Diez empresarios en segunda y tercera generación y personajes misteriosos a los que nunca se les vio el rostro en actos, fueron los que resultaron más beneficiados con múltiples contratos durante el gobierno de Enrique Peña Nieto.

Eduvigildo Carranza, conocido como el rey del atún. Foto: Presidencia de México.

De acuerdo con un reportaje publicado por SinEmbargo, encabeza la lista el empresario Eduvigildo Carranza, propietario de Pescados Industrializados (Pinsa), mejor conocido por sus marcas Atún Dolores, Mazatún y El Dorado, quien recibió hasta 1,693 contratos por un monto total de 455 millones 522 mil 400 pesos con 42 centavos.

Peña Nieto pasó sus vacaciones en tres ocasiones en el complejo turístico Estrella del Mar, que es propiedad del empresario.

El resort se encuentra en la Isla de la Piedra en Mazatlán, Sinaloa; cuenta con un campo de golf profesional de 18 hoyos diseñado por Robert Trent Jones Jr. arquitecto reconocido en el mundo, 5.6 kilómetros de playa virgen, un spa, cancha de tenis y 68 habitaciones. Para jugar golf se les unió el Gobernador del estado, Quirino Ordaz.

En 2017, Eduvigildo Carranza recibió el Premio Nacional Agroalimentario de manos del propio mandatario.

Ceremonia del “grito” en el zócalo de Ciudad de México. Foto: EFE/Mario Guzmán

En segundo lugar, se encuentra, Eduardo Gama Pizarro, con un total de 150 contratos y 500 millones de pesos. A través de su empresa Actidea se dedica a la celebración de eventos y fue contratado para organizar la recepción del Papa Francisco a México en febrero del 2016, el Grito de la Independencia de 2013 a 2015 en el Zócalo de la capital y a distintas dependencias como el SAT.

Nunca se le vio en público con Peña Nieto, ni aceptó entrevistas de los medios de comunicación. Prefirió pasar inadvertido.

La investigación señala que no sólo recibió contratos del Gobierno para organizar eventos, sino hasta un perdón, pues no pagó 167 mil 958 pesos por una multa que le impuso el Sistema de Administración Tributaria (SAT), entidad a la que organizaba eventos, a los que solía acudir Luis Videgaray, entonces secretario de Hacienda y Crédito Público.

Héctor Hernández Pons, dueño del Grupo Herdez. Foto: Especial.

Los hermanos Enrique Hernández Pons y Héctor Hernández Pons, propietarios del Grupo Herdez, fabricante de alimentos enlatados, también se beneficiaron con 2 mil 90 contratos y un total de 208.4 millones de pesos.

Héctor fue noticia nacional cuando en el periodo de campañas les advirtió a sus empleados que un eventual triunfo de López Obrador representaría un peligro para la empresa.

“En estos 104 años que tiene Grupo Herdez de existir, hemos pasado por muchas situaciones adversas y de alguna u otra forma hemos salido adelante, aunque no sin sufrir daño económico que nos limitara la posibilidad de crecer y generar más bienestar”, les dijo a través de una carta.

La de Héctor Hernández Pons Torres es la tercera generación al mando de la empresa. Se ha identificado públicamente con los gobiernos del PRI, pero no se llevó mal con los panistas Felipe Calderón y Vicente Fox Quesada.

Emilio Azcárraga Jean, dueño del Grupo Televisa. Foto: Especial.

Con Peña Nieto, el Grupo Televisa que comanda Emilio Azcárraga Jean recibió 260 contratos por la cantidad de 6 mil 36 millones de pesos. El presidente derrochó 40 mil millones de pesos en publicidad oficial y la televisora fue la más beneficiada. Tan sólo en 2016, el presupuesto de anuncios oficiales fue de 10 mil 699 millones de pesos y Televisa recibió dos mil 600 millones de pesos.

Desde que fue Gobernador del Estado de México, Televisa encargó de organizar la candidatura de Peña Nieto. En 2010, se casó con Angélica Rivera Hurtado, actriz de esta casa productora, y el enlace fue televisado al estilo de las telenovelas.

Apenas en el segundo año de su gobierno, a Peña Nieto le fue descubierta la posesión de una mansión en Las Lomas de Chapultepec en la Ciudad de México concedida por Juan Armando Hinojosa Cantú, contratista millonario del Gobierno. Peña Nieto mandó a su esposa a rendir explicaciones para informar que ella es la dueña, gracias al sueldo que percibió por más de veinte años en Televisa. Su discurso resultó increíble y la popularidad del Gobierno se fue en declive.

Casas construidas por Homex en Los Cabos. Foto: Especial.

Eustaquio Tomás de Nicolás Gutiérrez, dueño de Expectras y Propiedades inmobiliarias de México (Grupo Homex) recibió 17 contratos con un monto total de 272.18 millones de pesos. Él y Peña Nieto compartieron casa cuando fueron estudiantes en la Universidad Panamericana.

En 1989, constituyó en Culiacán, Sinaloa, a Homex, un consorcio con varias divisiones en la construcción y comercialización de viviendas, y desde 2005, el empresario es miembro del Consejo de Administración de la Bolsa Mexicana de Valores y fue presidente y vicepresidente regional de la Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi).

