Desde que fue instaurada en 2009 hasta su desaparición en 2019, la Policía Federal Preventiva (PFP) destinó millones de pesos para el combate de la delincuencia organizada y, aún así, la violencia en nuestro país aumentó.

En 10 años, los homicidios dolosos en México aumentaron 82.53 por ciento, al comparar las cifras de 2009 con las de 2019.

Asesinato de padre e hijo en la colonia Buenavista de la CDMX. Foto: Cuartoscuro

Hace varios días, el Presidente Andrés Manuel López Obrador defendió la participación de las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad hasta 2024, luego de la polémica y las críticas que dicha decisión le ocasionaron.

“No quiero, lo digo con toda franqueza, que la Guardia Nacional (GN) quede como la Policía Federal preventiva, sería un rotundo fracaso. Por eso, aunque me critiquen de que quiero militarizar al país, voy a seguir insistiendo en que nos deben ayudar las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública. Estoy convencido de que es necesario”, aseguró el mandatario.

Tras asumir la presidencia, AMLO desapareció a la PF en octubre de 2019, toda vez que antes de había publicado en el Diario Oficial de la Federación el acuerdo donde se dictaba la transferencia de toda su estructura, personal, materiales y financieros a la Guardia Nacional.

10 años de gastos millonarios y pocos resultados

En 10 años la Policía Federal ejerció al menos 293 mil 191.3 millones de pesos, desde que fue instaurada en el sexenio de Felipe Calderón, tras incorporarla a la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP), a cargo de Genaro García Luna.

El funcionario amplió las facultades de la corporación para “combatir la delincuencia” y la nombró Policía Federal, lo que hizo que dejara de ser sólo preventiva y la facultara para realizar investigaciones.

El objetivo de estos cambios era dar combate a la alta ola de violencia que se había disparado tras el inicio de la “guerra contra el narcotráfico”, iniciada en 2006. Para ello, la corporación pasó de 7 mil elementos a 37 mil policías al final del sexenio.

En 2011, la SSP tuvo erogaciones por 41 mil 056 millones 942 mil pesos, de los cuales, 23 mil 613.2 millones fueron ejercidos por la PF.

“La variación se debe principalmente a mayores erogaciones en servicios generales en los rubros del gasto de operación sustantiva de la Policía Federal asociados de manera directa con la movilización de los elementos de las Fuerzas Federales en el territorio nacional para la ejecución de operativos para la prevención del delito y combate a la delincuencia organizada, a través de erogaciones etiquetadas como viáticos nacionales, pasajes terrestres nacionales y gastos asociados a los programas de seguridad pública, así como las erogaciones en los rubros de mantenimiento y conservación de vehículos terrestres, aéreos, marítimos, lacustres y fluviales, correspondientes a la flota vehicular de la SSP, utilizada en las tareas de seguridad pública”, indican los documentos de la Cuenta Pública correspondientes al 2011.

También los apartados como materiales y suministros, así como “otros gastos corrientes” se dispararon en gasto.

De igual forma se observaron diferencias grandes entre lo programado y lo erogado en conceptos como la compra de vehículos y equipo aéreo para la ejecución de programas de seguridad pública de la PF.

No obstante, el aumento en el presupuesto no se vio reflejado en los resultados obtenidos: en 2011 se registró el pico de violencia en el sexenio de Calderón, con un total de 22 mil 409 carpetas de investigación por homicidio doloso.

Camioneta en la que se transportaban los hombres linchados y asesinados en Puebla. Foto: Especial

En 2013, en el sexenio de Enrique Peña Nieto, la Policía Federal regresó al mando de la Secretaría de Gobernación (Segob), ejercieron un gasto del orden de los 61 mil 287 millones 731 mil 500 pesos, 1.6 por ciento menos de lo aprobado.

En ese lapso, los homicidios disminuyeron un 18.51 por ciento con respecto a lo anterior, con un total de 187 mil 106 investigaciones por asesinato; la incidencia de estos delitos siguió a la baja en 2014, con un total de 15 mil 526 homicidios dolosos.

Sin embargo, en 2015 los asesinatos repuntaron.

En 2018, el año con mayor presupuesto destinado a la Policía Federal, se destinaron 32 mil 694 millones 200 mil 554 pesos, y pese a ello, fue el año más sangriento del peñanietismo.