Con la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) hay cinco grupos empresariales que podrían resultar perjudicados, después de haber sido beneficiados con múltiples contratos por parte del gobierno de Enrique Peña Nieto: ICA, Grupo Carso, Grupo Hermes, Grupo Empresarial Ángeles, así como la Constructora y Edificadora GIA+A.

De acuerdo con María Julieta Lamberti, coordinadora de investigación de Project on Organizing, Developmen, Education and Research (PODER) estos grupos tienen el 51 por ciento del total del monto de las contrataciones, que en total suman 155 mil 732 millones 18 mil 788.78 pesos.

Lamberti señaló que esta información no está disponible en la página del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), ya que las contrataciones más grandes fueron ganadas por empresas en consorcio o subsidiarias de los grupos, por lo que PODER investigó sobre las casas matrices y los dueños de las compañías que ganaron esos contratos.

Así, luego de varios meses de investigación, la organización que colabora con el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, concluyó que los intereses corporativos son los que se benefician de la edificación del NAIM.

También encontró que la mayoría de los contratos fueron entregados por adjudicación directa y no cumplieron todos los estándares internacionales, en términos de compras públicas, transparencia y contrataciones abiertas, con lo que se dificultó conocer a los beneficiarios reales de la obra.

Estos grupos empresariales que se benefician con el NAIM son:

  1. ICA, de Bernardo Quintana. Posee un total de nueve contratos que suman 24 mil 720 millones 550 mil 262.72 pesos.
  2. Grupo Carso, de Carlos Slim. Tiene siete contratos, que en total representan 21 mil 250 millones 897 mil 901.25 pesos.
  3. Grupo Hermes, de Carlos Hank Ron. Recibió dos contratos por 12 mil 445 millones 987 mil 714.50 pesos.
  4. Grupo Empresarial Ángeles, de Olegario Vázquez Raña. Recibió seis contratos por 10 mil 372 millones 332 mil 335.25 pesos.
  5. Constructora y edificadora, de Hipólito Gerard Rivero (ex cuñado de Carlos Salinas). Tiene dos contratos por 10 mil 371 millones 749.25 pesos.

Carlos Slim, el más beneficiado

Aunque ICA es el grupo que suma el mayor monto de dinero contratado, PODER explica que es Slim el más beneficiado con la construcción del nuevo aeropuerto, ya que tiene dos de las más importantes licitaciones del proyecto:

  • La construcción del edificio terminal por 84 mil 828 millones de pesos
  • La pista 3, con un valor de 7 mil 359 millones de pesos.

Además, el yerno de Slim, el arquitecto Fernando Romero recibió en 2014, junto con el despacho Foster+Partners, un contrato por 1,841.7 millones de pesos para el diseño del NAIM.

Carlos Slim, impulsor del NAICM. Foto: Especial.

Inbursa, por su parte, junto con cinco bancos accionistas del Grupo Carso, dieron un préstamo por 3 mil millones de dólares para que fuera financiada la primera etapa del aeropuerto.

Lamberti explicó que, en 2015, ICA reportó una fuerte crisis financiera que le ocasionó calificaciones crediticias negativas por parte de Standard&Poor’s (S&P) y Moody’s.

Incluso, agregó, en junio de 2016 la compañía anunció que se retiraba de la Bolsa de Valores de Nueva York, pero cuando ganó el contrato para la construcción de la losa de cimentación del NAIM, sus acciones subieron 20 por ciento.

Mientras tanto, Construcciones Aldesem, subsidiaria del Grupo Aldesa, también se encuentra entre las favorecidas, pues se encargará de la edificación de la torre de control. Esta firma se encargó de construir el Paso Express en Cuernavaca.

Construcción del Nuevo Aeropuerto. Foto: Especial

Parson International también se lleva uno de los contratos más jugosos, pues le fue otorgado, sin licitación abierta, la Gerencia General del Proyecto, es decir, que estará a cargo de administrar todo lo que tenga que ver con construcción.

“Esta empresa en Estados Unidos tiene demandas por violar normas de salud, de seguridad de sus trabajadores, por conflictos de interés, sobreprecios, por falta de cumplimiento de los contratos y por no concluir obras en dos aeropuertos” dijo la investigadora.

Lamberti también añadió que dicha empresa fue demandada por diseñar pobremente los proyectos para la reconstrucción de Irak, y por haber entregado trabajos incompletos, construcciones por debajo del estándar, deficiencia y retrasos en la conclusión de las obras por no contar con personal calificado, por falta de supervisión y control.

Además criticó la composición del directorio y del Consejo de Administración del GACM, creado para administrar y gestionar la construcción del NAIM, pues no muestra independencia vertical, además de tener conflicto de intereses y funcionarios relacionados con gobiernos acusados de corrupción.

Por otra parte, se encontró que todo lo que tiene que ver con la gestión social de la obra se entregó a personas relacionadas con el PRI.

Esto significa que 68 millones de pesos fueron destinados al Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social A.C (CEIDAS) para elaborar el informe “Diálogo social que justifica la construcción del NAICM”. No obstante, los pueblos aledaños, Atenco y Texcoco, no han tenido noticias al respecto.

“Alrededor del 70 por ciento del total de los contratos no fueron adjudicados, por lo cual se observan malas prácticas. Hay indicios de que se están haciendo mal las cosas, que se están contratando a los amigos del gobierno y a empresas que no tienen la capacidad para hacer la obra. Ese es el principal problema de no abrir a concurso público las contrataciones. Si no hay un concurso abierto, no podemos tener la certeza de si la empresa que se contrató realmente tenía la mejor propuesta financiera o los mejores recursos para hacer la obra de mejor manera”, concluyó Lamberti.