmente Manuel Bartlett había incurrido en algún delito o no.

En el informe que Irma Sandoval presentó ayer se observa una investigación pulcra, donde se mencionan las pruebas que se buscaron, las acciones que se tomaron, y punto por punto se va mostrando que el reportaje publicado en el portal de Carlos Loret de Mola y las denuncias que a partir de él se hicieron, no significan que Manuel Bartlett hubiera incurrido en algún acto de corrupción en ese tema.

Sin embargo, a pesar de la pulcritud de la investigación y del profesionalismo con que se hizo, los grupos afectados por la labor de Irma Eréndira y por su trabajo combatiendo a la corrupción, comenzaron una gran campaña para desprestigiarla.

De repente, Bartlett dejó de ser la noticia.

Lo que buscan estos grupos es hacerle daño a Irma Eréndira. No les importa el informe que se presentó ni los detalles ni el profesionalismo ni la ética ahí contenida. Nada. Van contra ella. Por eso repiten una y otra vez que es igual que Virgilio Andrade, que es lo mismo, que es corrupta, que no hace nada.

La campaña fue y es brutal.

El tema, pues, no es Bartlett. No. El golpeteo es contra Irma, contra su labor, contra la importante función que está desempeñando al frente del combate a la corrupción.

Así pues, las energías de los que odian que este país se esté transformando, no se están enfocando contra Bartlett. Van contra Irma.

El director de la CFE, Manuel Bartlett.

La campaña de desprestigio contra ella es porque ha hecho una labor impecable. Porque está cumpliendo. Porque es parte fundamental de esta transformación que encabeza AMLO.

Por eso el odio. Por eso la agresividad.

La batalla para cambiar este país no es fácil. Quien pensó que lo sería, estaba equivocado.

Los grupos de poder con los cuales está luchando el gobierno de AMLO son muy agresivos y reaccionan de forma virulenta. Hoy lo están haciendo contra Irma. Y lo hacen así porque saben que el combate a la corrupción es una de las grandes apuestas de AMLO. Y atacar a Irma es atacar ese trabajo que nunca se había hecho y que hoy es evidente.

Estos grupos no tienen la intención de castigar a los corruptos y ni siquiera les interesa ver a Manuel Bartlett en la cárcel. Lo que buscan es desprestigiar esa lucha tan importante que se está dando desde el gobierno de AMLO y que encabeza Irma Eréndira: el combate a la corrupción.