El recién nombrado secretario de Hacienda, Arturo Herrera Gutiérrez nació en Actopan Hidalgo. Es licenciado en Economía por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM-Iztapalapa), maestro en Economía por el Colegio de México (Colmex) y candidato a doctor en Economía por la Universidad de Nueva York.

Enseñó Teoría y Política Monetaria en el Colmex y Macro y Micro Economía en la Universidad de Nueva York.

Fue subdirector de Estudios Macroeconómicos en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y subdirector de Estudios Económicos Internacionales en la misma dependencia.

Durante la gestión de AMLO como Jefe de Gobierno, fue director general de Gestión Financiera en la Secretaría de Finanzas de la Ciudad de México (2000-2004). Posteriormente se desempeñó como secretario de Finanzas (2004 al 2006).

Al final de su periodo, las valoraciones sobre su trabajo coincidieron en que Herrera había demostrado una notoria habilidad en la conducción de las políticas de ingresos, en la programación, la presupuestación y la evaluación del gasto público de la Ciudad de México.

Con esos antecedentes, Herrera logró ingresar (2010) al Banco Mundial como especialista en Gestión del Sector Público. Al año siguiente fue promovido como gerente de esa misma unidad.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador y el ahora secretario de Hacienda, Arturo Herrera. Foto: Especial

El llamado de López Obrador

Invitado por el propio Presidente mexicano a incorporarse la SHCP, Herrera dejó su trabajo en Washington, donde su último puesto fue el de gerente de práctica de la Unidad de Servicio Público y Desempeño para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, en el cual permaneció ocho años.

El propio Banco Mundial destacó a Herrera como un “gerente de Prácticas” que “ahora dirige un grupo de más de 40 profesionales que responden a una amplia gama de problemas en 27 países de la región, desde administración financiera pública, administración tributaria y actividades cuasifiscales, hasta fortalecimiento de los servicios de justicia y participación ciudadana”.

El Presidente Andrés Manuel López Obrador y el ahora secretario de Hacienda, Arturo Herrera. Foto: Especial

El regaño del Presidente

AMLO ha reconvenido en un par de ocasiones a Herrera. La primera vez fue el 11 de marzo, cuando el Presidente indicó que la construcción de Dos Bocas se terminaría en tres años, mientras que Herrera aseguró que la cancelación era “casi un hecho”.

Herrera indicó, según una nota publicada el periódico británico Financial Times, que la construcción se retrasaría y que los 2 mil 500 millones de dólares que serían destinados en la obra se usarán para incrementar la producción de Pemex.

López Obrador rectificó a Herrera e insistió en que la construcción de la refinería Dos Bocas continuaría y que en tres años estará terminada, sin retrasos. Además, destacó que se invertirán entre seis y ocho millones de dólares para la construcción del proyecto.

La segunda reconvención fue el 9 de abril, cuando el ahora secretario de Hacienda señaló que para recaudar más recursos, el gobierno federal analizaba regresar al cobro de la tenencia y el predial desde la federación.

Herrera Gutiérrez detalló que, a partir del 2020 podrían volver esos impuestos a nivel federal.

Al día siguiente, el Presidente dijo que no era verdad lo dicho por el funcionario: “No hay aumentos de impuestos ni nuevos, lo digo porque ayer salió la noticia del impuesto de la tenencia y eso no es cierto”.

Pese a todo, la mañana de ayer el Presidente, desde Palacio Nacional, afirmó que Herrera es un hombre de toda su confianza.

el nuevo secretario de Hacienda, Arturo Herrera. Foto: Especial

Un secretario a favor de transportes y combustibles menos contaminantes

Cabe recordar que el 20 diciembre del año pasado, el recién estrenado Secretario de Hacienda dijo ante el Senado de la República que “un tema que vamos a tener que pensar mucho más de fondo y va más allá del año 2019, es si efectivamente queremos que haya un menor consumo de hidrocarburos y de gasolinas en México, pues vamos a tener que pensar qué se hace por, entre otras cosas, por el lado de la inversión en sistemas de transporte colectivo, etcétera, para que pueda el país ir mudando su matriz de transporte, de una matriz que está centrada fundamentalmente en automóviles, en medios de comunicación, que son menos contaminantes”.

Irma Eugenia Gutiérrez Mejía, madre de Arturo Herrera, nuevo titular de la SHCP. Foto: Especial

Qué curioso… madre e hijo trabajando juntos

De 2000 a 2003 Irma Eugenia Gutiérrez Mejía, madre del nuevo titular de la SHCP, trabajó como directora general de la Secretaría de Salud del Distrito Federal, cuando López Obrador era precisamente Jefe de Gobierno.

Posteriormente, Gutiérrez Mejía fue coordinadora nacional de Prestaciones Sociales del Instituto Mexicano del Seguro Social durante la gestión de su amigo Jesús Murillo Karam, exgobernador de Hidalgo.

En un principio, la madre de Herrera Gutiérrez se presentaba como ajena a cualquier partido político.

No obstante, dos veces ha buscado convertirse en senadora. La primera vez fue en 2006, cobijada por las llamadas Redes Ciudadanas que se formaron para apoyar al actual Presidente. Y en el pasado proceso electoral federal, ahora abanderada por Morena, lo intentó por segunda ocasión.

En ambas oportunidades fracasó debido justamente a su cercanía con Murillo Karam, quien siendo gobernador de Hidalgo (1993-1998) nombró a la madre del titular de Hacienda responsable de los servicios coordinados, que posteriormente se convertirían en la Secretaría de Salud del Gobierno de Hidalgo. 

el nuevo secretario de Hacienda, Arturo Herrera. Foto: Especial

¿Un secretario con aspiraciones a gobernador?

Un trascendido dice que Arturo Herrera Gutiérrez está interesado en alcanzar la gubernatura de Hidalgo, una vez que Omar Fayad Meneses, actual mandatario estatal, culmine su periodo (septiembre de 2022).

Y en esa trayectoria, Irma Eugenia Gutiérrez Mejía podría ser una excelente aliada, impulsando a su hijo –y ahora que ya tiene el gran escaparate de Hacienda– como el candidato ideal para Morena.

Ahora bien ¿por qué debería preocuparnos la renuncia de Urzúa? Al contrario: celebrémosla. En primer lugar, no se pierde ningún gran secretario; se va, en todo caso, un tesorero pedante e incompetente que tenía todas las llaves cerradas. Recordemos que Germán Martínez, antes de renunciar al IMSS, acusó a la SHCP de estar tratando de implementar una “remodelación cosmética” y de la indebida intromisión de ciertos funcionarios de esa dependencia en decisiones que deberían ser autónomas.

Recordemos también que la SEP acusa que no tiene libros, que el IMSS alega que no ha recibido su abastecimiento de medicinas, y que en enero padecimos escasez de gasolina, precisamente por la negativa de SHCP de permitir el ejercicio de recursos. Esperemos que con Herrera, ahora sí, comiencen a abrirse las llaves para bien de las dependencias, de las instituciones: de los mexicanos.