Mario Campos, politólogo y periodista que participó en un coloquio de académicos en Flacso (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales), reveló que en las cúpulas empresariales circulan ingentes cantidades de dinero a disposición de todos los aspirantes a la Presidencia de la República, para que rebasen a Andrés Manuel López Obrador en la carrera hacia 2018.

Este dato enriquece el caudal de evidencias que dan cuenta de otros dineros destinados a “líderes de opinión” electrónicos, columnistas en la prensa cotidiana, articulistas semanales y publicistas invisibles que impulsan hashtags de odio, entre mil herramientas procaces más, para frenar el ascenso del máximo dirigente opositor del país.

Campaña de odio contra López Obrador en la red social Twitter.

Campaña de odio contra López Obrador en la red social Twitter.

Ya se sabe: los ricos pagan sueldos y sobornos millonarios a las “estrellas” del antiperiodismo, para que convenzan a la clase media de que los culpables de todo son los pobres. Pero en el caso de AMLO no les funciona. “¿Por qué lo dejaron crecer tanto?“, se preguntaba Pablo Hiriart en su columna del otro día.

El sobrino favorito de Lucía Hiriart de Pinochet no puede entender por qué, luego de una década y media de guerra sucia continua en su contra, el dirigente social tabasqueño sigue siendo la única opción y esperanza de cambio para una importante franja de los 55 millones de pobres que son víctimas cotidianas de todos los abusos, todas las violencias y todas las corrupciones de quienes saquean y exterminan gozando de absoluta impunidad.

Hay que admitirlo: nuestros depredadores son un fracaso en todos los órdenes (no en vano su “presidente” es un señor de cráneo hueco y copete alto), pero ante el peligro inminente (para ellos) de que este domingo Morena gane las gubernaturas de Veracruz, Oaxaca y Zacatecas, y al mismo tiempo arrase en el Distrito Federal, están desesperados.

Un caso de abyección extrema es el de PALO (Pedro Arturo López Obrador), quien el viernes pasado declaró a periódicos de pacotilla como La Razón, que AMLO “se está quedando solo como Hitler y Maduro”. No menos rufianescos son los espectaculares que en Zacatecas advierten: “Si quieres que regresen los Zetas vota por Morena.” O la impotencia de los creadores de #ElPitoDeMancera que ayer clausuraron las pequeñas oficinas centrales de MorenaDF.

A estas alturas de la tragedia nacional, cuando (como escribe Rosalía Vergara) “el país es un cementerio” (y yo añadiría), un cementerio debajo de un lago de sangre fresca y tibia, ni todas las reservas de oro de Estados Unidos podrían convencer a nadie de que las cosas van bien y están mejorando. Y es que no sólo son ineptos para todo, excepto para robar, sino además imbéciles: derrochan dinero para mostrarnos en la televisión una realidad edénica, mientras la que vemos y vivimos es cada día más espantosa, terrorífica e insoportable.

En la dictadura de la televisión y el narcotráfico todo es aparente, demencial y alucinante. Alan Pulido, un atleta mexicano que juega futbol en Grecia y tiene encima los reflectores de la prensa mundial, es dizque “secuestrado” por dos chaparritos enclenques, y el gobierno moviliza al Ejército, la Marina y la Policía Federal y en menos de 24 horas lo “rescata”, algo que nunca sucede en Tamaulipas, el pobre estado riquísimo en petróleo y gas, donde hay más de cinco mil desaparecidos, pero nadie lo sabe porque el PRI y los narcos invisibilizaron el terror suprimiendo el periodismo local y ahuyentando al forastero.

Morelos, la tierra de Emiliano Zapata, colindante con el emporio guerrerense de la goma de opio que preside la familia priísta de los Figueros, ya era el averno cuando el perredista Graco Ramírez llegó en diciembre de 2012, pero un año después se sumó a la lista de entidades federativas ricas en tumbas clandestinas, sólo que las suyas no fueron cavadas por los narcos sino por el propio Graco Ramírez, que enterró ilegalmente en Tetelcingo más de 100 cadáveres sin hacer el menor esfuerzo por identificarlos.

Fosas clandestinas en Tetelcingo, Morelos. Foto: Animal Político

Fosas clandestinas en Tetelcingo, Morelos. Foto: Animal Político

¿Dónde está Graco Ramírez? ¿También en Europa como Miguel Ángel Mancera, que en este momento se encuentra en París luego del estrepitoso ridículo que logró con su pitito para “proteger” a las viajeras del transporte subterráneo? ¿Huyeron por si las dudas?

Por todas partes brotan pruebas de la putrefacción que nos corroe como si fuéramos perros con sarna. Por todas partes se advierte que el gobierno se sostiene con la punta de las bayonetas y las amenazas militares, como la que ayer deslizó el secretario de la Defensa: “el ejército será implacable contra quienes ataquen al Estado”. Por todas partes empieza la gente comprender, ¡al fin!, que este infierno tiene una puerta de salida y dos palabras sobrepuestas: AMLO y Morena.

Gracias al pacto que firmó con los maestros opositores a la reforma punitiva, Morena ganará en Oaxaca, si logra atajar la compra de votos. Gracias al asesino patológico llamado Javier Duarte, y a los dos candidatos del PRI-PAN-PRD que se apellidan Yunes y son tan asquerosos como una columna de Ciro Gómez Leyva, Morena ganará en Veracruz si resiste el embate de una de las maquinarias de fraude electoral más poderosa de México.

Cierre de campaña de Cuitláhuac García con AMLO en Veracruz. Foto: Especial

Cierre de campaña de Cuitláhuac García con AMLO en Veracruz. Foto: Especial

Gracias al desastroso gobierno del PRI y al buen sabor de boca que en amplios sectores sociales dejó Ricardo Monreal (como lo está haciendo ahora en la delegación Cuauhtémoc), Morena ganará Zacatecas. Y gracias al cretinismo, la arbitrariedad, la represión, la militarización y la insofocable voracidad de Mancera, Morena puede obtener las 34 sillas de la asamblea constituyente del DF que necesita para impedir que la ciudad de todos y todas sea privatizada y entregada a la organización criminal más destructora que existe en el mundo después del Estado Islámico: el Estado de México.

Con austeridad monástica, para evitar que el dinero fácil la intoxique, Morena está construyendo un barco en altamar. Si lo consigue, a partir del próximo domingo intentará una hazaña mayor: construir un avión en el aire.