El sábado pasado fui a una manifestación del Frente Nacional Anti-Andrés Manuel López Obrador (FRENAAA).

Quería saber qué pensaba esa gente, por qué salía a la calle, cuáles eran los motivos que los llevaron a hacer cartulinas, pintarlas con mensajes anti-AMLO (la mayoría muy agresivos), y montarse en sus coches para recorrer las avenidas de la ciudad.

Cuando iba a tres cuadras de mi casa, me topé a una señora en su camionetota. Estaba por poner gasolina. Y claro, la pregunté.

Sus respuestas estaban llenas de ignorancia, de prejuicios, de discriminación y de una completa falta de entendimiento. Pensaba que AMLO era comunista, dictador, y que no cumplía sus promesas. Que no servía como presidente, y que como “los ciudadanos” le pagaban, “los ciudadanos” tenían el derecho de echarlo a la calle porque el presidente era “un empleado”.

Conforme iba caminando, vi más autos con cartulinas agresivas contra AMLO y contra los seguidores de éste. Pitaban y pitaban. Era muy insoportable el ruido que hacían. Llevaban muchos la bandera de México, como si pensaran que los que apoyamos a Andrés Manuel no somos mexicanos. Como si la patria le perteneciera a ellos y a nadie más.

Incluso vi un mensaje en una camioneta, donde le exigían a AMLO que les “devolviera” el país, como si éste les perteneciera a esos que se manifiestaban.

También había mensajes católicos, donde se mencionaba que AMLO era “comunista” y estaba en contra de la religión, de Dios y de la Virgen de Guadalupe.

Me parece que el FRENAAA es una expresión de la derecha más irracional, porque se basa en mentiras y prejuicios, y porque apuesta a derrocar a AMLO. Es decir, una expresión opositora irracional, desinformada y golpista.

¿Qué los motiva?

Hay una cuestión donde se basa el rechazo del FRENAAA a AMLO: el odio.

Sí, el FRENAAA es una expresión de odio, y como tal, es irracional. Ellos odian. Ellos quisieran que AMLO no existiera.

Ahora bien, ese odio no “nació” de la nada, sino que se inoculó. ¿Cómo? Es ahí donde está lo más interesante.

El odio hacia AMLO no es porque la gente de repente “ve que las cosas van mal”. No, el odio hacia AMLO es algo que los grandes empresarios han inoculado en la sociedad durante muchos años. Desde antes de 2006.

Ese odio les sirvió en 2006 y también en 2012 para que no ganara AMLO, pero en 2018 fue vencido por la sociedad, por la gente que decidió que no había que temerle a AMLO ni sentir odio.

Lo que queda de ese odio irracional se ha conformado en FRENAAA. Y hay una campaña para sembrarlo lo más pronto posible y en el mayor número de personas.

¿Por qué? Simple, porque los grandes empresarios que durante años no pagaron impuestos, al comenzarlo a hacerlo con esta administración, están empeñados en descarrilar a AMLO.

Es su apuesta. Y por eso ven con buenos ojos a FRENAAA.

La cuestión es que la gente comienza a entender que ese odio que le han buscado inocular es el odio surgido de los grandes empresarios que se han visto afectados en sus privilegios.

Habrá los que odian a AMLO y no tiene vuelta atrás. Son irracionales. Pero hay millones que entienden perfectamente la situación, y saben que esa ira que les buscan transmitir es la ira de unos cuantos que se sintieron dueños del país durante años y hoy se sienten afectados en sus intereses particulares.

A eso AMLO es a lo que se refiere cuando dice que el pueblo mexicano es uno de los más conscientes, de los más politizados del mundo.

La derecha irracional, ladrona, los ricos que se sentían dueños del país, la tienen difícil. El pueblo no dejará que le arrebaten esa transformación que tantos años tardó en ganar la presidencia del país.