La riña entre Grupo Reforma y Ricardo Salinas Pliego sigue dando de qué hablar, luego de que hace diez días el diario revelara que el dueño de TV Azteca debe 30 mil millones de pesos al fisco, en medio de la llamado presidencial a que las grandes empresas paguen sus impuestos.

Este lunes, el director de Grupo Reforma, Alejandro Junco de la Vega, habría dicho a algunos integrantes de la plana mayor de sus periódicos que el titular de la Asociación de Bancos de México, Luis Niño de Rivera, comenzó a solicitar a los bancos la suspensión del cobro de intereses en tarjetas de crédito hasta que pase la crisis del Covid-19, bajo instrucción de Salinas Pliego.

Lo anterior pese a que hace un par de semanas, el Presidente Andrés Manuel López Obrador preguntó a Niño de Rivera sobre la posibilidad de lograr un acuerdo con los bancos para congelar los pasivos.

Luis Niño de Rivera, Presidente de la Asociación de Bancos de México

A decir de Junco de la Vega, la estrategia de Salinas Pliego tendría como principal objetivo evitar que su conglomerado pague el adeudo fiscal actualmente judicializado.

Lo que es un hecho es que ambos empresarios tienen roces con el Gobierno de AMLO.

Junco de la Vega se ha vuelto una de las voces principales en el sector empresarial para solicitar un paquete de estímulos ante el desplome económico, llevando el conflicto a las páginas de los periódicos Reforma, Mural y El Norte.

Por su parte, Salinas Pliego se ha mantenido en el ojo del huracán luego de que el fin de semana pasado, una de las figuras más representativas de la televisora, Javier Alatorre, llamara a desobedecer las recomendaciones del subsecretario de Salud, Hugo López Gatell ante el Covid-19.

Sobre el mensaje, López Obrador dijo que Alatorre es su “amigo” y la Secretaría de Gobernación recomendó no sancionar a la televisora por su mensaje desestabilizador.

Conflicto antiguo

Durante el sexenio pasado, Grupo Reforma ya había hecho pública una queja por el trato que recibía el Grupo Azteca de parte del Instituto Federal de Telecomunicaciones. La misma queja fue secundada después por Juan Francisco Ealy Ortiz.

Alejandro Junco de la Vega, director de Grupo Reforma

Un ejemplo mencionado por Junco de la Vega fue que Salinas Pliego resultó beneficiado con un permiso para distribuir sin costo más de un canal de televisión digital mediante el mismo espectro, por el que hasta 2015 sólo permitía transmitir una señal.

Las acusaciones iniciaron los cruces mediáticos entre ambos empresarios:

Salinas pagó desplegados en varios medios nacionales para acusar a Reforma de “mentir”, calificando al periódico de Junco como “Deforma”.

“La campaña de presión y calumnia encabezada por el diario ‘Deforma’ en contra del IFT no cesa y obliga a preguntar por qué hay tanto afán en desprestigiarlo. ‘Deforma’ descubre sus intenciones al dejar ver que detrás de su información no hay verdad, sólo intereses ocultos al público. Reiteramos que Azteca siempre ha cumplido con la ley”, mencionaba el desplegado.

Antes de este enfrentamiento, la empresa de Junco de la Vega ya había denunciado que tanto TV Azteca, como Televisa, habían hecho un presunto bloqueo para impedir el ingreso del consorcio General Electric-Telemundo a la televisión mexicana.

La contraofensiva de ambas empresas fue la denuncia de que Alejandro Junco de la Vega le habría robado la empresa a su propio padre, Rodolfo Junco de la Vega Voigt, quien fundó la Editora El Sol.

Deforma sigue deformando y no informando; sus cada vez menos lectores tienen derecho a la verdad pero el diario se rehúsa a publicarla. Para muestra un botón: Alejandro Junco nunca respondió antes la ley ni ante la sociedad sobre el hurto de acciones que denunció su propio padre, robo con el cual dio origen al ‘ético’ diario que es hoy Deforma”,incluía el desplegado de Salinas Pliego.