En el sexenio que está por terminar, siete funcionarios públicos que fueron secretarios de Estado vieron su fortuna aumentar pese a que la brecha de la desigualdad no hacía más que aumentar, dejando a miles de mexicanos en el rezago del atraso y la pobreza.

Estos funcionarios son Gerardo Ruiz Esparza, Ildefonso Guajardo, Jesús Alfonso Navarrete Prida, Luis Videgaray Caso, Pedro Joaquín Coldwell y Rosario Robles, quienes comenzaron y concluirán el sexenio peñanietista al frente de una Secretaría de Estado, así como Miguel Ángel Osorio Chong, quien aunque abandonó el Gabinete en enero, fue una parte importante de gran parte de esta administración.

De acuerdo con información publicada por SinEmbargo, durante los últimos seis años estos siete funcionarios recibieron, en promedio, 2.4 millones de pesos anuales como parte de su ingreso neto por cargo público.

Dicha cifra es 94 veces mayor al promedio del salario mínimo anual (de 25 mil 107 pesos) durante el periodo, según cifras de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS).

Aunado a su salario por cargo público, los funcionarios públicos pueden tener ingresos extras como producto del “desempeño de varios empleos públicos”, del ejercicio de labores de tipo “técnico calificado o por especialización en su función”, o como parte de un “servicio profesional por honorarios”.

Así, entre 2012 y 2018, Jesús Alfonso Navarrete -ex Secretario de Trabajo y Previsión Social y actual Secretario de Gobernación- declaró ingresos por casi 33 millones de pesos por “servicios profesionales”, además de 22.8 millones derivados de “actividad industrial o comercial”, “actividad financiera” y “otros ingresos”.

Por su parte, el Secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, habría recibido poco más de 2.8 millones de pesos por servicios profesionales, además de los 13.8 millones que generó por desempeñar su cargo entre 2013 y 2018.

Enrique Peña Nieto acompañado por el entonces secretario de Gobernación, Miguel Angel Osorio Chong, izquierda, y el actual Secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, en una ceremonia en 2013. Foto/Eduardo Verdugo.

Miguel Ángel Osorio Chong habría recibido 355.1 mil pesos en 2013, adicionales a los 13.1 millones de pesos que obtuvo por su cargo entre 2013 y 2017.

SinEmbargo menciona que en los casos de Gerardo Ruiz Esparza, titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT); Ildefonso Guajardo Villarreal, secretario de Economía (SE); Luis Videgaray Caso, ex secretario Hacienda y Crédito Público (SHCP) y actual secretario de Relaciones Exteriores (SRE), así como Rosario Robles, ex titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) y actual secretaria de Desarrollo Territorial y Urbano (Sedatu) no hubo declaración de ingresos adicionales por honorarios.

No obstante, Guajardo sí reportó en 2015 ingresos por actividad financiera y “otros”, por una cantidad de 796.3 mil pesos y, entre 2015 y 2017, Videgaray Caso declaró ingresos de 194.8 mil pesos por actividad financiera.

Ildefonso Guajardo, Secretario de Economía

Si a sus ingresos adicionales se suman sus respectivas percepciones por cargo público entre 2013 y 2018, estos siete funcionarios habría recibido tan sólo en este periodo los siguientes millones de pesos netos:

  • Navarrete Prida, $79.7 millones
  • Joaquín Coldwell, $16.6 millones
  • Ruiz Esparza, $15.8 millones
  • Guajardo, $14.4 millones
  • Videgaray, $14.2 millones
  • Osorio Chong, $13.5 millones
  • Robles Berlanga, $12.8 millones

Estas cifras contrastan significativamente con el hecho de que, en México, sólo 4.9 millones de personas, es decir el 4 por ciento de la población adulta, gana más de cinco salarios mínimos -159 mil pesos anuales-, según el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (Inegi).

Además, las cifras del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), indican que en nuestro país existen 73.6 millones de personas, o sea el 60.2 por ciento de la población, que ganan menos de cinco salarios mínimos.

Esto significa que, para más del 60 por ciento de la población en México, alcanzar los ingresos que Rosario Robles tuvo tan sólo este sexenio implicaría más de 100 años de trabajo sin gastar un sólo peso.

Y para el 43.6 por ciento de los ciudadanos más desafortunados del país, o sea 53.4 millones de personas en pobreza, generar esa misma cantidad implicaría trabajar, por lo menos, 711 años sin gastar en nada.

Las cifras no son claras

Según las cifras mostradas por la Unidad de Datos de SinEmbargo, entre 2013 y 2017 el salario neto de los siete funcionarios indispensables para Peña Nieto tuvo un incremento promedio de 11 por ciento. En ese mismo periodo, el salario mínimo tuvo un aumento del 6.21 por ciento.

Y, aunque tienen millonarias ganancias, la versión pública de las declaraciones patrimoniales de los funcionarios públicos no permite a la ciudadanía evaluar la evolución de su peculio.

Al respecto, la organización Data Cívica indicó en mayo pasado que, en 2017, el 73 por ciento de los empleados federales que presentó su declaración patrimonial ante la SFP decidió mantener en lo privado esta información.

