Por: Jorge Gómez Naredo (@jgnaredo)

12 de mayo de 2018. Hace 12 años se robaron la presidencia del país. En ese 2006, México ya mostraba síntomas de preocupación que debieron ser atendido con inteligencia y rapidez. No se hizo así. Felipe Calderón fue, además de un ladrón, un irresponsable, y para mantenerse en el poder, decidió que el país se debía ir a la mierda. Y se fue a la mierda.

Hoy, México es una tragedia. Homicidios, desaparecidos, cientos de miles de personas que han llorado porque hay sufrimiento, porque hay dolor, tristeza, congoja. Porque la impunidad y la catástrofe, por la corrupción y la insensibilidad.

Nos quieren convencer que no hay culpables, o que los culpables somos todos. Pero sí hay culpables, y son muy identificables: el PRI y el PAN, y los empresarios que impidieron que, en 2006, hubiera un cambio radical en el país.

Según un informe que realizó Etellekt, una empresa de asesoría y consultoría en detención de riesgos, durante el actual proceso electoral han sido asesinados al menos 93 políticos, 35 de los cuales eran precandidatos o candidatos. En total se han contabilizado 305 agresiones contra actores políticos.

Eso son solamente políticos. ¿Cuánta gente ha muerto en los pasados 8 meses? ¿Cuántas personas han desaparecido? ¿Cuánto dólar ha surgido de la gente, de nuestro pueblo?

Estos datos son alarmantes.

José Remedios Aguirre Sánchez, candidato de Morena que fue asesinado ayer en Guanajuato.

José Remedios Aguirre Sánchez, candidato de Morena que fue asesinado ayer en Guanajuato.

José Remedios Aguirre Sánchez era candidato a la alcaldía de Apaseo el Alto, en Guanajuato. Un comando armado lo atacó a balazos. Lo mataron. Los asesinos huyeron y no se sabe nada de ellos. Desde hacía varias semanas, según Ricardo Monreal, en Morena habían pedido a las autoridades estatales de Guanajuato mayor seguridad para los candidatos. No les hicieron caso.

¿Vivimos en un país en paz?

 

Este país ya no puede esperar. Este país ya precisa cambiar, transformarse. Hace 12 años Felipe Calderón y sus aliados, empresarios y el PRI y el PAN, decidieron que no debía haber un cambio. Que todavía querían robar y sentirse los dueños del país. Que nadie les debería quitarles ese privilegio. Hicieron fraude y evitaron que hubiera un cambio: que ganara Andrés Manuel López Obrador.

Hoy, doce años después, el país ya no es el mismo. El reto para salvar a México se ha duplicado, se ha hecho más complicado. Pero si no se cambia ahora, si no se comienza a transformar el país desde ahora, México comenzará a perder su viabilidad como nación.

Andrés Manuel López Obrador en Cadereyta, Querétaro. Foto: Especial.

Andrés Manuel López Obrador en Cadereyta, Querétaro. Foto: Especial.

No podemos esperar más. Y la gente lo sabe: por eso votará masivamente por Andrés Manuel. Ojalá los que hace 12 años decidieron impedir el triunfo de AMLO, ahora piensen que, a nadie, absolutamente a nadie, le conviene que esto se diga yendo a la mierda. A nadie.

Sí, doce años después, el triunfo de AMLO es más necesario que nunca.