Desde el pasado 16 de agosto se está grabando en los estudios de Televisa San Ángel, La Candidata, una telenovela estelarizada por Silvia Navarro, actriz de Irapuato, que fingirá ser Regina Bárcenas, mujer idéntica a Margarita Zavala de Calderón, que sufrirá hasta lo indecible por ser candidata presidencial del PNR, siglas —inexplicables— de “Por Un México Unido” (más bien PUMU, que proviene de pomo, frasco, recipiente de neutle).

El argumento gira en torno de una mujer madura que, al sufrir un grave accidente automovilístico, descubre que su marido es muy corrupto y puede dañar a su hijo, si logra ser presidente de la República. Para salvar al niño, Regina Bárcenas emprenderá una batalla sin cuartel dentro del PRN —¿apócope de PRIAN?— y luchará sin desmayo hasta convertirse en… la candidata.

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A primera vista, el libreto insinúa que Regina Bárcenas está casada con un tipo nefasto como Felipe Calderón. Sin embargo, la actuación de Rafael Sánchez Navarro como esposo de la heroína, pone en claro que el hijo de Manolo Fábregas será una réplica física de Andrés Manuel López Obrador.

Aprecien estas fotografías, tomadas de la cuenta de Twitter de La Candidata, un hombre guapo, de pelo blanco, sonrisa irresistible y complexión física similar a la del presidente nacional de Morena.

El actor Rafael Sánchez Navarro en la grabación de La Candidata. Foto: Twitter

El actor Rafael Sánchez Navarro en la grabación de La Candidata. Foto: Twitter

Hasta ayer la noticia parecía una broma. Todo lo contrario. Era un secreto no muy bien guardado pues Univisión adelantó, el 12 de julio, que Silvia Navarro, de 38 años, sería dirigida por la experimentada Giselle González.

La propia Televisa, en una nota del 17 de agosto, ofreció aspectos de la misa previa al inicio de la grabación en sus estudios de San Ángel y destacó que Giselle González ha consagrado telenovelas como Yo no creo en los hombres, Cachito de cielo, Para volver a amar, Alma de hierro y Amor mío, títulos todos ellos de eminente carácter “apolítico”, según la crítica especializada*.

Durante su gestión como titular del Ejecutivo, Felipe Calderón mandó a hacer dos películas, con motivo del bicentenario del Grito de Dolores, una sobre Miguel Hidalgo y otra sobre José María Morelos. Nada lo vincula, hasta ahora, con el financiamiento de La Candidata, pese a que la telenovela no oculta el doble propósito de posicionar a su cónyuge, Margarita Zavala —quien se ha referido a él como “estigma”— y destruir políticamente a López Obrador.

Ante el rumor de que La Candidata empezará a ser transmitida en noviembre, la gente ya se hace preguntas. ¿Qué significa “Regina Bárcenas”? En italiano, Regina es reina. Bárcenas, a su vez, viene a ser “expendio de bebidas alcohólicas donde por las noches sirven comidas”. En otras palabras, Regina Bárcenas es apenas “la reina de los cafés con piquete”.

¿Qué simboliza el hijo de Regina Bárcenas al que el padre intenta dañar? ¿El pueblo de México? ¿Los niños que la ultraderecha panista quiere proteger de la “ideología de género”? ¿Un analfabeta que no puede aprender a leer por culpa de los maestros de la CNTE que tienen cerrada su escuela? ¿Un genio que resuelve ecuaciones de tercer grado, gracias a la reforma educativa de Peña Nieto?

Más interesante es la pregunta: ¿de qué lo quiere proteger su mamá? ¿De que el padre le lave el cerebro con ideas populistas? ¿De que le hable muy bien de Chávez y muy mal de los ricos? ¿De que lo lleve a sus mítines y, delante del nene y de las multitudes, declame monólogos “de odio” que lo echarán a perder para siempre? ¿De que lo regañe por ver el Teletón?

Grabación de La Candidata.

Grabación de La Candidata.

Si La Candidata se deslizará entre los renglones blancos de las leyes electorales, si aprovechará las reglas no escritas ni vigiladas por el INE, para atacar abusivamente a Morena, el único proyecto opositor a la dictadura, ¿Televisa se atreverá a insinuar que el personaje que simboliza a AMLO provocará un accidente automovilístico para matar al personaje que simboliza a Margarita Zavala?

Ya que el marido de Regina Bárcenas es muy corrupto, ¿de qué lo acusará la telenovela? ¿De robar en dónde? ¿Cómo, cuánto, por qué? ¿De ocultar sus fortunas en cuántos paraísos fiscales? ¿En varios pero ninguno visible hasta ahora (lo que incentivará a la buena gente de la audiencia a pensar mal, recordando aquello de “piensa mal y acertarás”)?

En 2006 escribí (está en La Jornada) que “antes, los golpes de Estado los daban los generales, como los que en 1973 derrocaron a Salvador Allende; hoy, los dan los locutores de Televisa”. Era la noche del conteo final de los votos. Joaquín López Dóriga, Carlos Loret de Mola, Denise Maerker, Ciro Gómez, en lugar de la Junta Militar de cualquier país de Sudamérica, impusieron a Felipe Calderón como amo y señor de Los Pinos.

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Pese a que Calderón le pagó el favor con aluviones de dinero en efectivo y anulación de impuestos; pese a que rentó a su “actriz de éxito” para que se casara con Peña Nieto, pese a que Peña Nieto la agasajó con cientos de decenas de miles de millones, Televisa está colapsada actualmente. La divisa del éxito que formuló en su momento el Tigre Azcárraga —”este es un país de jodidos y nosotros hacemos televisión para ellos”— hoy la excluye de Netflix.

Televisa está anémica. Sus anticuerpos se debilitan. Su tiempo se acerca. Netflix se burló de sus telenovelas. En un intento final y desesperado por seguir beneficiándose del dinero público, gracias a peleles como Fox, Calderón y Peña Nieto, los fabricantes de televisión basura para jodidos —vaya, tan jodidos que lo único que pueden ver es Televisa— pretender robarles el corazón con esta comedia sobre López Obrador y Margarita, para volver a comprarles el voto en 2018 y terminar de matarlos de hambre, de horror, de terror, de singobierno.

NOTA: Por hacer esta nota, no pude escribir la segunda parte del obituario de Luis González de Alba. Refrendo lo dicho ayer: continuará mañana…