A partir del mes de agosto, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público irá contra quienes compraron facturas electrónicas a fin de reducir el pago correspondiente de impuestos y que hicieron caso omiso de la carta-invitación para corregir dicha situación.

Así, los EDOS, Empresas que Deducen Operaciones Simuladas que compran facturas o comprobantes fiscales digitales para simular un aumento en sus gastos de operación y así pagar menos impuestos, serán sancionados.

“El SAT ya empezó con una serie de mensajes invitando a los contribuyentes que las hayan adquirido, y lo manejan así: para los que compraron por error una factura electrónica que haya amparado una operación simulada los está exhortando a acercarse a las oficinas del SAT para pedir ayuda”, indicó el fiscalista Javier Zepeda a El Universal.

El funcionario agregó que eso significa que el fisco tiene toda la información de aquellos contribuyentes que compraron o vendieron una factura electrónica que les llama “fantasma”.

“El próximo mes, a quien no haya atendido la invitación a acercarse, deberá sufrir las consecuencias”, advirtió.

Explicó que se está dando la oportunidad a los contribuyentes de regularizarse y, si no lo hacen, se efectuarán todas las penas y consecuencias que procedan.

“Les está dando una oportunidad para que se acerquen de manera voluntaria para que le digan al SAT que por error compraron una factura para bajarle al pago de impuestos, pero que tienen la intención de reivindicarse, tras haber recibido la carta-invitación”, dijo.

El fisco comenzará a enviar notificaciones a partir del próximo agosto a los contribuyentes que no se regularizaron para someterlos a una revisión.

Recientemente, añadió, fue publicada una modificación al Código Fiscal del a Federación, mediante la cual se sanciona con entre tres y seis años de prisión no sólo a los emisores sino a los compradores de facturas para evadir el pago de impuestos.

Además, el fiscalista dijo a El Universal que el SAT tiene a más de 8 mil contribuyentes que están en el listado definitivo conocidas como EFOS o Empresas Facturadoras de Operaciones Simuladas que comercializan dichos comprobantes.

De esas, se tenían en la mira a 200 vendedores que no pasaron a la lista definitiva, lo que significa que el SAT muy pocas veces se equivoca sobre quiénes son los evasores por medio de facturas fantasmas.

Ahora, gracias a las auditorías electrónicas es posible, luego de revisar, compulsar y validar los comprobantes, determinar cuáles contribuyentes venden y compran facturas para simular operaciones.

“Con esta información, el SAT ya puede llegar al último eslabón de quién compra esas facturas para amparar una operación que no se llevó a cabo”, dijo.

Por ese motivo, Zepeda invitó a los contribuyentes a que antes de tomar la decisión de comprar una factura electrónica para disminuir el pago de impuestos, busquen un contador serio y ético para que puedan aplicar estrategias fiscales legales.