Desde el 2010, la compañía ha arrastrado un cúmulo de dudas, litigios, expropiaciones de predios y reclamos de adeudos, así como demandas por parte de grupos bancarios como Barclays y Credit Suisse, tras incumplir con los pagos de garantías.  En 2016, la Comisión de Valores de Estados Unidos le abrió una investigación en su contra por presunto fraude. No obstante, pese a la crisis de la empresa, el grupo recibió 272 millones de pesos por Adjudicación Directa.

María Asunción Aramburuzabla. Foto:AFP/ Alfredo Estrella.

La empresaria mexicana María Asunción Aramburuzabala, heredera de la cervecería Modelo, recibió durante la administración de Peña 53 contratos por la cantidad de 6 mil 933 millones de pesos. Y no fue por la compra de cerveza, sino para su empresa de tecnología Sixsigma Networks, que, pese a no obtener buenas calificaciones, el Gobierno federal se mantuvo como su principal cliente de software. En 2015, la calificadora Standard and Poor’s (S&P) evaluó sus bonos como “basura”.

El contrato para expedir la Clave Única de Identidad se lo dieron a ella, pero no lo cumplió. La clave no estuvo lista y el proyecto fue abandonado.

La empresa es dueña de la marca KIO que brinda servicios de tecnología en México, Panamá, Guatemala, República Dominicana y España.

Alberto Bailléres también logró entenderse con los gobiernos panistas. Foto: Especial.

Alberto Bailléres, dueño de Grupo Nacional Provincial y Grupo Profuturo GNP obtuvo 77 contratos por un monto de 580.61 millones de pesos. Según la lista de Forbes, es el tercer hombre más rico del país. Es hijo de Raúl Bailléres, quien fundó el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) de donde han egresado la mayoría de tecnócratas que han ocupado cargos en el país, entre ellos: José Antonio Meade, Luis Videgaray Caso y Virgilio Andrade Martínez.

Durante el sexenio de Felipe Calderón, la fortuna de la familia Baillères pasó de 2.8 mil millones a 16.5 mil millones de dólares, según el cálculo de Forbes.

En este sexenio, Alberto Bailléres se concentró en la diversificación de su consorcio, Grupo BAL del que se desprende la aseguradora GNP, la cual vendió 580 millones de pesos 511 mil pesos por Adjudicación Directa al Gobierno mexicano para los seguros de vida de los funcionarios públicos.

Ricardo Salinas Pliego. Foto: Especial.

Televisión Azteca de Ricardo Salinas Pliego es la otra televisora que recibió más contratos —después de Televisa— con 290 y un monto total de 4 mil 164 millones de pesos.

En 2017, en la celebración de 15 años del Banco Azteca, realizado en Campo Marte, Peña Nieto le hizo un reconocimiento al dueño de Azteca, y dijo lo siguiente:

“Lo digo con respeto a Ricardo Salinas. Hablando de que el progreso se construye a través de los inconformes, yo tendría que inconformarme con tal afirmación, porque debería decir que el progreso efectivamente es de aquellos que están en la actitud de ser innovadores, de tener proyecto, de tener visión, no sólo de ser inconformes”.

En 2013, el Gobierno de Peña Nieto lanzó el programa “Ponte al Corriente” que, en lugar de aumentar la recaudación, sirvió para otorgar perdones a empresarios acaudalados. A Salinas Pliego le fueron condonados 13 millones 280 mil pesos por impuestos no declarados en 2015.

Productos de Consumo O’mega, es una empresa del ramo de la tecnología. Es dirigida por Juan Carlos Ordóñez Rojas, pero su directiva no es pública. Obtuvo cuatro contratos con un valor de más de 200 millones de pesos.

 Aun con esa falta de transparencia, Peña Nieto le otorgó un contrato por 128 millones de pesos sin mediar licitación para que construyera un centro de datos en la casa oficial de Los Pinos, en 2014, el año en que la aceptación de su gestión se derrumbó. La parte técnica del contrato fue puesto bajo reserva hasta 2026.

El empresario Claudio X González Laporte. Foto: Especial.

Dueña de Kimberly Clark, la familia de Claudio X González Laporte ha mantenido de manera pública inclinación hacia los Gobiernos tanto del PRI como del PAN. Obtuvo 2 mil 360 contratos con un monto total de 296.11 millones de pesos. El consorcio que formó tiene 93 años de operaciones con productos de consumo personal como toallas femeninas, pañales, servilletas, papel higiénico, jabón y toallitas húmedas.

Las más de dos mil adjudicaciones que obtuvo Kimberly-Clark se dieron cuando Héctor Eduardo Velasco Monroy, —hoy Diputado federal por el PRI en Atlacomulco, Estado de México— fue Director de Diconsa. Lo que más le vendió Kimberly Clark fue papel higiénico, servilletas, toallas y pañales.

En octubre de este año, Peña Nieto le entregó a González Laporte el galardón al Mérito Centenario CONCAMIN.