Para poder presionar al Gobierno federal, la empresa farmacéutica Pisa “indujo a un desabasto de medicamentos”, por lo que ahora son las autoridades quienes evalúan ejercer acción penal, indicaron fuentes oficiales a SinEmbargo.

En abril pasado, 15 hospitales de Guadalajara, Jalisco, presentaron brotes de Leclercia Adecarboxylata, por lo que la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) cerró siete de 17 plantas de la empresa Central de Mezcla Productos Hospitalarios SA de CV, una filial de Pisa.

En mayo, 69 brotes de infección iniciaron en el Hospital del Niño Poblano, dejando a dos niños fallecidos, debido a reacciones adversas a causa del metotrexato.

Tras la revisión de un lote por la Cofepris, Pisa o sus filiales resultaron vinculadas.

No obstante, de acuerdo con las fuentes, la farmacéutica aprovechó que controla varios segmentos de la industria para presionar al Gobierno federal, al provocar un desabasto de medicamentos.

Debido a la escasez de metotrexato, utilizado para el tratamiento del cáncer, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la de Salud, realizaron compras directamente a un laboratorio de Francia, luego de revisar que no hubiera existencia en el resto de la industria nacional.

“Quisieron boicotear no entregando, no vendiendo la medicina que se necesita para curar a los niños de cáncer y pensaban que nos iban a doblegar. ¿Qué hicimos?, ya se compró la medicina en Francia, ya llegó la medicina que se compró en el extranjero para que no falten los medicamentos”, dijo en días pasados el Presidente López Obrador.

Una de las fuentes también dijo a SinEmbargo que la industria farmacéutica está muy enojada. “Nos dijeron que estaba acostumbrada a hacer estas compras como en el pasado (…) antes todo se solucionaba con corrupción”, indicaron.

Añadió que tan sólo con la revisión del 21 por ciento de las compras ya se había logrado un ahorro de más de 5.4 mil millones de pesos.

AMLO también había adelantado que tres empresas “con influencias” bloquearon la entrega de medicamentos para niños con cáncer.

“Tres empresas vendían todos los medicamentos, tres empresas que ni producían los medicamentos, pero tenían influencias, andan queriendo jugar a las vencidas. Nos quisieron boicotear al no entregar las medicinas para los niños con cáncer”, aseguró el tabasqueño.

Chantaje interno

Las fuentes consultadas por SinEmbargo también explicaron que el Gobierno federal no sólo se enfrenta a un intento de boicot de la industria, sino que debe acabar con los funcionarios o el personal médico que participa, por intereses propios, en diversos niveles de chantaje.

Como ejemplo mencionaron los retrovirales que fueron robados al parecer de manera coordinada en centros hospitalarios, el ataque a un vehículo con medicamentos dañados deliberadamente o los cambios en órdenes de compra.

Sobre estos cambios, indicaron que la manera de operar era que al salir una orden de compra específica, en las oficinas del Gobierno se modificaban para comprar medicamentos viejos de las farmacéuticas o en cantidades exorbitantes, de manera injustificada.

Al respecto, se sabe que la escasez de metotrexato fue provocada, pues la empresa Pisa tenía almacenadas 17 mil dosis que no lanzó al mercado para ejercer presión contra el actual Gobierno federal.

También se investiga a la farmacéutica porque los casos ocurridos en abril y mayo pasados demuestran que la empresa no cumple con estándares sanitarios, y además tiene preponderancia en el mercado que aprovecha para elevar precios y desarticular la posibilidad del Gobierno para sancionarlo, o bien, la competencia de otras empresas.