En el sexenio de Enrique Peña Nieto, las secretarías relacionadas con la seguridad pública destinaron 52 mil 750 millones de pesos de una partida secreta del presupuesto de forma irregular y posiblemente con desvío de fondos, reveló un reportaje de El País.

Por este motivo, la Fiscalía General de la República (FGR) investiga la supuesta malversación de estos fondos, que debido a su naturaleza “dificultan su fiscalización”, en tiempos del procurador Jesús Murillo Karam.

El texto, de Pablo Ferri, indica que “el aumento de los gastos de seguridad pública y nacional durante el Gobierno de Peña y la discrecionalidad y opacidad de su uso apuntan, sin embargo, a un problema mayor”.

“La partida presupuestaria ‘33701 Gastos de Seguridad Pública y Nacional’ empezó a usarse durante el Gobierno de Felipe Calderón, pero su empleo se disparó en la Administración de Peña Nieto. Si en los últimos dos años de Calderón el gasto fue de 5 mil 500 millones de pesos, en los últimos dos de sus sucesor superó los 21 mil 500. En 2019, primero año del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador volvió a los niveles de 2011”.

Murillo Karam, el inventor de la verdad histórica. Foto: Especial.

Entre 2013 y 2018, “el grueso del gasto lo concentró la Secretaría de Gobernación, que dirigieron Miguel Ángel Osorio Chong y Alfonso Navarrete. De dicha secretaría dependía la Policía Federal, el centro de inteligencia federal, CISEN, y la agencia que administra las prisiones, el órgano de Prevención y la Readaptación Social.

Ferri explicó que esas tres dependencias gastaron más de 40 mil millones de pesos, principalmente la Policía Federal y el órgano de Prevención y Readaptación Social.

En segundo lugar se encuentra la PGR, con 6 mil 817 millones de pesos, luego la Secretaría de Marina, con 5 mil 541 millones de pesos. La Secretaría de la Defensa gasto apenas 134 millones de pesos.

Movimientos sin justificar

Entre 2013 y 2014, la entonces PGR a cargo de Jesús Murillo Karam no justificó el gasto de 102 millones de pesos.

El gasto de los recursos fue realizado por la división de Asuntos Internos, incluido en una investigación de la propia PGR.

“Los investigadores detectaron movimientos extraños en la entrada y salida del dinero de las cuentas de Asuntos Internos: ingresos puntuales, casi todos por 5 millones de pesos, y retiros en efectivo por la misma cantidad dos o tres días más tarde”, indica Pablo Ferri.

Según su texto, la división de la PGR elevó exponencialmente su gasto, pasando de 600 mil pesos en 2011 a 2 millones de pesos para 2012.

En 2013, el aumento llegó a 73 millones de pesos y, en 2014, registraron un gasto de 71 millones.

“En total, 144 millones, un aumento del 3 mil 400 por ciento”, puntualiza el diario español,

Pese a sus inconsistencias, “ni la Auditoría Superior de la Federación (ASF), ni la Secretaría de la Función Pública (SFP) tienen acceso al detalle de cómo se usó el dinero”. Además, pese al aumento, Asuntos Internos no entregó mejores resultados que en años anteriores.

Esa información resulta contrastante con declaraciones de funcionarios durante la gestión de Murillo Karam, quienes han dicho que el incremento de gasto se debió a mayor contratación de personal y en el aumento de casos atendidos.

“Este caso revela las irregularidades del gasto de seguridad pública y nacional solo en esta dependencia de la PGR durante la gestión de Murillo Karam —quien dejó su cargo tras el caso Ayotzinapa—. Sin embargo, las dependencias del ramo de seguridad gastaron en total más de 52 mil millones de pesos con cargo a esta partida reservada durante el Gobierno de Peña Nieto”, explica Pablo Ferri.