Hace unos meses, Jorge Ramos fue a la mañanera del Presidente Andrés Manuel López Obrador. Montó un show y fue él la noticia. En los medios se habló de él y de nadie más.

Hoy, fue a la mañanera otra vez, e hizo lo mismo.

Quiso mostrar a un Andrés Manuel incapacitado para responder sobre temáticas de seguridad. Lo que no se esperaba es que AMLO lo dejara, con cifras, callado.

Desde temprano, comenzaron a circular videos de el periodista méxico-estadounidense entrando a Palacio Nacional.

Después de la exposición de temas sobre facturas falsas, evasión de impuestos y derechos laborales, se pasó a temas generales y fue ahí que Jorge Ramos tomó la palabra.

Su alocución comenzó (no podía ser de otra manera) recordando lo que él hizo hace unos meses: “Estuve aquí hablando de criminalidad el año pasado y quería regresar con el mismo tema”.

Tras recordar su participación, comenzó a cuestionar a AMLO sobre la inseguridad, y dijo que nunca había habido tanta muerte en el país:

“Usted decía que el tema de la criminalidad se iba a controlar y que iba a haber resultados; sin embargo, México está cada vez más violento y usted es el presidente de México con las peores cifras de criminalidad desde la revolución”.

Posteriormente, comenzó a dar cifras: “De diciembre de 2018 a noviembre de 2019, han sido asesinados 34 mil 579 personas. Homicidios dolosos, homicidios violentos”.

Incluso, Ramos afirmó que en materia de seguridad AMLO era el peor presidente en toda la historia de México:

“Este año, el primer año de usted, es peor que cualquier año de Peña Nieto, de Calderón, de Fox, de Salinas, de Zedillo, de todos los presidentes. Lo mismo ocurre con los secuestros: su primer año de gobierno hubo más secuestros que cualquier otro año de la época reciente. Y todo esto está basado en cifras de su propio gobierno, señor Presidente”.

Después de esto, hizo sus preguntas:

“Mi pregunta es: ¿cuándo va a haber resultados? Ustedes el 22 de agosto usted dijo que ya no iba a culpar a las administraciones pasadas. Lo ha seguido haciendo, pero ¿cuándo va a haber resultados? ¿Está dispuesto a cambiar su estrategia de seguridad? ¿Y por que no cambia a su gabinete de seguridad que no le ha dado buenos resultados? ¿Por qué los tiene ahí?

AMLO, tranquilo, respondió ameno a Jorge Ramos: “Eso sí calienta. Jorge”. Después de la risa que esta respuesta provocó entre todos los periodistas presentes, continuó: “nos da mucho gusto que estés aquí”. Y entró al tema.

Primero, planteó la situación en la cual se encontraba el país y que posibilitó la violencia:

“Es una asignatura pendiente, es un problema que no hemos podido resolver. Tiene una explicación, no una justificación. Se dejó crecer mucho el problema de la inseguridad, de la violencia. No se atendieron las causas. Se abandonó la actividad productiva, se dejaron de crear empleos. Los salarios en México son también los salarios más bajos del mundo. La corrupción en México era de las más elevadas en el mundo. Se abandonó a los jóvenes. Se impuso la protección, la impunidad. No había autoridad. No había una línea que dividiera, una frontera que dividiera la autoridad con la delincuencia. Estás enterado del caso de García Luna, el encargado de la seguridad con Felipe Calderón”.

Jorge Ramos veía que perdía el show, y quiso interrumpir con un “pero eso fue hace mucho”. A lo que AMLO, con autoridad, le dijo: “no, no, no, fue hace relativamente poco”.

Como se vio callado, Ramos fue otra vez a la ofensiva con lo que ya parecía una cantaleta: “pero su año ha sido el peor que ha habido desde la revolución”. AMLO, tranquilo, le explicó a Jorge Ramos que las bandas de delincuencia organizada que existen hoy en día no surgieron el año pasado; no obstante, el periodista de Univisión prosiguió con su andanada de ataques y armando show, acusándolo de ser el responsable del aumento en la cifra de homicidios dolosos.

Ante esto, AMLO como si fuera un maestro universitario, refutó las declaraciones de Ramos presentándole una gráfica en la que le mostró que sí, como él decía, hubo un aumento en los homicidios dolosos pero fue menor que en años pasados.

Jorge Ramos, de nueva cuenta, repitió una y otra vez que había habido asesinatos y que subían los homicidios. Y gritaba que había muchos muertos y que no había buenos resultados y una y otra vez decía lo mismo y lo mismo.

AMLO le mostró a Ramos una gráfica importante, donde se revela que tras su llegada a la Presidencia, se logró contener la tendencia a la alza en la violencia que padece el país y aunque las cifras de criminalidad siguen creciendo, lo hacen a menor ritmo.

Ante las interrupciones de Ramos, exigiéndole fecha exacta de “cuándo” ya no habría homicidios en México, AMLO respondió:

“Cuando pronto yo estoy comprometiéndome. El día 1 de diciembre terminamos de sentar las bases de la transformación del país, este año van a haber resultado en esto que es el tema más difícil que hemos enfrentado”.

Como Ramos pedía una y otra vez fecha exacta de cuándo ya no habría homocidios, AMLO respondió:

“Es muy delicado el problema, va a haber solución, pronto, yo estoy comprometiéndome a que el 1 de diciembre terminamos de sentar las bases de la transformación en el país. Este año van a haber resultados en este que es el tema más difícil que hemos enfrentado, tenemos ventajas, por eso estoy optimista y nos vamos a seguir encontrando y vamos a ver si tuvimos resultado o no”.

El hecho de que AMLO dijera la palabra “optimista” enfureció a Ramos, pues dijo que había una narrativa “positiva”, pero que no había resultados.

El mandatario aseguró estar optimista porque su gobierno a diferencia de los anteriores tiene ventajas, pues en la estrategia que está llevando a cabo en materia de seguridad, ya no se apuesta por el uso de la fuerza, además de que tampoco se permite el contubernio entre autoridades y delincuencia.

Jorge Ramos se veía desconcertado. Fue a hacer un show, y no le estaba saliendo. Así que se conformó con tener una “fecha exacta” y con la promesa de AMLO de que habría resuñtados.

No le salió a Jorge Ramos, y ni su frase “es el peor año desde la revolución” caló. Tan fue así que su show anterior generó mucha expectativa. Ahora pasó casi desapercibido.