El ex Presidente de México, Felipe Calderón, asegura que el Presidente Andrés Manuel López Obrador debe endeudar nuestro país para hacer frente al coronavirus Covid-19.

Según dijo, la opción correcta para hacer frente a la pandemia es contraer deuda, ya que comienzan a percibirse los efectos de la pandemia en la economía nacional.

“Dada la crisis actual, este Gobierno también tendrá que recurrir al endeudamiento. Es lo correcto, para poder resistir el impacto de la recesión, sobre todo cuando ya se usó en gasto corriente la mitad del fondo de reserva creado para estas contingencias”, expresó en su cuenta de Twitter.

Agregó que, en la crisis financiera y de salud por la Influenza AH1N1 de 2009, se lanzó un programa de estímulos económicos con un fuerte componente de gasto público que resultó muy exitoso, pero aún así la deuda quedó en 32% del PIB, que es bajo comparado internacionalmente.

Así sacó provecho Felipe Calderón del brote de influenza AH1N1

Hoy el mundo entero enfrenta una pandemia por el Covid-19, Coronavirus, que a los mexicanos nos recuerda mucho lo vivido en abril de 2009 con el brote de influenza AH1N1.

En aquél entonces el país era gobernado por Felipe Calderón, quien desde ese momento se jactó de haber atendido la crisis de manera ejemplar, pues según él la enfermedad fue “uno de los cinco jinetes del Apocalipsis”, pero sus acciones salvaron al mundo de una pandemia.

“Había varios casos de muertes en hospitales de la Ciudad de México, de manera tal que, (…) desconocer la peligrosidad del nuevo virus, incluso desconocer su naturaleza, no sólo por México, sino por el mundo, implicaba una condición totalmente desconocida que marcaba una extrema amenaza para el país”, le contó a Joaquín López-Dóriga en una entrevista en mayo de 2009.

Entre abril y principios de mayo de aquel año, el país se sumió en el miedo por la epidemia y el Gobierno federal emitiió el “Decreto por el que se ordenan diversas acciones en materia de salubridad general, para prevenir, controlar y combatir la existencia y transmisión de la influenza estacional epidémica”.

Entre otras cosas, el decreto daba facultades al secretario de Salud para aislar personas, inspeccionar a todo sospechoso, ingresar a domicilios, utilizar todos los recursos del sector público, social y privado, regular el transporte, suspender congregaciones de personas y hacer compras de forma discrecional, sin procedimiento alguno.

Impuestos a medicamentos

En septiembre de 2009, Calderón estaba a la espera de que su paquete fiscal se aprobara en el Congreso. En él, se proponían incrementos fiscales, como subir a 17% el IVA, para supuestamente combatir la pobreza y la influenza AH1N1.

“Necesitamos recursos también para enfrentar eventualidades catastróficas, como es el hecho, por ejemplo, de construir un blindaje sanitario, de comprar los equipos de respiración, los respiradores. De comprar las vacunas, que ya se empiezan a producir. Estados Unidos empezó a producir la vacuna contra la influenza AH1N1 la semana pasada. Necesitamos comprar vacunas para los mexicanos”, aseguró.

Sobre esa declaración, Proceso investigó en información de la Secretaría de Salud (Ssa), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) para conocer el monto erogado en vacunas y respiradores desde el surgimiento de la crisis hasta terminar el año fiscal 2010.

A decir de Proceso, la respuesta de la Ssa estaba incompleta y era ilegible en partes vitales, además de evitar dar información sobre varios aspectos, declarando inexistencia de información.

De cualquier manera se logró establecer que, a través de adjudicaciones directas, amparadas en el decreto, la Ssa compró la vacuna anti-influenza pandémica AH1N1 durante la llamada “crisis sanitaria” y en enero de 2010.

Así, el sector salud habría comprado en 2009  30 millones 215 mil dosis, de las cuales 20 millones 215 mil fueron adquiridas a los laboratorios Sanofi Pasteur por más de mil 300 millones de pesos.