De acuerdo con el Artículo 29 de la Ley de Responsabilidades Administrativas del Gobierno federal, “las declaraciones patrimoniales y de intereses serán públicas salvo los rubros cuya publicidad pueda afectar la vida privada o los datos personales protegidos”, por los artículos 6 y 16 de la Constitución, que determinan que toda la información gubernamental debe ser accesible y que toda persona tiene derecho a la protección de sus datos personales.

El problema, explica SinEmbargo, es que la Ley vigente establece que la declaración patrimonial de los servidores públicos se hará pública únicamente si ellos otorgan su consentimiento expreso, lo que, según Fundar, “contradice el principio de máxima publicidad estipulado en el artículo sexto constitucional”.

Por este motivo es que la información de las declaraciones patrimoniales no permite conocer a ciencia cierta si los siete funcionarios se enriquecieron de manera ilícita o no. Aunque, los datos que presentaron entre 2012 y 2018 permiten conocer sus ingresos salariales y parte del valor de su patrimonio.

Un ejemplo son los casos de Gerardo Ruiz Esparza y Pedo Joaquín Coldwell, quienes no declararon en seis años el valor de su patrimonio, es decir, ahorros, propiedades y objetos personales.

Gerardo Ruiz Esparza, secretario de Comunicaciones y Transportes.

Por su parte, Ildefonso Guajardo sólo declaró los montos de sus posesiones, en 2015, por un total de 19.2 millones de pesos, al igual que Jesús Alfonso Navarrete Prida, quien sólo especificó, en 2016, una cantidad de poco más de 63.5 millones de pesos.

En los casos de Luis Videgaray, Miguel Ángel Osorio Chong y Rosario Robles, sólo se puede consultar su evolución patrimonial entre 2015 y 2018.

Videgaray tuvo un incremento real en su peculio de casi 3 por ciento (al ir de 22.9 a 23.6 millones de pesos); Osorio, por su parte, despegó en 206 por ciento al pasar de 2.9 a 9.1 millones de pesos y, Robles, lo aumentó en 25 por ciento, al ir entre 2015 y 2017 de 2.7 a 3.4 millones de pesos.

Luis Videgaray, actual secretario de Relaciones Exteriores.

Esto también hace un gran contraste con el hecho de que en nuestro país sólo el 44 por ciento de la población adulta, 33.6 millones de personas, ahorra o puede ahorrar, según la última Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV). Y, de esa cifra, 14 por ciento es ahorro para pagar deudas.

¿Cuáles son sus posesiones?

SinEmbargo también analizó la compraventa de posesiones de estos siete funcionarios entre 2013 y 2018, lo cual permite apreciar la capacidad de su poder adquisitivo, aunque no se pueda conocer el valor real de su peculio.

Gerardo Ruiz Esparza

En 2013, Ruiz Esparza declaró tener cuatro casas, un departamento y un terreno, adquiridos de contado, así como tres vehículos, “diversas obras de arte”, joyas, muebles, accesorios, además de cuatro inversiones bancarias.

Luego, en 2014 vendió un coche y un terreno, compró tres departamentos y un Porsche modelo 2009. La compraventa de bienes siguió su curso y en 2018 declaró tener cinco bienes inmuebles y dos vehículos, sin considerar al Porsche, que dejó de declarar a partir de 2017.

Pedro Joaquín Coldwell

En 2013 ya contaba con dos casas, seis locales, dos terrenos, un departamento y un edificio, pagados de contado. Además declaró tener cinco vehículos, dos pinturas y 19 inversiones bancarias.

Para 2018 tenía 10 inmuebles y tres vehículos.

Ildefonso Guajardo

Cuando inició el sexenio ya tenía dos casas, dos departamentos y un terreno, pagados de contado. En mayo de este año, declaró tener la misma cantidad de bienes inmuebles -sin contar una casa heredada que dejó de declarar a partir de 2017-.

También tenía tres vehículos, que vendió a lo largo de los años, y diversas obras de arte y muebles que, hasta 2015, se habían valuado en 1.8 millones de pesos.

Miguel Ángel Osorio Chong

Nunca declaró tener vehículos o vivienda, sin embargo, empezó el sexenio con un palco y cuatro terrenos. Para 2015 había vendido dos de sus propiedades.

El ex secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Foto: Especial

Las tres restantes, que aún tenía en mayo de este año, se habían valuado en poco más de 1.2 millones de pesos.

Rosario Robles

En 2013 contaba con un coche y no tenía vivienda declarada. No obstante, en 2015, sus “cuadros y esculturas”, muebles y “collares, aretes y diversas joyas”, pagados de contado, tenían un valor que superaba el millón de pesos.

Rosario Robles Berlanga, funcionaria del gobierno de EPN. Foto: Especial

Jesús Alfonso Navarrete

Comenzó el sexenio con seis casas, una donada y las otras pagadas al contado, tres departamentos y dos terrenos pagados de golpe. Además tenía una flota de siete vehículos, numerosas pinturas, relojes y muebles.

En 2016, sus propiedades valían casi 64 millones de pesos y, para 2017, sumaba 12 propiedades en total y una flotilla de ocho vehículos.

Luis Videgaray

En seis años sólo declaró tener la casa de Malinalco, en el Estado de México, valuada en 7.5 millones de pesos. En 2015, inclusive, declaró la casa de su esposa, con un costo de 6.4 millones, pero, fuera de eso, se quedó con los tres coches que tenía desde 2013, además de otros “varios bienes” no especificados.