Hoy se publicó en el Diario Oficial de la Federación las modificaciones a la Ley Federal del Trabajo, la cual abona a que exista mayor libertad y democracia sindicales.

Pero no fue la única ley que se modificó, pues también hubo una reforma a La Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado.

Los cambios en esta ley van encaminados a que ya no existan líderes sindicales como Elba Esther Gordillo (mandamás en el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación -SNTE-) o Carlos Romero Deschamps (aún líder del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana -STPRM-), quienes controlan grandes sindicatos e impiden no solamente la democracia dentro de esas organizaciones, sino que existan más.

Así pues, con esta reforma se les propina un durísimo golpe a personajes como Elba Esther Gordillo o Carlos Romero Deschamps. Veamos de qué forma:

La anterior legislación indicaba en su artículo 69 que

Todos los trabajadores tienen derecho a formar parte del sindicato correspondiente, pero una vez que soliciten y obtengan su ingreso, no podrán dejar de formar parte de él, salvo que fueren expulsados.

Ahora, con las modificaciones que se aprobaron, dicho artículo quedó así:

Todos los trabajadores tienen derecho a formar parte de un sindicato y a constituir sindicatos, sin necesidad de autorización previa. El trabajador ejercerá en todo momento de su libertad de adhesión o separación en un sindicato. Asimismo, a nadie se le puede obligar a formar parte de un sindicato, a no formar parte de él o a permanecer en el mismo.

Es decir, los trabajadores ya no estarán obligados a pertenecer a un sindicato ni se les impedirá renunciar a él. Además, en ese mismo artículo, se exige verdadera democracia dentro del sindicato, pues dice la nueva normativa:

La elección de las directivas sindicales se hará mediante voto personal, libre, directo y secreto de los afiliados, previa convocatoria que se emitirá con una anticipación no menor a quince días y que se difundirá entre todos los miembros del sindicato. El sindicato deberá notificar la convocatoria al Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje con la misma anticipación, el cual podrá verificar el procedimiento de elección por conducto de los servidores públicos o fedatarios que designe para tal efecto. Las elecciones que no cumplan estos requisitos serán nulas.

Sin duda un duro golpe para los líderes sindicales que se han beneficiado de controlar a sus organizaciones gremiales es el nuevo artículo 71 de la ley. Antes, éste afirmaba los siguiente:

Para que se constituya un sindicato, se requiere que lo formen veinte trabajadores o más, y que no exista dentro de la dependencia otra agrupación sindical que cuente con mayor número de miembros.

Ello hacía prácticamente imposible que trabajadores que estaban en contra del autoritarismo de un líder sindical o de un grupo al interior de un sindicato pudieran organizarse y fundar otra agrupación gremial. Ahora las cosas serán distintas. Con la reforma, queda así el artículo:

Para que se constituya un sindicato, se requiere que lo formen veinte trabajadores de una misma dependencia.

Es decir, se elimina el requisito de “juntar” a un mayor número de miembros de los sindicatos ya existentes, lo cual era una cuestión verdaderamente imposible de cumplir.

Sin duda, estas modificaciones evitarán que se concentre el poder en figuras sindicales que en lugar de beneficiar a los trabajadores, se dedicaban a enriquecerse.

Por eso hoy al Presidente Andrés Manuel López Obrador se veía contento. Tanto que hasta que ya vislumbró la libertad sindical ni más ni menos que entre los gremios de los maestros. Dijo el mandatario:

[La reforma] Incluye la elección de dirigentes de maestros, por ejemplo, con voto libre y secreto y directo. Se van a dar muy buenas lecciones de civismo y de democracia en el futuro. Esto es importante destacarlo.