Los 10 millones restantes de dosis se compraron a los laboratorios Glaxo Smithkline por cerca de 750 millones de pesos. Es decir que en total se destinaron 2 mil 500 millones de pesos a las vacunas.

Medical personnel of a hospital receives vaccination for influenza A H1N1, in Tegucigalpa, Honduras May 15, 2018. REUTERS/Jorge Cabrera

En 2010 se compraron poco más de 2 millones de dosis.

Contratos opacos

La falta de transparencia también existió en los contratos. Aunque en su solicitud de información la Ssa identificó los contratos AV-0328/2009, AV-0335/2009 y AV-0338/2010, dijo no tenerlos en sus archivos, por lo que el contenido de éstos supuestamente no existía.

Esto significa que la Ssa destinó 2 mil 500 millones de pesos a vacunas, pero de manera oficial no existe documento que compruebe que fue así.

Las vacunas y los recursos destinados a ellas corresponden a la totalidad de las adquisiciones que se hicieron en el país, ya que la entrega se coordinó con los estados del país, los hospitales públicos y el sistema de seguridad social.

Proceso indica que, al revisar la información solicitada a las tres dependencias, es notable que el IMSS y el ISSSTE usaron sus propios recursos para comprar las vacunas que usaron.

Además, los gobiernos de los estados de Guanajuato y Nuevo León hicieron compras extraordinarias de vacunas, cuyos costos no los pagó íntegro la Ssa.

  • El IMSS adquirió 10 millones 63 mil dosis por 1,231 millones de pesos
  • ISSSTE gastó 164 millones 480 mil pesos, para comprar casi 2 millones de dosis
  • Nuevo León y Guanajuato compraron 70 mil vacunas por 5 millones 778 mil pesos entre ambos.

Lo anterior quiere decir que, del gasto total en vacunas, cerca de mil 401 millones de pesos fueron pagados por las instituciones con sus presupuestos y no por el Gobierno de Calderón, que sólo entregó cerca de mil 100 millones de pesos.

¿Y las adquisiciones?

En la solicitud de información hecha por Proceso, se solicitó a la Ssa, el IMSS y el ISSSTE que identificaran si había habido pérdidas de dosis y cuántas había en reserva.

La Ssa dijo que sólo usaron 28 millones 728 mil 600 vacunas. El IMSS que se la accidentaron 11 mil dosis. De esa forma, 1 millón 450 mil vacunas quedaron inservibles, lo cual representó un desperdicio de 120 millones de pesos.

Sobre los respiradores que a decir de Calderón se comprarían con el aumento en el IVA, en 2011 ni la Ssa ni el ISSSTE habían comprado alguno para sus unidades y hospitales, mientras que el IMSS compró 51 equipos de respiración, con un costo de 16 millones 70 mil pesos.

Proceso indicó que, si se descontaran los recursos que por cualquier motivo ocasionaron el desperdicio de vacunas, el gobierno de Calderón gastó cerca de 980 millones de pesos en dosis efectivas.

Esta cifra sería una quinta parte de lo que el gobierno federal pagó en 2009 para publicitar su gobierno, año en el que, además, según el Observatorio ciudadano de Publicidad Oficial, gastó 3 mil 152 millones más de lo autorizado en el presupuesto.

Finalmente, sobre el aumento del IVA, la Secretaría de Hacienda dijo que en 2010 se recaudaron 504 mil 400 millones de pesos por ese concepto, es decir que gracias al aumento se lograron 31 mil 527 millones de pesos extras, lo que significaría 32 veces más de lo que costó comprar vacunas contra la influenza.

Una “victoria” muy cara de difundir

La misma información solicitada a las tres dependencias da cuenta que los recursos destinados a la prevención y atención de la enfermedad, así como a medidas contra la misma provenían del Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos, asignados al Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades (Cenavece).

La partida destinada a la crisis sanitaria llegó a los mil 851 millones 217 mil 890 pesos.

