Al término del mandato de Enrique Peña Nieto, el Tren Interurbano Toluca-México permanecía inconcluso.

La obra, que buscaba conectar al municipio de Zinacatepec, Estado de México, con la Ciudad de México en la estación del Metro Observatorio, fue presentada en 2014, con un costo previsto de 38 mil millones de pesos.

Aún con esa estimación presupuestal, en 2018 el monto superaba los 59 mil millones de pesos.

El Tren Interurbano fue descrito por el Gobierno de Peña como “un medio rápido y cómodo de transporte que dará servicio a 230 mil pasajeros al día. Tendrá una longitud total de 57.7 kilómetros y seis estaciones: dos terminales y cuatro intermedias”.

Poco después de que comenzara la construcción, comuneros mexiquenses revelaron anomalías y arbitrariedades por parte del Gobierno Federal al despojar de sus tierras a campesinos, lo que hizo imposible que la obra fuese concluida en 2017 tal y como se contempló en el proyecto original.

Al término del sexenio de Peña, la construcción se detuvo para atender las diversas anomalías que se denunciaron por los comuneros, pero también por los indicios de que los recursos empleados para la obra fueron desviados o no fueron justificados de la manera correcta.

Hasta ahora, la Secretaría de la Función Pública (SFP) audita la construcción en su totalidad, realizando en 2019 cuatro visitas de supervisión, seis verificaciones de calidad y 49 observaciones.

La SFP concluyó que hay un monto por aclarar, justificar o recuperar de 616.2 millones de pesos.

Señalamientos y anomalías

En aquél entonces, fue la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) la encargada de llevar a cabo la obra, encabezada por Gerardo Ruiz Esparza, quien fue señalado en varias ocasiones, por ejemplo, cuando se abrió un socavón en el Paso Exprés en Cuernavaca, Morelos.

Según un informe presentado por la SFP, las principales anomalías detectadas en el caso del Tren Interurbano se relacionan con pagos indebidos, sin sustento documental y cuya procedencia considerada en los costos indirectos, equivale a 180.2 millones de pesos.

También expone que se dio una “inadecuada autorización de precios extraordinarios” por montos equivalentes a 155 millones de pesos.

Por ese motivo, la dependencia indica que hay “incongruencias entre el catálogo de conceptos y los precios unitarios que equivalen a 69 millones de pesos”, así como “trabajos ejecutados sin comprobación documental”, por 67.7 millones de pesos.

Se detecto además que hay anomalías que tienen que ver con la “obra realizada sin cumplir las especificaciones convenidas”, con un impacto de 58.1 millones de pesos.

El informe revela que hay pagos que no corresponden con los conceptos de la obra, por un monto de 40.2 millones de pesos, al igual que pagos en exceso por concepto de estimaciones, con un impacto de 25.1 millones de pesos.

OCOYOACAC, ESTADO DE MÉXICO, 12OCTUBRE2018.- Alrededor de 100 ejidatarios de San Jerónimo Acazulco pararon las obras del Tren Interurbano México-Toluca en el paraje conocido como la Mayeguera, sacaron la maquinaria de la obra e impidieron se continuaran los trabajos ante la falta de respuesta por parte de las diferentes autoridades a sus exigencias. FOTO: ARTEMIO GUERRA BAZ /CUARTOSCURO.COM

La auditoría además muestra otras irregularidades, sin detallar en qué consisten, con un costo de 21.1 millones de pesos.

El informe no da cuenta de en qué áreas de la SCT están implicadas esas anomalías, pero la responsabilidad recaería en Jiménez Espriú, por ser quien supervisó y dio seguimiento a la obra.

¿Qué pasará con la obra?

El Gobierno de López Obrador ha dado a conocer que, pese a las irregularidades, se encargará de terminar la obra, con la participación de capital privado con 20 mil millones de pesos durante este 2020, y que podría quedar concluida para el final del sexenio.