Por: Jaime Avilés (@Desfiladero132)

25 de abril de 2015.- Sólo por debajo del estado de Tamaulipas, Jalisco tiene, a escala nacional, el segundo lugar en desapariciones forzadas. El fenómeno se agudizó tras el ascenso al poder del priísta Jorge Aristóteles Sandoval, en 2014. Ahora, ante la incapacidad de las autoridades locales para atender este gravísimo problema, acaba de ser creada la organización civil “Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos Jalisco” (Fundej).

Inspirada en el ejemplo de Fuundec Coahuila (Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila), Fundej cuenta ya con una página en Facebook donde expone los casos más recientes de esta manifestación extrema de la descomposición política del país.

Fuentes conectadas con Fundej aseguran que la nueva estructura se está preparando para iniciar la búsqueda de fosas clandestinas, sobre todo, en los alrededores del lago de Chapala. Para tal efecto realizan ya gestiones a fin de obtener apoyo del gobierno estatal.

Jalisco está en una especie de sandwich, entre Michoacán y Sinaloa, dos de los estados más potentes en materia de narcotráfico, violencia institucional y recursos naturales, sin mencionar que el cartel Jalisco Nueva Generación –otrora afín al gobierno de Aristóteles Sandoval– ha declarado una guerra personalizada contra el fiscal del estado, Luis Carlos Nájera Gutiérrez.

Algo similar ocurre con el estado de Morelos, otro sandwich entre la violencia de los cárteles que operan en Guerrero y en el Distrito Federal, factores a los que debe sumarse la incompetencia corrupta del gobernador perredista, Graco Ramírez, y la vinculación de las fuerzas armadas con el crimen organizado.

En respuesta a tamaña tragedia, los familiares de personas que han sido víctimas de desaparición forzada en el estado de Morelos, se alistan para dedicarse a buscar fosas clandestinas en los alrededores de Cuernavaca, Cuautla y otras ciudades que sufren el terrible flagelo.

“Quienes tienen un familiar desaparecido tienen que convertirse en detectives, en abogados, en forenses y en muchas cosas más, para hacer todo lo que le toca hacer al gobierno, un gobierno asesino que no mueve un dedo para buscar a nadie“, aseguró un integrante de Fundej.

En México, según cifras de la ONU, cada 24 horas desaparecen en promedio seis personas. Los estados en donde esta práctica es más frecuente son aquellos donde hay yacimientos petroleros y de gas natural, como el norte de Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas y Veracruz, o zonas ricas en recursos minerales como Guerrero, Michoacán, San Luis Potosí y Querétaro, entre otros.