Grupo México no aprende de sus errores, y a cuatro años de protagonizar un derrame tóxico en los Ríos Sonora y Bacanuchi, volvió a fallar épicamente y derramó tres mil litros de ácido sulfúrico en aguas del Mar de Cortés, una zona de enorme riqueza biológica.

De acuerdo con información de la propia empresa, el incidente se registró el pasado martes 9 de julio en la Terminal de Guaymas, Sonora, en donde se presentó una falla en válvulas lo que ocasionó que se derramara el líquido.

Hace casi cinco años, esta empresa fue responsable del vertido de 40,000 metros cúbicos de metales tóxicos en un río de la misma región, considerado el mayor desastre natural en la historia del país latinoamericano.

La reincidencia de la empresa,  ha desatado las críticas de políticos y ambientalistas. El investigador de la UNAM  Miguel Rivas considera  que las sanciones previstas en la ley son “irrisorias”  —menos de 100.000 dólares— para el  caso de ésta empresa que reportó beneficios netos por más de 1.000 millones de dólares en 2018.

La investigadora Elena Burns dijo al diario El País, que la reincidencia de Grupo México debería ser sancionada con el retiro de la concesión, pues “el marco legal permite hacer mucho más de lo que está haciendo”.

A esta petición también se ha sumado el presidente de la Comisión de Minería en el Congreso de Sonora, el diputado de Morena, Carlos Navarrete. 

Grupo México es la compañía minera más grande del país y la tercera en el mundo en la producción de cobre. Pertenece a Germán Larrea Mota Velasco, el segundo hombre más rico de  México (detrás de Carlos Slim), quien durante la campaña presidencial del 2018 pidió a sus 50 mil trabajadores pensar su voto y analizar las propuestas de los candidatos a la presidencia de México, pidiéndoles no votar por un gobierno populista.

La ONG Greenpeace ha pedido que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador castigue lo que tacha de “conducta negligente reiterada” con multas y una retirada de concesiones.

En un comunicado de prensa, Grupo México explicó que todo ocurrió durante la realización de unas pruebas de drenado previas a la carga un barco, y aunque las válvulas se cerraron al detectar la falla, el líquido sí llegó al mar. Un vídeo tomado en las instalaciones y que ha circulado en medios locales muestra una columna de humo blanco en el lugar donde el ácido entró en contacto con el agua.

Además, la empresa aseguró que, tras una evaluación, el Ejército había determinado que no era necesario activar el plan de emergencia DN III.

Tan solo el pasado 13 de mayo otro caso de contaminación por el Grupo México se registró en Zacatecas. Habitantes de San Martín denunciaron que el río de su comunidad había sido contaminado desde hace días por un derrame de material tóxico producido por una mina de la empresa.

El derrame de la mina San Martín llevaba más de tres días y la afectación repercutió en dos mil habitantes de la comunidad, además de aquellos que se encontraban río abajo como lo son las localidades de San Antonio de Belén y Carretas, las cuales utilizan el agua para consumo humano y doméstico, denunciaron habitantes.

De acuerdo con las denuncias, el derrame contenía reactivos como cianuro, sulfato de zinc, sulfato de cobre, y desemboca en los sembradíos frutales y demás cultivos de granos básicos.

Familiares de mineros fallecidos en Pasta de Conchos. Foto: Especial.

Larrea también ha estado involucrado en varias polémicas. Una de ellas fue cuando, en 2006, 65 mineros quedaron atrapados en la mina Pasta de Conchos, Coahuila, después de una explosión de gas que derrumbó el techo y las paredes del socavón.

Ahí, sólo dos cuerpos fueron rescatados, pues -según denunciaron las viudas y deudos de los fallecidos- Grupo México intercedió con el gobierno federal para evitar a toda costa que se rescataran sus cuerpos con el fin de evitar mostrar las condiciones en las que laboraban.Además, los afectados también han alegado la “miserable indemnización”, la pensión insuficiente y el trato indigno que han recibido desde entonces.

Mar de Cortés. Foto: Especial.

Mar de Cortés, el acuario del mundo

El Mar de Cortés es una de las regiones más importantes en cuanto a biodiversidad se refiere en el planeta. En 2005, fue declarado Patrimonio Natural Mundial de la Humanidade incluso el afamado oceanógrafo francés Jacques-Yves Cousteau lo considero como el “acuario del mundo”.

Sobre este manto de agua, hogar de muchas especies naturales, Grupo México, la minera más grande del país, vertió “accidentalmente” 3.000 litros de ácido sulfúrico, el cual es un componente altamente corrosivo, que en concentraciones de entre 5% y 15% puede causar irritación en la piel y ojos, pero si se supera ese rango, se pueden producir quemaduras.

Según la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat),  la relevancia de este ecosistema es de mucha relevancia, pues aquí habitan el 39% de los mamíferos marinos conocidos en el mundo, así como un tercio de los cetáceos y peces que resultan emblemáticos para la región como el tiburón ballena, que es el más grande del mundo.

A sus costas arriba la ballena gris con el fin de reproducirse. Y durante los meses de invierno y primavera ocurren avistamientos de ballenas azules, principalmente entre Loreto y Los Cabos.

Los cielos del Mar de Cortés igualmente son un espacio ideal, pues lo ocupan más de 56 especies de aves marinas, 26 de las cuales son migratorias y seis son casi endémicas. Asimismo, hay 154 clases de aves terrestres de 30 familias distintas.

Vaquita marina, especie en peligro de extinción.

En sus aguas,  habitan dos especies endémicas que se encuentran en peligro de extinción: la vaquita marina y la totoaba. La primera es un cetáceo perteneciente a la familia de las marsopas y hoy en día es uno de los animales más amenazadas alrededor del mundo.

Por su parte, la totoaba es un pez muy apreciado en China debido al exquisito sabor de su vejiga natatoria, la cual es considerada un manjar en aquel país y por la cual se ha sobrepescado.

Otro elemento de la riqueza insular del Mar de Cortés son sus reptiles, pues ahí viven 864 especies, 115 se mueven tanto en las aguas como en las costas del mar y 48 de ellas son endémicas de la región. Según el Foro Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), en el Mar de Cortés también residen cinco de las siete especies de tortugas marinas del mundo.

Respecto a la diversidad floral, en sus islas y costas hay casi 700 especies de plantas vasculares como los cactcus columnares, los cuales pueden alcanzar una altura de 25 metros. También se puede encontrar a la planta Larrea tridentata, que tiene uso medicinalpara el tratamiento de afecciones de vías urinarias, así como los cálculos renales.

Por estas razones es que la zona cuenta con 19 Áreas Naturales Protegidas, 10 de ellas con la categoría de Reserva de las Biosfera, las cuales representan el 24% de las reservas en todo México.

El investigador del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, Carlos Gay, considera que “el Mar de Cortés y sus islas son un laboratorio natural para el estudio de la especiación y el conocimiento de los procesos de evolución oceánicos y costeros, ya que casi todos ellos se dan en sus parajes”.