Desde el inicio de la pandemia, los organismos empresariales y la oposición presionaron de todas las formas posibles a Andrés Manuel López Obrador para que su gobierno adquiriera una deuda pública con organismos financieros internacionales como el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Sin embargo, el Presidente no aceptó.

Y todo parece indicar que la decisión de AMLO fue la correcta, pues esta semana, el director del Departamento del Hemisferio Occidental en el FMI, Alejandro Werner, pronóstico que México será uno de los países que saldrá de la crisis con menos deuda, en comparación con sus pares de la región latinoamericana.

Werner, quien fuera subsecretario de Hacienda en el gobierno de Felipe Calderón entre el 2006 y el 2010, indicó (durante una entrevista en el podcast Norte Económico, producido por Banorte) que aunque México se percibe como el país que gasta menos en políticas de apoyo (a las empresas), saldrá de la crisis económica provocada por la Covid-19 con menos deuda. 

“México se ve dentro de los países grandes de América Latina, como uno de los que está gastando menos en estas políticas de apoyo. Por un lado va a tener, menos apoyo en el presente, pero va a salir de la crisis con menor deuda” declaró Werner.

El directivo del FMI señaló que se espera que los países emergentes aumenten su razón de deuda PIB durante el 2020, en 10 puntos, por lo cual, hay una alta probabilidad de que en los próximos dos años esos países enfrenten un nuevo ciclo de crisis, por lo que las reestructuras de su deuda serán mucho más profundas. 

“Es probable que entremos en los próximos dos años en procesos de reestructuras de la deuda más profunda en ciertos mercados emergentes”, dijo.

Werner expuso que el FMI espera para la región latinoamericana una contracción del 9.4%, con contracciones de entre 9 y 10% para Argentina, Brasil y México, mientras que para Perú se espera una caída del 14%.

Sin embargo, el especialista en economía fue más optimista con el futuro, pues se espera que México se recupere un 3.3% en 2021 y pronostica un crecimiento del 3.7% para toda la región.

Aunque el propio Werner reconoció que el FMI no es proclive a recomendar que los países ejerzan gasto social, esta vez la recomendación a los gobiernos es que gasten en el sector salud para enfrentar exitosamente la pandemia de Covid-19.

“A veces puede sonar contraintuitiva viniendo del Fondo Monetario Internacional, en la medida de lo posible, creemos que en esta ocasión, es una ocasión para que los gobiernos gasten, y ¿gasten en qué? gasten primero en apoyar en su sector salud”.

Werner también pronóstico que se espera que los gobiernos tengan niveles de deuda elevados en el sector público en América Latina, por lo que difícilmente podrán ser ellos mismos el motor de crecimiento sin la inversión privada.

“En ese sentido, el reto (será) establecer un proceso de crecimiento más acelerado, donde haya una profundización de la inversión desde la creación de empleos, junto con una mejor red de protección social, va a ser muy importante que se enfrente de manera efectiva”.

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