Por: Rodolfo Camacho (@Lobointhedesert)

La elección presidencial de 2018 será un proceso en el que quedarán a la vista no solo los hechos de cada uno de los contendientes, sino también sus propuestas que, lamentablemente, no son consideradas en la mayoría de los medios de comunicación con la importancia que merecen.

En este sentido, Andrés Manuel López Obrador, actual presidente nacional de Morena y prácticamente seguro candidato presidencial en la contienda del próximo año, ha mantenido a lo largo de su trayectoria pública un equilibrio entre la acción y las ideas. Su faceta de escritor se expresa en dieciséis libros publicados a la fecha, desde Los primeros pasos. Tabasco 1810-1867, editado en 1986 por la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, hasta Oye, Trump. Propuestas y acciones en defensa de los migrantes en Estados Unidos, que recién acaba de editar Editorial Planeta (junio, 2017).

El interés de López Obrador a lo largo de sus obras ha sido esencialmente la historia de México y sus vínculos con la larga lucha política que ha emprendido en el presente. Historia y actualidad se funden en sus libros como un binomio inseparable. Un lector atento puede concluir sin temor a equivocarse que para él la historia es maestra de la política.

AMLO en la firma del Acuerdo Político de Unidad Nacional en la Ciudad de México. Foto: Especial

Este apego de Andrés Manuel por la historia, la política, las ideas y su comunicación ha sido ejercido, no debemos olvidarlo, en medio de una circunstancia ciertamente complicada, pues a su vida pública la han caracterizado, cuando menos del 2005 a la fecha, intensos recorridos por toda la República, alentando, informando y conformando al movimiento social y electoral que en nuestros días se expresa en Morena.

Debemos entonces valorar también esa persistencia en la escritura que se ha sobrepuesto a las demandas físicas y emocionales que representan para Andrés Manuel sus constantes giras por el país.

El penúltimo libro de López Obrador en aparecer a la venta, lleva el título 2018: La salida. Decadencia y renacimiento de México (Editorial Planeta, 2017). En él concentra su visión sobre la tragedia que actualmente ocurre en México, su propuesta alternativa para enfrentar esos problemas y una muy interesante prospección del país que él avizora en el año 2024, y que resultaría del triunfo electoral de Morena en 2018 y del desarrollo de su gobierno en ese sexenio (2018-2024).

AMLO en la presentación de su libro “Oye Trump”, en los Ángeles California. Foto: Especial

2018: La salida abre con un diagnóstico contundente: “En este libro reafirmo mi postura de que la corrupción es el principal problema de México”. López Obrador ha publicado con anterioridad diversos libros en los que expone su diagnóstico sobre la situación nacional, mismo que paulatinamente ha ido precisando y afilando hasta llegar a la conclusión de que todos los problemas que nos afectan hoy en día tienen su origen en la matriz de la corrupción”.

“La corrupción es el principal sello de identidad de las élites gobernantes y es lo que mantiene prácticamente secuestradas a las instituciones, a grado tal que la impunidad casi absoluta es la característica esencial que acompaña a las acciones del mal gobierno que vivimos”.

Este diagnóstico de López Obrador es expuesto en la primera parte del libro, llamada Decadencia, y que incluye cinco capítulos en los que expone, con detalles y apoyo de nombres de responsables, casos concretos, cifras y estadísticas, la manera en la que se mal gobierna a México en estos años de neoporfirismo.

AMLO en Wilson Center, Washington, donde dio una conferencia. Foto: Especial

Ahí aparece en toda su dimensión el saqueo a manos llenas al que están siendo sometidos el patrimonio de la nación y los recursos financieros cuyo objetivo es atender las necesidades de la sociedad. Se trata, prácticamente, de un robo en despoblado ejecutado por una pequeña cúpula de presidentes, altos funcionarios públicos y traficantes de influencias malamente disfrazados de empresarios.

“En estos tiempos, el sistema en su conjunto ha operado para la corrupción. El poder político y el poder económico se han alimentado y nutrido mutuamente y se ha implantado como modus operandi el robo de los bienes del pueblo y de las riquezas de la nación. La corrupción ya no es un conjunto de prácticas aisladas e inconexas entre sí, sino un ejercicio sistemático y sistémico. En la época del llamado desarrollo estabilizador, que va de los años treinta a los ochenta del siglo pasado, los gobernantes no se atrevían a privatizar las tierras ejidales, los bosques, las playas, los ferrocarriles, las minas, la industria eléctrica, ni mucho menos a enajenar el petróleo; en estos aciagos tiempos de neoliberalismo, los gobernantes se han dedicado, como en el porfiriato, a concesionar el territorio y a transferir empresas y bienes públicos, e incluso funciones del Estado, a particulares nacionales y extranjeros. No se trata, como antes, de actos delictivos individuales o de una red de complicidades para hacer negocios al amparo del poder público, ahora la corrupción se ha convertido en la principal función del poder político” (pág. 14).

