En un predio rústico de Tlajomulco de Zúñiga, la Fiscalía General del Estado de Jalisco (FGEJ), abandonó una cajá de tráiler que contiene al menos 157 cádaveres de personas no identificadas, que fueron asesinadas de forma violenta por la delincuencia organizada.

El colmo es que las autoridades de la dependencia estacionaron el contenedor prácticamente a un par de metros de la línea habitacional que separa el predio del fraccionamiento Paseos del Valle. Las quejas y reclamos de los vecinos no se hicieron esperar: se trata de la misma caja que días antes se encontraba al interior de una bodega en la Colonia La Duraznera, municipio de Tlaquepaque.

Los colonos de Paseos del Valle se enteraron de la presencia del contenedor por los olores fétidos que despedía y el derrame de sangre que esparcía la unidad. Un usuario de Twitter denominado @CompaZapataMx escribió en su cuenta: Un tráiler con 157 cadáveres sin identificar vagan por Jalisco en tráiler; nadie los quiere y no caben en el forense.

De acuerdo con diversos medios locales que reportaron el hecho, algunos testigos del suceso amenazaron con incendiar el vehículo para acabar con esa escena “perturbante”.

Debido a las presiones de los colonos, el carguero fue retirado del lugar después de 12 horas de abandono, y según la FGEJ lo trasladaron a una bodega en la zona industrial de Guadalajara, muy cerca de sus instalaciones.

Lo cierto es, que la cantidad de cadáveres que se han localizado recientemente en fosas clandestinas, predios, brechas de caminos, e incluso en la vía pública, ha rebasado por completo la capacidad de alojamiento que tiene el Servicio Médico Forense (Semefo).

El número de personas asesinadas es inusitado y en lo que va del año se han registrado más de mil 500 homicidios, más del total de los que se registraron el año pasado, considerado el más violento en la historia de Jalisco.

El Secretario General de Gobierno, Roberto López Lara, ha dicho por su parte, que los cádaveres tuvieron que despositarse en el contenedor, ante la demora en la construcción del Campo Experimental Forense en Tonalá, una obra a la que también se oponen los vecinos de la zona por los eventuales olores que pudieran desprenderse durante la cremación de cuerpos.

“Ya cuando se construya, esos cuerpos van a pasar al cementerio, al panteón, será más o menos para 700 cuerpos la primera etapa”, dijo el funcionario.