Con documentos apócrifos, el chofer de Emilio Zebadúa González, Roberto Gómez Morales, —quien acompañó a Rosario Robles Berlanga en las secretarías de Desarrollo Social (SEDESOL) y Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU)— compró  un rancho de 42 hectáreas que se localiza en el estado Chiapas.

Según un reportaje difundido en el noticiero En Punto, de Denise Maerker, Gómez Morales adquirió en el 2014 ese rancho por la cantidad de 816 mil pesos –como donación y con un nombre apócrifo–, en el que invirtió 20 millones de pesos en los siguientes dos años.

La historia de Gómez Morales dio un giro cuando ingresó como chofer de Zebadúa González en la SEDESOL en diciembre del 2012. Tres años después, en el 2015, recibió el nombramiento de director adjunto de este organismo, puesto por el cual percibía un sueldo neto de 63 mil pesos mensuales.

Roberto Gómez Morales. Foto: Especial.

Sin embargo, un año antes, en febrero de 2014 (cuando todavía era chofer) adquirió un rancho de 42 hectáreas en el ejido de Guadalupe, en el municipio de Huehuetán, Chiapas.

Para adquirir esa propiedad, a la que se conoce con el nombre de “La Gloria”, Gómez Morales se cambió el apellido materno y se hizo pasar por el hijo de la dueña del lugar, Gloria González Fuentevilla.

Tras obtener la propiedad, Gómez Morales invirtió, de 2015 a 2016, 20 millones de pesos. Así, “La Gloria” pasó de no contar con algún tipo de construcción a poseer casas de descanso con alberca; granjas de producción piscícola, de lácteos, borregos, ganado y cerdo; así como maquinaria agrícola, camiones de carga y vehículos.

Los documentos que obtuvo el noticiero En Punto muestran que González Fuentevilla “donó” a título gratuito el inmueble valorado en 816 mil pesos a “su hijo”.

La titular de SEDATU, Rosario Robles, aún no explica el desvío millonario en su dependencia. Foto: Especial.

Pero el acta de nacimiento de Gómez Morales muestra que Gloria González Fuentevilla no es su madre, así que, para adquirir la propiedad, aparentemente recibió ayuda del Notario Público 78, quien le permitió presentar una credencial de elector con su nombre original. El documento tiene como referencia el número 1275052050916.

Según la investigación, Zebadúa convirtió a la Oficialía Mayor en una oficina de despacho de recurso, y firmó todos los convenios con entes públicos estatales que sirvieron para el supuesto desvío de por lo menos 5 mil millones de pesos a través de triangulaciones fraudulentas que involucraron a cientos de empresas fantasmas y se dieron a conocer en una investigación periodística del sitio digital Animal Político comoLa Estafa Maestra.

En la SEDATU contrató a miles de personas como “asesores”, mediante un esquema que se encontraba al filo de la ilegalidad, 40 de ellos rebasaban los 60 mil pesos mensuales. Sus contratos establecen que no tienen horarios fijos ni establecidos, tampoco están obligados a acudir a las oficinas de la institución y además pueden conseguir empleos en los sectores público y privado.

Entre los beneficiarios de estos contratos destacan numerosas personas que laboraron a las órdenes de Robles Berlanga y de Zebadúa, pero también amigos suyos, operadores políticos y militantes priistas, estudiantes, hijos de políticos e incluso un exdirector del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (CISEN).

Panorámica del rancho de Gómez Morales. Foto: Especial.

En sus declaraciones patrimoniales, Gómez informó en 2016 que sus ingresos anuales netos se elevaban a un millón 294 mil pesos; en 2017, indicó que sus ingresos descendieron a 990 mil pesos, y este año reportó ingresos de un millón 19 mil pesos. Cuando pasó de la SEDESOL a la SEDATU, señaló en su declaración patrimonial que, entre 2012 y 2015, fungió como “asesor” de Zebadúa en la Oficialía Mayor.

La propiedad cuenta con permisos para tener un zoológico de animales exóticos como venados, hipopótamos y guacamayas.

En el 2017, Gómez Morales simuló la venta del rancho por un millón 210 mil pesos, y el comprador fue una persona identificada como Aarón Pérez Liy, quien habita en una colonia popular de Tapachula, Chiapas.

Sin embargo, para realizar la venta, nuevamente Gómez Morales contó con la ayuda del notario público 17. Dijo llamarse Roberto Gómez González y presentó una credencial con el nombre Roberto Gómez Morales.

Según fotografías obtenidas por el medio de comunicación, el lugar es utilizado por Gómez Morales como casa de descanso y continuamente lo visitan.