Ese panorama de decadencia que Andrés Manuel retrata con claridad y agilidad, con soporte no sólo en sus convicciones sino también en datos y números duros, es el primer paso para saber hacia dónde debemos encaminarnos en la elección de 2018. Entonces nuevamente, como en 2006 y 2012, habrá de jugarse el futuro de la nación. Ya vimos (y vivimos) los catastróficos resultados del sexenio de Felipe Calderón; atestiguamos hoy la aceleración de la decadencia en cinco años de Peña Nieto.

Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Foto: Especial

Los resultados del PRI, el PAN y de la coalición de partidos que hoy se suman para enfrentar a la única opción de cambio, que representa López Obrador, no variarán en el futuro. Su esfuerzo es darle oxígeno a gobiernos y políticas que han demostrado una y otra vez no solo su incapacidad para sacar a México adelante, sino que cada vez han sumido más al país en la violencia, la descomposición social, la crisis económica y la ausencia de democracia.

La segunda parte de este libro, Renacimiento, contiene otros cinco capítulos. En ella López Obrador expone una versión actualizada y detallada de Un Proyecto alternativo de nación, libro que publicara en 2004 (Grijalbo) y de Nuevo proyecto de nación para el renacimiento de México (Grijalbo, 2011).



En mi opinión, la propuesta de Andrés Manuel no sólo se ha actualizado, además se ha pulido, precisando y aterrizando con el paso del tiempo. Considero muy superior en ese sentido a La salida. Parte de ello tiene que ver, creo, con la asimilación de experiencias que AMLO ha venido haciendo del 2006 a la fecha. Quienes lanzan la descalificación de que el proyecto de López Obrador se basa en “Venezuela”, en “Trump”, en “Maduro”, harían bien en hacer a un lado sus prejuicios y leer esta interesante y sustantiva parte del libro.

Lo que aquí tenemos es el esbozo de un programa de gobierno basado en lo mejor de la historia de México y en una serie de respuestas modernas a los desafíos que enfrentamos en el presente.

AMLO en la firma del Acuerdo Político de Unidad Nacional en la Ciudad de México. Foto: Especial

López Obrador consigna aquí, principalmente, un compromiso ético con un gobierno que no solo le dé la cara a la gente, sino que además camine a su lado. El ánimo democrático, la búsqueda de la honestidad como norte de la vida pública, la solidaridad con quienes menos tienen, el impulso a los auténticos empresarios y a los trabajadores, el rescate del campo, el despliegue de la educación y la difusión cultural, el logro de una paz basada en la justicia y la vida digna, son todos elementos que se abordan en esta parte y que constituyen en sí La salida que le da el título al libro.

“Si triunfamos en el 2018 y llevamos a cabo los cambios que proponemos, a finales del sexenio, es decir, en 2024, habrá en la sociedad mexicana en su conjunto un nivel de bienestar y un estado de ánimo completamente distinto al actual. Esta nueva circunstancia de menos desempleo y pobreza será el fruto obtenido por la aplicación de una nueva política económica con desarrollo, seguridad y fortalecimiento de valores culturales, morales y espirituales […] En 2024 tendremos una sociedad mejor, no solo por lo que vamos a construir desde abajo en el plano de lo material, sino por haber creado una nueva corriente de pensamiento, por haber consumado una revolución de las conciencias que ayudará a impedir, en el futuro, el predominio del dinero, del engaño y de la corrupción, y la imposición del afán de lucro sobre la dignidad, la verdad, la moral y el amor al prójimo” (págs. 271, 274).

A diferencia de los libros publicados por otros aspirantes a las candidaturas presidenciales, como Margarita Zavala o Rafael Moreno Valle, 2018: La salida. Decadencia y renacimiento de México no es un esbozo autobiográfico para convencer a la gente con bondades y virtudes dichas en boca propia, sino una convocatoria, una propuesta de cambio que solo podrá lograrse a través de la participación de muchos. Lograrla supone, por supuesto y antes que nada, estar informados.

Sea este breve artículo una invitación a la lectura de este libro.