Ayer estaban enojadísimos. Nadie los consolaban. Echaban espuma de la boca por el odio, el coraje y el rencor. Y es que Andrés Manuel López Obrador acudió a Santa Lucía, a donde pronto será el próximo aeropuerto Felipe Ángeles.

No inauguró el aeropuerto (como algunos mentirosamente dijeron), que será hasta marzo el próximo año, sino que fue a supervisar unas obras de la base aérea que se ubica ahí y, especialmente, inaugurar una pista (que se usará para el futuro aeropuerto Felipe Ángeles).

Para ello, simbólicamente, AMLO y parte de su gabinete llegaron en un avión de la Fuerza Aérea Mexicana. Esto no lo soportaron los de oposición. Y estallaron.

Sí, ayer se enojaron mucho los de oposición. Y es que no han superado que el aeropuerto de Texcoco, en el cual tenían enormes intereses y con el cual estaban siendo muy corruptos, AMLO lo cancelara.

Hicieron todo lo posible para que no lo hiciera: metieron cientos de amparos. Y no pudieron.

Hoy, en México, se construye un aeropuerto moderno, y no se hace con contratos corruptos, sino que lo realiza el ejército con sus ingenieros. Una verdadera proeza nacional.

Y esto, claro está, enoja mucho a los de oposición. Ayer, que AMLO fue a la base de Santa Lucía para inaugurar una pista, y se mostraron imágenes de cómo iban las obras, la oposición estalló de coraje, y se pudo ver su enojo en lo que publicaron.

Aquí unos ejemplos: