Elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) detuvieron al exgobernador panista Ernesto Ruffo Appel, quien es investigado por su presunta participación en una red de huachicol fiscal.
La Fiscalía General de la República (FGR) acusa al exmandatario detenido en Ensenada, Baja California, de los delitos de delincuencia organizada y contrabando.
La captura fue realizada en cumplimiento de una orden de aprehensión obtenida por la FGR como parte de una investigación sobre una compleja red dedicada al contrabando de combustibles, de la que las autoridades federales prometieron dar mayores detalles en las próximas horas.
De acuerdo con la información oficial, el caso está relacionado con una empresa fundada por un ex gobernador de Baja California quien fue el primero emanado del PAN en la entidad.
Ruffo es socio mayoritario de la empresa Ingemar, creada en 2018 con un objeto social enfocado inicialmente en relaciones públicas, construcción y bienes raíces. Sin embargo, en 2019 modificó su actividad para ingresar al negocio de los hidrocarburos, incorporando operaciones de almacenamiento, importación, compra y venta de combustibles.
El exmandatario se integró como accionista mayoritario de la compañía en octubre de 2021 y, dos años después, la empresa obtuvo un permiso federal para operar en el sector energético.
Las investigaciones forman parte de la ofensiva del Gobierno federal contra el huachicol fiscal, un esquema mediante el cual se introduce combustible al país evadiendo impuestos mediante documentación falsa y redes de empresas, agentes aduanales, operadores logísticos y servidores públicos. Hasta ahora, la FGR ha solicitado más de 200 órdenes de aprehensión relacionadas con esta red de contrabando.
La posible implicación de Ruffo ya había generado polémica desde 2025. En ese entonces, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, negó que existiera una orden de aprehensión en su contra, mientras que el propio exgobernador aseguró públicamente que no era prófugo de la justicia ni contaba con un amparo.
El dirigente del PAN, Jorge Romero, la diputada Kenia López y el senador Ricardo Anaya. Foto: Camila Ayala / Cuartoscuro
Tras la detención, el dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, expresó su confianza en que Ernesto Ruffo podrá aclarar los señalamientos por la vía legal, y pidió que el “proceso se conduzca con estricto apego al debido proceso y la presunción de inocencia”.
Asimismo criticó que la Fiscalía no actúe con la misma rapidez en investigaciones contra los gobernadores morenistas Marina del Pilar Ávila y Rubén Rocha Moya.
