La periodista Norma Sarabia Garduza, de 46 años, fue asesinada ayer en Huimanguillo, Tabasco. Así lo informó el diario Tabasco HOY, que pertenece al Grupo Cantón, en el cual trabajaba como reportera y corresponsal.

Norma fue asesinada a las puertas de su casa por un grupo de sicarios que conducía un vehículo sedán. Le dispararon cuando la reportera platicaba en el cobertizo con uno de sus familiares.

Según Tabasco HOY,

El artero crimen se registró en punto de las 21:28 horas sobre la avenida Nicolás Bravo de la colonia Club Liberal, lugar donde se ubica la vivienda de la comunicóloga, quien fuera ultimada de al menos cuatro impactos de bala a manos de la delincuencia organizada que opera impunemente en territorio tabasqueño. De acuerdo a la versión de algunos de los testigos de la agresión, la periodista, especializada en nota roja o policíaca, había llegado a su domicilio desde poco antes de las ocho de la noche, una hora más tarde estaría parada a las puertas de su casa platicando algunos temas del día en compañía de uno sus familiares, de acuerdo a los primeros trascendidos. Justo a la hora señalada, frente a la vivienda se estacionó un vehículo tipo Sedán de color oscuro, en el cual viajaban al menos tres personas con el rostro cubierto con pasamontañas, pero al menos uno sería el que descendió y se aproximó rápidamente hacía la reportera, para dispararle a quemarropa en repetidas ocasiones. Los agresores, luego de lograr su cometido, escaparon en dirección a las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en la colonia Guadalupe, mientras que familiares informaron de lo sucedido a las autoridades municipales y los cuerpos de emergencia, sin embargo, Norma Sarabia fue declarada sin vida a la puerta de su casa.

El mismo diario Tabasco HOY, asegura que Norma era una persona sencilla y con dinamismo, que durante más de dos décadas laboró ahí. También fue secretaria de la escuela primaria Ramón Herrera, ubicada en Villa Chontalpa, Huimanguillo.

La reportera, según cuentan personas que la conocieron, era de extracción humilde, y su madre la había sacado adelante gracias a la venta de comida en un puesto ambulante.

En 2014, Norma acudió a la Fiscalía para delitos contra periodistas, y denunció a Héctor Tapia Ortiz y Martín Leopoldo García de la Vega, director y subdirector de la policía de Huimanguillo. Y es que había recibido amenaza a desde enero de ese año, cuando dio cobertura a un supuesto secuestro donde había policías involucrados. Según consta en la denuncia, estos dos policía la acusaron de delitos de extorsión, y también difundieron mensajes en la localidad de que sería “levantada”.

La denuncia quedó registrada en la averiguación previa PGR/TAB/CAR-II/121/2014.