El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, llamó a 15 de los más grandes empresarios de nuestro país, a pagar los impuestos que deben, mismos que ascienden a casi 50 mil millones de pesos.

Según ha dado a conocer el Gobierno Federal, la estrategia para evitar la evasión fiscal y orillar a los deudores de impuestos a que liquiden su deuda se compone de tres etapas:

  1. Hacerlo público

Esto significa lo que ya ocurrió en la conferencia mañanera en la que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) reveló que hay 15 contribuyentes con adeudos fiscales por  50 mil millones de pesos.

Aunque la dependencia no dio los nombres de los empresarios ni de sus compañías en público para “no quemarlos”, ya les advirtió que el fisco los tiene en la mira y que les conviene ponerse al corriente, ya que de no hacerlo caerá sobre ellos todo el peso de la Ley Fiscal Federal y el Código Penal Federal, incluyendo la prisión.

2. Carta al Consejo Coordinador Empresarial

Según reveló López Obrador, el segundo paso fue enviar una carta al presidente de este Consejo, Carlos Salazar Lomelín, con la lista de nombres de los 15 empresarios que por décadas han evadido el pago de sus impuestos amparado en corruptelas y sobornos.

Además, en la misiva solicitó a Salazar Lomelín fungir como intermediario con los empresarios morosos para que paguen sus impuestos por la buena, es decir “voluntariamente”, ya que de lo contrario deberán proceder judicialmente.

3. Revisión y auditoría

La tercera etapa consiste en una orden que salió de Palacio Nacional para la presidenta del SAT, Raquel Buenrostro, y la secretaria de la Función Pública (SFP), Irma Eréndira Sandoval, para revisar y auditar a todos los grandes contribuyentes que en los últimos cinco años han evadido el pago de impuestos mediante cancelaciones de créditos, perdones fiscales, insolvencias, entre otros.

De esta manera, se busca recuperar cientos de miles de millones de pesos que se dejaron de pagar gracias a sobornos, chantajes y complicidades empresariales con servidores públicos.

Y, aunque la SFP no puede auditar empresas privadas, estará revisando la actuación del SAT y todos sus procedimientos internos para corregirlos, y así terminar con acciones de solapación a la evasión fiscal.

Por ello, AMLO ordenó a la titular de la SFP revisar detalladamente las cancelaciones de créditos fiscales, mismos que al menos en 2019, el primer año de su gobierno, logró una cifra negra de 380 mil millones de pesos que el fisco no cobró.

Con los 50 mil millones de pesos que paguen los 15 contribuyentes al SAT, el Gobierno Federal ha indicado que se comprarán ventiladores y otros enseres médicos que México necesita ante la pandemia ocasionada por el Covid-19.

¿Por qué no pagaron?

Según el registro de control de cuentas de orden del SAT, grandes sumas se dieron de baja por “cancelaciones de créditos fiscales por insolvencia”, es decir que no se cobraron, y otros fueron cancelados por motivos diferentes al pago.

Esto podría ser motivo de corrupción y persecución penal, pero sólo podrá saberse a ciencia cierta tras una revisión exhaustiva a la documentación comprobatoria del SAT.

Según los datos, los estados que tuvieron mayores cancelaciones de créditos fiscales son:

  • Ciudad de México (213 mil 229 millones 20 mil 9 pesos)
  • Jalisco (89 mil 495 millones 703 mil 465 pesos)
  • Nuevo León (61 mil 814 millones 987 mil 29 pesos)
  • Tabasco (20 mil 881 millones 676 mil 111 pesos)

En el motivo “bajas por el traspaso de los créditos fiscales por insolvencia del deudor a las cuentas de orden”, es decir bajas por motivos diferente al pago, los estados más beneficiados fueron:

  • Ciudad de México (56 mil 121 millones 853 mil 656 pesos)
  • Jalisco (40 mil 465 millones 938 mil 105 pesos)
  • Veracruz (10 mil 387 millones 761 mil 951 pesos)

En el rubro de cancelación de créditos fiscales por insolvencia, la Ciudad de México fue la más beneficiada, con 174 mil 46 millones 785 mil 797 pesos.