La editorial argentina Ethos está causando revuelo tras la publicación de una nueva edición de El Principito con lenguaje incluyente, es decir, que fueron sustituidas las palabras que establecían un “género”, para que éstas puedan referirse tanto al femenino como al masculino.

Ahora, con la traducción al lenguaje inclusivo hecha por Julia Bucci se leen algunas frases de la siguiente manera:

  • Les chiques tienen que ser muy pacientes con les adultes.
  • Es triste olvidar a une amigue.
  • Si le ordenara a une generale que se convirtiera en ave marina y le generale no obedeciera, no sería culpa de le generale.
  • Es mucho más difícil juzgarse a sí misme que juzgae a les demás.
  • Les adultes son muy extrañes.

Además, las ilustraciones que acompañan el libro, hechas por la ilustradora Malena Gagliesi, también están “traducidas” al leguaje gráfico actual, utilizando la misma técnica, es decir, lápiz y acuarela.

Ethos es una pequeña editorial fundada por traductores. De hecho, su directora, Gabriela Villalba, es docente de traductores e investigadores en el Instituto de Enseñanza Superior de Lenguas Vivas, donde se perfila como posible directora del traductorado en francés.

Villalba le explicó al diario argentino El Clarín que la idea de traducir la obra de Antoine de Saint Exupéry y explicó que “es la obra literaria más traducida del mundo y la traducción es una nueva lectura sobre la obra. Siempre es ganancia”.

Añadió que una traducción puede acompañar los movimientos estéticos de la época y que no hay traducciones inclusivas de la literatura canónica.

Afirmó que actualmente los niños están comenzando a hablar con lenguaje inclusivo y que no existía literatura canónica que probara esta forma.

También explicó que una traducción se trata siempre de poner el texto en una lengua más actual que en la que fue enunciada en su primer contexto, que es lo que se busca en este caso.

Una imagen que no estaba antes. Se incluyó en el libro una figura del narrador, para hablar de quienes trabajan en busca del personaje. Fuente: El Clarín

La traductora consideró que, aunque cada quien puede hablar como quiera, todo el tiempo se leen cosas escritas con lenguaje fascista y no se analizan cuáles son las causas. Hacer este gesto toma en cuenta a las personas que se perciben a sí mismas como mujeres, varones o como no binarios, y eso es lo importante.

Sobre si el proceso de traducción fue difícil, Villalba explicó que fue necesario hacer varias revisiones, pues el machismo en el lenguaje está tan naturalizado que se pasaban muchas cosas por alto.

“Fuimos viendo cómo se está usando y estamos atentos a la vida cotidiana (…) Cuando dice ‘faroleros’ pusimos ‘faroleres’, pero cuando dice ‘exploradores’ pusimos ‘exploraderes’, porque ‘exploradores’ se usa también para los varones solos y quisimos marcar la diferencia, incluir. Pero dejamos ‘cazadores’ en masculino porque son todos varones en el texto. También pusimos ‘las personas’ donde decía ‘los hombres’ para hablar de toda la humanidad”.

Una noticia polémica

Esta traducción fue celebrada por organizaciones y personas feministas, quienes enfatizaron que libros traducidos de esta manera ayudan a educar a la infancia en un mundo no sexista e incluyente con las minorías.

No obstante, también hubo detractores que criticaron y ofendieron el esfuerzo de la editorial y las traductoras, criticando tanto el uso de la “e” como de la “x” para marcar un género neutro, así como el cambio de sexo de los personajes.

Algunos usuarios de redes sociales también criticaron que la versión de Editorial Ethos haya eliminado la escena de la serpiente y el elefante, pues, según la ilustradora, la consideraban demasiado violenta.

El Principito es desde hace décadas un referente en la literatura tanto para la niñez como para las personas adultas, pues su ya clásica historia que narra cómo un pequeño niño de cabello rubio, habitante de un asteroide, se enamora de una rosa, compartiendo un mensaje de sensibilización a la humanidad y empatía.