Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño, ex mandos de la Policía Federal bajo las órdenes de Genaro García Luna, también están acusados en Estados Unidos de recibir sobornos de los cárteles de narcotráfico en México.

La información fue dada a conocer por la reportera de ProPublica, Ginger Thompson, quien obtuvo la primicia de la detención de García Luna en Estados Unidos, en diciembre pasado, por cargos de conspiración de tráfico de drogas y de realizar declaraciones falsas.

“El gran jurado encontró que en lugar de combatir a los cárteles, hay evidencia de que estos hombres estuvieron colaborando con (los cárteles) y aceptando sobornos de ellos”, escribió Thompson.

Se presume que García Luna habría recibido millones de dólares del Cártel de Sinaloa, liderado por Joaquín “El Chapo” Guzmán.

El reporte indica que Ramón Pequeño “supervisó las unidades antinarcóticos que fueron examinadas especialmente por la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos, y que estaban relacionadas con dos masacres en México que dejaron decenas, posiblemente cientos, de personas muertas y desaparecidas”.

Pequeño García se desempeñó como jefe de inteligencia de la Policía Federal, mientras que Cárdenas Palomino como jefe de la División de Seguridad Regional de la misma institución.

Ambos pertenecían al círculo más cercano de García Luna, y habían sido elogiados por las autoridades estadounidenses por su lucha contra el narcotráfico en México.

No obstante, hoy fueron acusados luego de encontrar evidencia de su colaboración y los sobornos que aceptaron del narco, según Propublica, quien señaló a Pequeño como el encargado de supervisar unidades antinarcóticos investigadas por la Agencia Antinarcóticos (DEA).

Actualmente, García Luna permanece en una cárcel federal de Brooklyn, luego de ser detenido en diciembre pasado, acusado de tres cargos de asociación delictiva para el tráfico de cocaína y de falso testimonio.

El miércoles pasado, fiscales anunciaron que sería acusado bajo el Estatuto Kingpin, que permite sancionar a personas que forman parte de organizaciones criminales a las que se supone deberían combatir.

Ya en mayo pasado, la Unidad de Inteligencia Financiera mexicana había denunciado a Cárdenas Palomino por lavado de dinero, y se habían también congelado sus cuentas.

Los tres ex funcionarios, Pequeño García, Cárdenas Palomino y García Luna fueron señalados por un amplio grado de cooperación con el Cártel de Sinaloa, pues habrían acordado no interferir con los envíos de droga de ese cártel, la mayoría de ellos hacia Estados Unidos.

De igual forma, se presume que proporcionaban a los líderes del cártel información sobre operaciones de justicia en su contra, y se enfocaban en los otros cárteles para hacer arrestos.

Además, asignaban a funcionarios corruptos a supervisar a las agencias de seguridad en las zonas donde operaba el Cártel de Sinaloa.