La actriz Laura Zapata agredió en redes sociales a la senadora por Morena, Citlalli Hernández, por expresar su apoyo al asilo político del gobierno de Andrés Manuel López Obrador al exPresidente de Bolivia, Evo Morales. 

La joven legisladora fue atacada por Zapata, quien exhibió su gordofobia,  luego de publicar un mensaje de apoyo para Evo Morales en su cuenta de twitter uniéndose al hashtag “#BienvenidoEvo”. A este tuit, la actriz contestó: “¡Cállate gorda traicionera!”.

El tema se volvió tendencia en redes sociales porque la mayoría de los usuarios consideraron que las palabras usadas por Laura Zapata fueron discriminatorias con Citlalli Hernández, por lo que pidieron la intervención del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred). 

Y no sólo eso, publicaron tweets defendiendo a la senadora de Morena.

Pese al rechazo generalizado en redes por su actitud discriminatoria, Laura Zapata siguió publicando tuits en el mismo sentido y hasta inventó el hashtag #CallateGordaTraicionera, alentando al linchamiento de la senadora de Morena. 

¿Qué es la gordofobia?

En el año 2005, el profesor de psicología e investigador Kelly D. Brownell, junto a Rebecca Puhl, Marlene Schwartz y Leslie Rudd publicaron un libro llamado Weight Bias: Nature, Consequences and Remedies.

En dicha obra los autores plantearon que la obesidad es un problema de salud, parte de sus inconvenientes no se limitan al malestar físico que produce. Hay un malestar extra, de tipo psicológico,  producido por un sesgo discriminador contra las personas con sobrepeso: la gordofobia.

El concepto de gordofobia sirve para designar un sesgo automático y normalmente inconsciente que lleva a discriminar, objetivizar y minusvalorar a las personas con sobrepeso, especialmente si esas personas son mujeres.

Hablar de gordofobia es hacerlo de una sociedad que humilla, invisibiliza, maltrata, ridiculiza, excluye y violenta a un grupo de personas por el hecho de tener una determinada característica física: la gordura. Así lo relata Magdalena Piñeyro, autora de Diez gritos contra la gordofobia (ed. Penguin), un libro que denuncia la discriminación a la que somete la sociedad a las personas gordas, o más que una discriminación es una “opresión que es omnipresente: ocupa todos los espacios todo el tiempo”.

Las personas gordas son asociadas automáticamente a la falta de autoestima, a las dificultades para vivir una sexualidad de manera satisfactoria y a la necesidad de llamar la atención esforzándose mucho. En definitiva, se entiende que estas personas parten con una desventaja definitiva que hace que valgan menos al no “poder competir” con el resto. Vistas con las gafas de la gordofobia, estas personas son percibidas como individuos desesperados, que aceptarán un peor trato tanto informal como formal, y que estarán dispuestas a ser más explotadas laboralmente.

Es, en definitiva, un modo de pensar que se caracteriza por hacer cargar con un estigma social a las personas obesas. Eso significa que no forma parte de un cuadro clínico, tal y como sí lo hace, por ejemplo, la agorafobia. En la gordofobia, el sobrepeso se considera una excusa para poder hacer pasar a ciertas personas por otro rasero moral. De algún modo, la estética dicta el tipo de ética que se aplica sobre esta minoría… Porque las personas con sobrepeso son minoría, ¿verdad?

Cada vez es más fácil ser obeso

La gordofobia tiene un aspecto paradójico. Aunque las personas obesas se consideran algo extraño y con menos valor porque se salen de la normalidad estadística, esa misma normalidad estadística es cada vez más reducida, especialmente en el caso de las mujeres.

Si bien desde el punto de vista médico los estándares sobre los que es y lo que no es obesidad tienen buenos fundamentos y se basan en conocimiento científico sobre cómo es un cuerpo saludable, más allá de estos entornos especializados y profesionales ser gorda es, cada vez más, lo normal. No es que las mujeres se alimenten cada vez peor, es que el umbral sobre lo que se considera la obesidad es cada vez más bajo, es muy fácil traspasarlo.

Con información de Psicología y Mente y La Vanguardia