Tras un operativo realizado esta madrugada, un grupo de guardias comunitarios del Ocotito, en el municipio de Chilpancingo, Guerrero, decomisaron una bodega en la que se guardaban cerca de 14 mil litros de combustible robado y detuvieron a cuatro presuntos huachicoleros, dos de ellos trabajadores de la empresa de seguridad privada Silimpia, propiedad de Igor Aguirre Vázquez, sobrino del exgobernador Ángel Aguirre Rivero.

De acuerdo con el relato de los integrantes de las Policías de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), los huachicoleros fueron descubiertos al momento en que ordeñaban una pipa cargada de gasolina sobre la autopista del Sol, a la altura del valle de El Ocotito,  ubicado a 50 kilómetros al sur de la capital de Guerrero.

Tras interceptarlos y detenerlos, los guardias comunitarios interrogaron a los presuntos huachicoleros, quienes les revelaron que el combustible robado era almacenado en una bodega en el poblado vecino de Buena Vista de la Salud, también del municipio de Chilpancingo.

Decomiso de gasolina.

Con la información brindada por los detenidos, los policías de la UPOEG se percataron que los dos guardias de la empresa de seguridad privada Silimpia, eran los encargados de “facilitar” las labores de huachicoleo, al grado que les permitían pasar con la gasolina robada por las instalaciones del parque industrial de El Ocotito donde según un reportaje del reportero Ezequiel Flores en la revista Proceso,  el gobierno del priista Héctor Astudillo tiene bodegas para almacenar despensas y se encuentran las oficinas del Fideicomiso Guerrero Industrial.

Luego del decomiso, los guardias comunitarios trasladaron el combustible robado a la plaza central de El Ocotito, donde en las próximas horas realizarán una asamblea para determinar la situación jurídica de los detenidos y saber lo que harán con la gasolina robada.

Los comunitarios aseguran que desde hace seis meses tienen información del robo de combustible en esa zona por lo que pueden afirmar que existe una red de  huachicoleros que operan impunemente sobre la autopista del sol, a pesar de la vigilancia que supuestamente debe hacer la Policía Federal.

El sobrino del ex gobernador, Ángel Aguirre. Foto: Especial

La negra historia de Héctor Astudillo y Silimpia

Desde 2015, la empresa Silimpia de Igor Aguirre Vázquez, quien es sobrino del ex gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, ha sido beneficiada por el gobernador priista en turno, Héctor Astudillo Flores, quien le ha otorgado de manera irregular una serie de contratos millonarios para que brinde “seguridad privada” al parque industrial El Ocotito y realice la limpieza de hospitales en el puerto de Acapulco, de acuerdo con información publicada por la revista Proceso.

Pero este no es el único escándalo en el que está metido Igor Aguirre. En marzo de 2012, fue denunciado por haber desviado tres millones de pesos durante su gestión como director administrativo de la Promotora y Administradora de Playas de Acapulco en el gobierno de su tío, Ángel Aguirre.

De acuerdo con el periodista Ezequiel Flores, el hecho de que la empresa Silimpia sea una de las principales proveedoras del gobierno estatal brindándole servicios de limpieza, fumigación, seguridad privada y hasta de renta de camionetas blindadas, es una prueba de que el pacto de impunidad entre el ex gobernador Ángel Aguirre y el actual mandatario estatal Héctor Astudillo prevalece.

Y no sólo eso, la detención de los dos guardias de seguridad privada implicados en el robo de combustible, podría ser una prueba de que el huachicoleo no sólo es un asunto de ladrones de poca monta sino también de políticos con un gran poder regional que pudieran estar siendo favorecidos con este ilícito que ahora combate el gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador.