El 85.71 por ciento de los programas sociales del Gobierno federal, a los que se invirtieron 620 mil 034 millones de pesos, tuvieron un desempeño inferior al óptimo y/o fueron opacos, según el Índice de Desempeño de los Programas Públicos Federales (INIDEP).

Debido a esto, el sexenio de Enrique Peña Nieto fue un periodo “perdido en términos de desarrollo social”, dijo Alfredo Elizondo, el coordinador de iniciativas de la Agencia para el Desarrollo Social y Cooperación (Gesoc), durante la presentación del INIDEP 2018.

Para medir el desempeño de los programas y acciones federales de desarrollo social, el INIDEP clasifica los programas en seis categorías. En su nivel más crítico -denominado la “caja negra”- se colocan los programas que no reportaron avance, que son opacos y que no tienen impacto medible para la población beneficiaria.

En dicha categoría se ubicaron cinco programas, mismos que fueron equivalentes a más de 6.5 mil millones de pesos.

Sin embargo, el año pasado se pusieron en la “caja negra” 26 de 132 programas evaluados, lo que representó el 19.1 por ciento del presupuesto, con 86.4 mil millones de pesos. Este año, la proporción fue de 4.29 puntos porcentuales.

39 programas fueron calificados con “dispersión de la política social federal”, es decir, que llegan a menos del 65 por ciento de los beneficiarios potenciales. Éstos programas equivalieron a casi 215.3 mil millones de pesos.

Por su parte, 49 programas tuvieron un “escaso alcance” -o niveles “mediocres de atención”- y otros nueve más resultaron “mejorables”, lo que significa que tienen niveles aceptables de cobertura pero no cumplen con todos sus objetivos principales. En total, el Gobierno de Peña Nieto invirtió 398.2 mil millones de pesos para estos programas.

Únicamente 11 programas obtuvieron la clasificación de “alto potencial” de desempeño, es decir que fueron adecuados y alcanzan al 80 por ciento de la población. Seis programas alcanzaron el nivel “óptimo”. En conjunto, implicaron una inversión 235.1 mil millones, o sea, el 27.49 por ciento del presupuesto para 2018.

En general, en una escala de cero -pésimo desempeño- a 100 -calidad máxima-, la calificación promedio de los programas evaluados fue de 61.88 puntos, es decir, que la mayoría de los programas apenas pasó.

45 de estos programas “reprobaron” en su nivel de desempeño y sólo tres alcanzaron una calificación superior a 90. Estos últimos fueron el del “Sistema Nacional de Investigadores”  (92.7), de “Becas de Posgrado y Apoyos a la Calidad” (92.3) y el de “Producción y Distribución de Libros de Materiales Educativos” (93.7).

Al respecto, la Gesoc indicó que, debido a los malos resultados y en un contexto fiscal limitado por la caída de los ingresos petroleros (desde 2015) y de los altos niveles de endeudamiento público, es indispensable reestructurar el presupuesto para el siguiente año, con el propósito de “eliminar la inercia que permea en las asignaciones presupuestarias”, de manera que se tomen desiciones basadas en resultados.

Además, la agencia explicó que, si buen para el ejercicio fiscal de 2018 se aprobó un aumento en el presupuesto de 4.52 por ciento a los programas que de acuerdo con el INDEP tienen un alto potencial de desempeño, también se realizó un aumento presupuestario (del 4.1 por ciento) a aquellos programas con nivel de desempeño escaso o que operan de manera opaca.

“El escaso uso de evidencia para la programación y presupuestación de la política de desarrollo social se ha traducido en una ineficiente reducción de los niveles de pobreza”, acusa la Gesoc.

Además, de acuerdo con cifras de Coneval, entre 2015 y 2016, hubo 68 mil 249 personas más en condiciones de pobreza. Eso quiere decir que, con este retroceso, 53.41 millones de mexicanos no tienen actualmente ingresos suficientes para sostener una calidad de vida digna.

El INEDEP explica que el Estado tiene la obligación de atender las carencias que se incluyen en la medición multidimensional de la pobreza.

Por ello, y según el análisis presentado, se estima que se puede considerar un presupuesto base de hasta 147 mil 488 millones de pesos para 66 programas que podrían tener un impacto real, si se realiza una “reingeniería programático-presupuestal” de los programas y acciones federales destinados a reducir la brecha de pobreza en México.

