Son gobernadores de la Alianza Federalista y piensan que las entidades donde gobiernan son de su propiedad. Así se ve. Así se entiende por lo que dicen.

Decidieron unirse para luchar contra Andrés Manuel López Obrador, y su interés es descarrillar al gobierno federal y, si con eso el país se va al carajao, no les importa: ellos quieren “vencer” a AMLO

Usan a sus entidades como suyas. Piensan que hablan por sus gobernados, y con esa voz, atacan al gobierno federal.

Gobernadores de la Alianza Federalista.

Cada vez que hay oportunidad, se echan encima de AMLO: que si hace esto mal, que si no dice esto, que si no hace esto. Siempre están hablando del gobierno federal y nunca de sus entidades. Nunca de sus gobernados. Ellos se sienten dueños de sus estados, y eso es inadmisible.

Hoy darán una rueda de prensa, y nuevamente hablarán de sus entidades como si fueran de ellos, como si la gente que habitara en esos estados pensaran lo que ellos piensan y aprobaran lo que ellos dicen.

Se espera que se lancen contra AMLO, que porque “no les da dinero”. Además de mentira, porque es una mentira que la federación no les dé dinero, a ellos no les alcanza porque simplemente son muy malos administradores. Pésimos. Una tragedia. Gastan como si fueran reyes, y en estas épocas de austeridad, siguen dilapidando el dinero.

Foto: Revista Proceso.

Sí, los gobernadores de la Alianza Federalista tienen algo en común: todos son pésimos gobernadores. Tienen a sus estados hechos una tragedia: no hay austeridad ahí, no ha eficacia, no hay buenos resultados y sí corrupción y sí violencia y sí todo lo peor. Y aún así, tiene la desfachatez de lanzarse contra Andrés Manuel.

Los gobernadores de la Alianza Federalista han decidido hacerle una guerra al gobierno federal, y lo hacen de forma irresponsable. De forma terrible, porque no están atacando a un gobierno, están buscando descarrillar a un país.

Eso es imperdonable lo que hacen. Son una vergüenza. Deben irse.