Con la implementación del Plan de Austeridad en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) contempla hacer una reducción significativa de sus gastos para este 2019, de acuerdo con su Programa de Racionalidad Presupuestal presentada este martes.

En cuanto a servicios profesionales, prestaciones y estímulos, la universidad adelantó que durante 2019 no se crearán nuevas plazas académico-administrativas, de confianza, ni administrativas de base.

Únicamente se permitirán las que se destinen a nueva infraestructura y para vigilancia, seguridad y protección civil, “siempre y cuando cuente con la disponibilidad presupuestal”.

Tampoco habrá incrementos salariales al personal con nombramiento de funcionario de los niveles uno al ocho, ni se podrá destinar más del 80 por ciento de lo entregado en 2018 a pago de tiempo extra, ni compensaciones extraordinarias a empleados administrativos de base, ni pago de servicios profesionales independientes.

Además se disminuirá el presupuesto en 20 por ciento a los gastos del Centro de Estudios de Mexicanos en el Exterior.

Asimismo se incluye la orden de no comprar más vehículos, exceptuando los destinados a nuevas entidades o actividades de vigilancia y seguridad.

Sobre los gastos por viáticos y viajes aéreos, se determina que se disminuirá en 10 por ciento la partida correspondiente a éstos para el personal administrativo, así como 50 por ciento a los recursos para reuniones de trabajo y la eliminaciones de erogaciones para obsequios.

Se reducirá también en 20 por ciento a la partida Anuncios varios, a Encuadernación e impresiones y 15 por ciento a mantenimiento de cómputo y a labores de preservación de vehículos. Los servicios de mensajería se reducirán en 50 por ciento.

“Únicamente serán autorizadas remodelaciones en aulas, laboratorios y talleres donde se realicen actividades académicas. No habrá remodelaciones en oficinas administrativas de ninguna entidad académica o dependencia universitaria”, detalla.

Finalmente, también se propone un plan de ahorro de energía eléctrica, en el que se establece sustituir luminarias y mantener las luces apagadas durante periodos de inactividad en las diferentes sedes de la universidad.

De igual manera, el rector de la casa de estudios, Enrique Graue, devolvió 22 mil 350 pesos de su primer salario del año.