El líder del sindicato de Petróleos Mexicanos (Pemex) Carlos Romero Deschamps tiene los días contados. De acuerdo con el diario Reforma, el dirigente prepara su salida de la organización gremial que ha encabezado a lo largo de 26 años.

Su dimisión coincide con las denuncias que pesan en su contra en la Fiscalía General de la República. El presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó la existencia de dichos recursos legales, sin embargo dijo que en ningún momento le ha pedido su renuncia. 

“No es una negociación. Si él quiere dejar el cargo para enfrentar su asunto, como lo hizo el Ministro [Eduardo] Medina Mora, igual”, comentó. 

El periodo de Romero Deschamps  al frente del sindicato concluye hasta el 2024, pero se ha mencionado que es casi un hecho que dejará su cargo en los próximos días. 

“Recordar que todo lo que nos llega se tramita, se le da curso, y hay denuncias en la Fiscalía General de la República. Si él toma la decisión de dejar el sindicato para atender estos asuntos está en su derecho, nosotros no nos vamos a meter. Eso también es un cambio”, dijo el tabasqueño.

AMLO durante la celebración del 81 aniversario de Pemex. Foto: Presidencia de México.

Asimismo afirmó que él no interferirá para designar a un nuevo líder sindical, pues eso deberán resolverlo los trabajadores de Pemex.

“Poner al sustituto, eso lo tienen que resolver en el sindicato y él sabrá como responder a las denuncias presentadas sin que haya presunción, sino con apego a la legalidad, a los elementos de prueba que existan en el caso de que él sea responsable de algún delito, pero él va a resolverlo. No vamos nosotros a quitar a un dirigente para poner a otro, eso no nos corresponde, ese es un asunto que deben resolver los trabajadores”, indicó el mandatario. 

Carlos Romero Deschamps ocupa la dirigencia del sindicato petrolero desde 1993, hace ya 26 años, puesto al que llegó como sucesor de Sebastián Guzmán, quien a su vez ocupó el cargo después de la deposición de Joaquín Hernández Galicia, alias “La Quina” en 1989.

Además de haber sido secretario general del STPRM, Romero Deschamps se desempeñó como legislador en cinco ocasiones, siempre por la vía plurinominal (nunca contendió en elecciones); tres de ellas fue Diputado federal y otras dos Senador.

Uno de los casos más controvertidos en los que se ha visto involucrado el líder petrolero fue el llamado “Pemexgate”, cuando la administración de Vicente Fox lo acusó de haber desviado mil 100 millones de pesos del sindicato petrolero para la campaña del priista Francisco Labastida en el año 2000.

Trabajadores disidentes al sindicato que encabeza Romero Deschamps han señalado que el dirigente no podía ser Senador porque se encontraba impedido para ausentarse de su encargo como trabajador al estar comisionado por la cláusula 251 del Contrato Colectivo de Trabajo vigente entre Pemex y el STPRM.

Fue así que Romero Deschamps percibió doble salario, como senador y dirigente del sindicato, lo que también es ilegal, según las cláusulas del sindicato petrolero:

“El ilícito de la doble percepción salarial que se le encausa, está administrativamente sustentado por Petróleos Mexicanos, bajo el oficio No. SRHRL-GRL-938 2014 del día 3 de junio de 2014”, dice una de las denuncias que presentaron. 

Carlos Romero Deschamps. Foto: Especial

Romero Deschamps ha sufrido el desdén del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador y son claras las muestras de que el dirigente petrolero no es bien visto por el mandatario. Para ponerlo en contexto, el 18 de marzo pasado,  no fue convocado a la ceremonia por el 81 aniversario de la Expropiación Petrolera.

Tampoco participó en la comida oficial de líderes sindicales con el Presidente por el Día del Trabajo en Palacio Nacional. El 9 de julio Romero Deschamps fue testigo de la detención de su abogado Juan Collado, mientras ambos comían en un restaurante de cortes de carne en las Lomas, al poniente de la Ciudad de México. Incluso circuló una versión de que Deschamps se escondió bajo una mesa, pues pensó que también sería detenido.

El dirigente gremial fue uno de los invitados a la boda de la hija de Collado, quien actualmente se encuentra preso por el delito de lavado de dinero.  Deschamps fue intocable en los sexenios de los priistas Carlos Salinas, Ernesto Zedillo y Enrique Peña, y los panistas Vicente Fox y Felipe Calderón, cuando recibió millonarias transferencias para su dirigencia y para sufragar un oneroso contrato colectivo de trabajo.