Por ello, recomienda a la Cámara de Diputados trabajar en el fortalecimiento de la eficiencia presupuestaria y mejorar la transparencia y la rendición de cuentas.

Considera necesario echar a andar las siguientes acciones:

  • Endurecer las partidas presupuestarias para los cinco programas opacos en los que se invirtieron 6.5 mil millones de pesos.
  • Blindar los presupuestos de los seis programas con resultados óptimos (20.2 mil millones de pesos).
  • Priorizar el incremento de presupuesto para los programas con “alto potencial” de desempeño, que equivalen a 15 mil millones de pesos, es decir, 4.52 por ciento más que en 2017.
  • No aumentar el presupuesto de los programas con desempeño medio, bajo y escaso, que entre 2017 y 2018 recibieron 4.1 por ciento más presupuesto.
  • Plantear una revisión integral de la política social para evitar los niveles actuales de dispersión.

Los programas prioritarios para el gobierno de AMLO

De los más de cien programas que fueron evaluados, la Gesoc consideró que el de Jóvenes Construyendo el Futuro, el de Pensión para Adultos Mayores y el de Pensión para Personas con Discapacidad serán indispensables para la próxima administración federal.

El equipo del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador ha propuesto destinar 157 mil 840 millones de pesos al año para estros tres programas.

Sin embargo, para atender a la población objetivo, mencionada por el propio equipo de transición, serían necesarios 244 mil 908 millones de pesos para el siguiente año.

“Si se considerara la cobertura de la población potencial de cada uno de los tres programas (…) el costo total para el ejercicio fiscal 2019, únicamente para los tres programas, asciende a 487 mil 743 millones de pesos”, indicó la Gesoc y añadió que sería importante modificar los presupuestos estimados en materia de desarrollo social.

Jóvenes Construyendo el Futuro, por ejemplo, beneficiará a 2.3 millones de jóvenes que no estudian ni trabajan de entre 18 y 29 años, entregándoles un estímulo mensual de 3 mil 600 pesos, es decir, 43.2 mil pesos al año.

AMLO saludando a jóvenes y niños. Foto: Especial

López Obrador ha indicado que para atender este programa se destinarán 22 mil millones de pesos, pero la cantidad de estímulos para la población de beneficiarios potenciales indica que el programa tendrá un costo anual total de casi 99.4 mil millones de pesos.

Además, según el Inegi, en México existen 3.9 millones de jóvenes entre 15 y 29 años que no estudian ni trabajan, lo que significa que, para otorgar un subsidio a la población potencial del programa, el próximo gobierno tendrá que contemplar un presupuesto aproximado de 168.5 mil millones.

Otro ejemplo es la Pensión para Adultos Mayores, la cual busca entregar 1 mil 274 pesos mensuales -o 15.3 mil pesos anuales por persona- a 8.5 millones de personas mayores de 68 años (65 o más en el caso de integrantes de grupos indígenas), incluyendo a los pensionados y jubilados del IMSS e ISSSTE.

La Gesoc también anotó que este presupuesto se quedará corto. El próximo gobierno propone invertir 120 mil millones de pesos por año, mientras que las cifras en montos y beneficiarios se traducen en un costo anual de casi 130 mil millones.

Al respecto, el INIDEP indicó que:

“Es importante destacar que, si este programa pretendiera la universalidad, se tendría que cubrir la población total de adultos mayores, que Conapo en su proyección 2017 calculó en 12 millones 973 mil 411 personas mayores de 60 años, lo cual implicaría un gasto total de 198 mil 337.5 millones de pesos anuales”.

Por su parte, el programa Pensión para Personas con Discapacidad, que beneficiará a 1 millón de personas con discapacidad y escasos recursos, principalmente a menores de edad indígenas, con 1 mil 300 pesos mensuales -o 15 mil 600 pesos al año-, tendrá un costo de 15 mil 600 millones de pesos al año. López Obrador ha indicado que destinará 15 mil 840 millones de pesos.

No obstante, las cifras oficiales del “Programa Nacional para el Desarrollo y la Inclusión de las Personas con Discapacidad” estiman una población de 7.8 millones de personas. Por lo tanto, este subsidio implicaría casi 121 mil millones de pesos al año, lo que significa menos de 5 mil millones de pesos más de lo que propone López Obrador.