Los de la oposición, el 1 de julio de 2018, quedaron noqueados. No pensaron que Andrés Manuel López Obrador ganaría la Presidencia de la República con tanto apoyo. Lo intuían, pero les sorprendió la ventaja. El empuje. La fuerza.

Sin embargo, aunque noqueados, se prepararon para enfrentar a AMLO como Presidente. Idearon estrategias. Hicieron presupuestos. Planearon golpes. Y las comenzaron a llevar todo a cabo.

La oposición a AMLO, hay que decirlo, no es una. Son varias y de muy diversos perfiles. Y todas se han visto derrotadas por AMLO. Está la izquierda partidista, que hace ridículo tras ridículo. No da una. Está desestructurada, y carece de líderes ideológicos. No tiene sustancia. Ni ideas. Ni nada. Por eso, esas oposición, AMLO la ha hecho añicos. Sí, añicos.

Hay otra oposición, más inteligente, y con mucho dinero. Es la oposición organizada entorno a un conjunto de empresarios asociados a la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex). Ésa oposición ha intentado, por todos los medios, convencer a la gente, a los empresarios y a las agencias calificadoras que la economía va mal, que todo en el gobierno de AMLO está destinado al caos.

Han hecho su lucha, pero por más que lo intentan, la realidad es tan fuerte que los desmiente una y otra vez. Ellos están esperando que haya una crisis económica, o incluso la están induciendo, pero su fuerza no es suficiente. Y sus palabras cada vez son menos creíbles.

Una oposición más es la que está condensada en un grupo (también empresarial) liderado por Claudio X González. Es una oposición más audaz que las anteriores, y ellos establecieron que su lucha contra AMLO sería por la vía legal y por el golpeteo desde el periodismo. Pero no le ha salido. Los amparos han desprestigiado a su parte periodística, que por más que quieren comparar y afirmar que AMLO es igual que el PRI y el PAN, no han podido imponer esa falacia en la opinión pública popular.

Esta oposición es la que más mella ha hecho, pues ha retrasado proyectos del gobierno de AMLO. Pero no han logrado desestabilizar, y eso para ellos es un fracaso, a sabiendas que esa oposición le ha costado a Claudio X. González un verdadero dineral.

Hay oras oposiciones, de izquierda, digamos, “radical”, pero es muy pequeña y ha estado callada o relativamente callada en sus críticas contra AMLO.

Así pues, AMLO ha dejado en ridículo a esas oposiciones. Y lo ha hecho a partir de informar a la gente, de debatir, de ser distinto a los demás gobiernos y de mantener un enorme contacto con la gente, con el pueblo. Y eso es un escudo enorme.

Ahora bien, el gobierno de AMLO tiene quizás un gran problema: Morena. Es tanto el poder que ha amasado este partido, que hay muchos que lo quieren. Lo importante es que ese instrumento, que sirvió para sacar al PRI y al PAN y cambiar al país de raíz, no se prostituya y siga siendo un instrumento de la gente para lograr la equidad, y no un vehículo para que unos cuantos se hagan de poder, dinero y prepotencia.