La salud financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex) tiene casi 30 años en declive y su ex Director, Emilio Lozoya, fue una pieza clave para que la productividad de la paraestatal llegara a uno de sus peores fondos durante el Gobierno de Enrique Peña Nieto.

En los últimos 27 años, la productividad de las refinerías fue a la baja: menos 52 por ciento en la producción de petróleo mexicano y menos 34 por ciento en la producción de petrolíferos.

Además, desde 2009 a la fecha, las finanzas de Pemex comenzaron a tener números rojos casi de manera sostenida.

No obstante, las peores caídas en la producción y en las finanzas ocurrieron entre 2013 y 2018, periodo en el que Lozoya estuvo al frente de la organización.

Con los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari y Vicente Fox, la productividad de petróleo y petrolíferos de las seis refinerías, como proporción de su capacidad productiva aumentó en 27 y 3.8 puntos porcentuales en promedio.

No obstante, en los sexenios de Ernesto Zedillo, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto, la productividad decayó en 5.5, 13 y 50.5 por ciento, en promedio.

Según las cifras oficiales, entre 2003 y 2007 existió un superávit positivo en la petrolera, pero desde entonces la tendencia fue a la baja y, en 2009, comenzó una serie de pérdidas financieras que llegó hasta el cierre de 2018.

Pero, mientras en el sexenio de Calderón se agravó el déficit financiero por cuatro puntos porcentuales, con el de Peña la caída llegó al 31 por ciento.

El desempeño de Lozoya

En el periodo en que Lozoya encabezó a la paraestatal, la producción de petróleo de las seis refinerías bajó 24 por ciento.

En 2013, al inicio del sexenio, las refinerías de Cadereyta, Madero, Minatitlán, Salamanca, Salina Cruz y Tula operaron al 79.5 por ciento de su capacidad, en 2016 al 60.6 por ciento y, en 2018, a 50 por ciento.

En cuanto a la producción de petrolíferos de las seis refinerías, entre 2013 y 2016 decayó 23.4 por ciento, pues comenzaron operando al 82.8 por ciento de su capacidad y, para 2016, se habían reducido al 63.5 por ciento.

Lo anterior significa que, durante su mandato entre 2013 y 2016, Pemex perdió la capacidad de producir 368 mil barriles de petróleo diarios y 180 mil 715 barriles de petrolíferos, según la información de la Empresa Productiva del Estado.

Y, por si fuera poco, las importaciones de petrolíferos en nuestro país fueron aumentando en 35 por ciento real.

Según cifras oficiales, en 2013 México habría importado 482 mil 962 barriles de petrolíferos diarios, o bien, el 31 por ciento de los combustibles y derivados petrolíferos a nivel nacional.

Para 2016, la suma de barriles importados ascendió a 644 mil 399, es decir, 42 por ciento de los petrolíferos nacionales.

Dicho de otra forma, en 2016 México se vio en la necesidad de importar seis de cada 10 barriles de gasolina automotrices, en lugar de los 4.5 que importaba, de manera diaria, en 2013.

Esto no hizo más que afectar a la autonomía energética de nuestro país, generando que las plantas de procesamiento de Pemex siguieran a la baja productiva durante todo el sexenio.

El déficit de Pemex

Durante el periodo en que Lozoya dirigió Pemex, el balance financiero de la petrolera generó déficit, siguiendo la tendencia de pérdidas económicas registrada desde 2009.

En ese tiempo, las pérdidas financieras de la empresa aumentaron 158 por ciento real, al ir de 39 mil 530 millones 050 mil 642 a 102 mil 4 millones 491 mil 581 pesos (corrientes de 2016).

Lo anterior fue ocasionado, principalmente, por la carga financiera por impuestos y derechos del Gobierno Federal (equivalente al 52 por ciento de los ingresos de Pemex), así como a la recaída de los ingresos petroleros del sector público mexicano.

Según cifras otorgadas por Pemex y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), entre 2013 y 2016, los ingresos petroleros como proporción de los ingresos presupuestarios netos del sector público disminuyeron en 54%, al ir de 35.4 a 16.3 por ciento.

No obstante, aunque los gastos generales de inversión de Pemex iban a la baja en 24 por ciento en ese periodo, la inversión ejercida por Pemex en materia de transformación industrial aumentó 36 por ciento real, al ir de 33 mil 213 millones 518 mil 544 a 45 mil 200 millones de pesos.