En abril de 2009 se autorizaron mil 670 millones 723 mil 680 pesos, para que los ejerciera el Cenavece en la compra de vacunas, insumos de laboratorio, prendas, gel antibacterial, equipo de protección e informático.

En mayo de ese mismo año se autorizó una partida adicional de 162 millones 437 mil 500 pesos.

Luego, en junio de asignaron 18 millones 56 mil pesos a la Dirección General de Protección a la Salud para la contratación de diseño, elaboración y producción de materiales de promoción a la salud.

Así, la Ssa reveló que sólo firmó contratos con Televisa y TV Azteca para difundir la campaña Estadísticas de la influenza, transmitida en junio de 2009.

Por ello, Televisa recibió 28 millones 736 mil 121 pesos y TV Azteca 28 millones 750 mil pesos.

Además, la dependencia gastó 371 mil pesos en la producción de spots de radio, acreditando un sólo contrato con Créalo Producciones por un anuncio que costó 50 mil pesos.

De acuerdo con Proceso, la Ssa no acreditó en dónde se difundió dicho spot, ni tampoco algunos productos propagandísticos, inserciones en diarios e internet, identificando algunas ante el IFAI, quien dio la razón al medio.

También se encontró que entre abril y mayo de ese año, la Ssa entregó casi 28 millones de pesos en materiales impresos de promoción de la salud, superando en 10 millones lo asignado en el acuerdo. 1 millón 625 mil pesos se usaron para calcomanías.

De igual forma, la Ssa entregó a Grupo Radio Fórmula, a través de tres razones sociales distintas (Astron Publicidad, Informula y Grupo de Radiodifusoras), contratos por 3.5 millones de pesos, incluido uno por casi 1 millón de pesos para transmitir 48 veces un spot en el noticiero de Joaquín López-Dóriga.

MVS recibió un contrato por 1 millón y medio de pesos, con un total de 3 mil 900 spots, mientras que Grupo Radio Centro y Núcleo Radio cobraron lo mismo, por 560 y 350 spots respectivamente.

MEXICO CITY – MAY 01: People, wearing surgical masks to help prevent contamination with swine flu, walk past a sign warning of the influenza on May 1, 2009 in Mexico City, Mexico. The government shut down all restaurants for eat-in service. Cases of swine flu, the strain known as H1N1 virus, have been confirmed in nine countries, including Mexico, where at least 2,400 are believed to be infected, with the number of deaths attributed to the virus believed to be more than 150. The World Health Organization raised the threat level to ‘phase 5,’ indicating a ‘pandemic is imminent. (Photo by Joe Raedle/Getty Images)

Grupo Acir, Radiorama, la Cadena Rasa y el IMER, recibieron un contrato por un millón de pesos cada uno, mientras que Cinépolis obtuvo 3 millones de pesos por transmitir el spot en sus pantallas.

La Ssa también entregó 500 mil pesos por la colocación de banners en sitios electrónicos muy dispares en popularidad.

Uno Noticias, un servicio de noticias de Telmex, recibió 1 millón de pesos por banners, así como “13 entrevistas y/o reportajes”.

El gasto en publicidad hecho entre el 15 de enero y el 13 de febrero de 2010 en radio e internet alcanza los 23.5 millones de pesos, lo cual, sumado a lo pagado a TV Azteca y Televisa, así como los materiales impresos, suman 110 millones de pesos, es decir casi 12% de lo que Calderón gastó en vacunas.

Para Calderón, el tema es referente obligado. Durante 2009 habló de la influenza en 78 discursos; de 2010 a 2012, lo hizo 77 veces, presumiendo que superó la contingencia.

Entre tanto, la influenza se convirtió en un enorme negocio trasnacional. Incluso, Calderón y el entonces presidente francés Nicolas Sarkozy acordaron que la paraestatal Birmex se asociara con el proveedor de vacunas Sanofi Pasteur para montar un laboratorio en Ocoyoacac, Estado de México.