En los últimos años, los presidentes que llegaban a la Residencia Oficial de Los Pinos se encargaron de dar rienda suelta a sus caprichos más exigentes y caros.

Entre estos, se solicitaron un simulador de vuelos, una cancha de fútbol rápido, dos edificios con estacionamiento y tres niveles cada uno, una sala levantada sobre una alberca para colgar los retratos de los jefes de Estado, entre otros.

La recién apertura al público de otras áreas del Complejo Cultural Los Pinos, para celebrar a los niños en su día en un evento que recibió a 52 mil personas el fin de semana pasado, permite acceder a rincones que estaban restringidos tras la primera apertura solicitada por Andrés Manuel López Obrador al llegar al poder.

Así, hoy es posible conocer a detalle las características de esas construcciones, como el mármol nuevo de la casa Alemán o los nuevos canceles instalados en casi toda la residencia.

Además, durante el paso de distintos Presidentes por Los Pinos, algunos inmuebles fueron derribados para construir otros que fueran más del gusto o interés de cada mandatario.

Un ejemplo de eso es la Cabaña Dos, construida durante el sexenio de Vicente Fox por el arquitecto Juan Artigas, quien edificó dos cabañas. En la Uno habitó Fox con su esposa y en la Dos, sus hijos. Calderón vivió en esas mismas casas.

No obstante, cuando Enrique Peña Nieto llegó, construyó sobre la Cabaña Dos una nueva e imponente residencia con un estilo similar al de la casa principal, la Alemán. En ella, se establecieron las oficinas de la entonces primera dama, Angélica Rivera, quien es hoy ex esposa del mexiquense.

Quienes visitaron Los Pinos en otra época, indican que ambas cabañas eran iguales, con estilo rústico y de una sola planta.

No obstante, con Peña Nieto, la Cabaña Dos se convirtió en una casa de dos pisos, con balcones, ventanas altas, columnas gruesas de concreto, áreas de acceso que llevan a amplios salones, pasillos y espacios múltiples de varios tamaños que no son de habitación sino de trabajo, con entre 8 y 12 luces.

Al entrar al inmueble se ven las escaleras desde donde Angélica Rivera y Sofía Castro posaron para la revista Marie Claire. También se indica que en uno de sus salones fue desde donde la actriz grabó el video luego del escándalo de la Casa Blanca.

Esa casa, además, tiene ocho excusados, sin duchas ni vestidores. Además, en total tiene una altura que supera los nueve metros -las cabañas de una sola planta alcanzaban los dos metros-.

Además, a la entrada de la cabaña está la marca del arquitecto constructor: C&S.

Dentro no hay documentos, planos ni nombres de quienes hicieron la obra.

Para tomar como referencia, la casa principal de Los Pinos, la Alemán, tiene una área de construcción de 4 mil 35 metros cuadrados; la casa donde habitaron Fox y Calderón tiene mil 540 metros cuadrados de construcción y, las oficinas de Rivera, 2 mil 700 metros de construcción.

Al respecto, el arquitecto Homero Fernández, coordinador general del Complejo Cultural de Los Pinos dijo a El Universal que de ninguna obra se sabe qué arquitecto hizo qué.

“Las oficinas de la casa Dos sabemos que eran de Rivera; personal que trabajó aquí nos ha dicho que eran de una empresa que ella tenía con su hermana, en la que rentaba todo a Presidencia: stands, bocinas, micrófonos. Es una casa del peor gusto, con un horrible barandal, el mismo que Peña puso en la Casa Lázaro Cárdenas”.

Además añadió que tanto Calderón como Peña Nieto se dieron cuenta que podían hacer cualquier remodelación o arreglo a la casa y podían cobrar lo que quisieran, ya que no había transparencia en Los Pinos, por un asunto de seguridad nacional.

Las huellas de cada ex habitante

En la cabaña uno, donde vivió Fox, predomina el estilo rústico, la teja y los detalles de piedra, al estilo de las haciendas mexicanas. Además, las agarraderas de los cajones de los vestidores son de cuero y las ventanas son de piso a techo.

Por su parte, en el salón que ahora albergará los ensayos de la Orquesta Escuela Carlos Chávez, en su momento se albergó un simulador de vuelos profesional habilitado para Peña Nieto, del cual no hubo rastro a la llegada del nuevo gobierno.

Afuera se encuentra un helipuerto construido sobre el jardín y, del otro lado, la cancha de fútbol rápido que el mexiquense también solicitó.

Peña también mandó construir la Sala De La Madrid, hecha con el mismo estilo que las oficinas de Rivera, edificada sobre una alberca, hecha para albergar las pinturas de los expresidentes de México, que antes estaban en la Casa Carranza.

Desentonan también los dos edificios de tres pisos. El primero, Bicentenario, construido por Felipe Calderón, cuenta con un estacionamiento recientemente habilitado para el público. De su construcción no hay mayor información, pero ahora será la sede del Fonca.

El segundo, llamado Esmeralda por sus vidrios verdes, fue orden de Peña. Uno de sus pisos era ocupado por el entonces secretario de Educación, Aurelio Nuño, aunque sus oficinas estaban ubicadas en el Centro Histórico.

Para el edificio Esmeralda se habilitó además una entrada desde Constituyentes. El costo del mismo fue de 78.3 millones de pesos, según información de la Secretaría de la Defensa Nacional.

 

*Con información de El Universal