Cuando, en diciembre pasado, el Secretario de Seguridad Ciudadana, Alfonso Durazo, hizo pública la lista de los mandatarios estatales que se han negado a asistir a las reuniones de seguridad a las que convoca el Presidente Andrés Manuel López Obrador, el Gobernador de Guanajuato, Diego Sinhue Rodríguez, respondió de forma retadora que no había ido, ni iría a ninguna.

Con la reciente publicación del informe sobre desaparecidos que realizó la Secretaría de Gobernación, también se reveló que Rodríguez Vallejo tampoco ha instalado la Comisión Estatal de Búsqueda en su entidad.

Lo anterior es alarmante, debido a la enorme crisis que enfrenta Guanajuato en temas de seguridad:

Los policías han renunciado por ser víctimas de asesinatos, las desapariciones no cesan, el estado es líder en homicidios dolosos, así como la extorsión, los asaltos y los robos.

Crisis al rojo vivo

En 2019 Guanajuato fue el estado más violento, con 3 mil 211 víctimas de homicidios dolosos y 2 mil 520 carpetas de investigación iniciadas por ese delito, según cifras presentadas de enero a noviembre por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Los feminicidios en el estado ocasionaron que se abrieran 15 carpetas de investigación; se investigó a 21 mujeres por abortar y se registraron mil 946 delitos en contra de la libertad y la seguridad sexual, de los cuales, 619 fueron violaciones simples.

Delitos como el secuestro, la extorsión y el robo también aumentaron en comparación con 2018.

Los casos de secuestro pasaron de cuatro a ocho denuncias; de enero a noviembre de 2019 se iniciaron 39 mil 306 carpetas de investigación por robo y hubo 17 denuncias por extorsión.

Por este motivo, muchos comerciantes se han visto obligados a cerrar sus negocios, denunciando que grupos criminales les piden dinero a cambio de no dañarlos ni a ellos ni a sus familias y dejarlos trabajar.

En agosto pasado tres empleadas de una tortillería de Celaya fueron asesinadas a balazos a plena luz del día en un local, luego de que los propietarios de la tortillería se manifestaran frente al Ayuntamiento local, denunciando las extorsiones “imposibles de pagar”.

Además, en días recientes el representante de la Cámara Nacional de la Industria Panificadora en Guanajuato, Óscar Arias Márquez, denunció que este sector ha sido afectado por la delincuencia, ya que tanto las panaderías como las camionetas usadas para distribución son asaltadas con armas de fuego.

La violencia en la entidad ha aumentado, coincidiendo con los reportes de formación de grupos violentos que obtienen ingresos al perforar ductos de combustibles.

De acuerdo con especialistas, luego de que AMLO anunciara un combate al huachicol, estos criminales habrían tenido que extender sus actividades ilegales para poder seguir obteniendo ganancias.

Ataques y desapariciones

A la par del aumento en delitos, en Guanajuato ha sido clara la falta de garantías que recibe el personal de policía. Elementos han denunciado que en ocasiones han tenido que pagar su propio equipo, botas, uniformes, combustible y que no reciben pago por las horas extras.

Tan sólo en 2019 fueron asesinados 78 policías, de los cuales, 22 ocurrieron en diciembre, mientras trabajaban, en ejecuciones directas, e incluso durante sus días de descanso.

Mientras tanto, las desapariciones siguen siendo todo un tema en la entidad.

Aunque en Guanajuato sólo se tiene el registro de 672 personas desaparecidas, es el segundo estado donde más cuerpos fueron localizados, con 12 mil 494 personas hasta 2019.

También fue el segundo lugar donde se encontró a más mujeres desaparecidas, con 7 mil 281, tan sólo debajo del Estado de México, donde hubo 12 mil 777.

Mientras que en el rubro de niñas, niños y adolescentes encontrados, Guanajuato sí lidera la cifra, con 6 mil 720 hallados al 31 de diciembre.