El avión presidencial que compró Felipe Calderón para Enrique Peña Nieto con un costo cercano a los 3 mil millones de pesos presentó fallas la noche de este miércoles cuando se encontraba en el aeropuerto John F. Kennedy, por lo que el mandatario tuvo que regresar a México en la aeronave TP-02.

Según funcionarios de la Presidencia de la República, al Boeing 787-8 Dreamliner se le detectó un desperfecto en una tarjeta de la computadora.

Se trata de la segunda falla en un periodo de dos meses, ya que el 23 de julio el mandatario también tuvo que cambiar de aeronave por el mismo desperfecto, cuando asistió a Puerto Vallarta, Jalisco para participar en la Cumbre de la Alianza del Pacífico.

Nuevo avión de Peña Nieto. Foto: Internet

El TP -01 José María Morelos y Pavón (nombre oficial de la aeronave) llevó al mandatario y su comitiva el domingo pasado a la ciudad de Nueva York donde participó en la sesión 73 de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el Foro Mundial de Negocios de Bloomberg, un panel del Foro Económico Mundial, uno más sobre migración y un Diálogo de Alto Nivel sobre cambio climático.

También inauguró una obra del artista zacatecano Manuel Felguérez que fue colocada en la sede de la ONU.

Sin embargo, para el vuelo de regreso que estaba programado a las 21:30 horas de Nueva York, se detectó la falla en el mecanismo digital. Por esta razón, el Estado Mayor Presidencial determinó que la aeronave no vuele hasta que se le haga una mayor revisión.

La compra del avión presidencial fue polémica desde un principio, por el enorme dispendio que significó y, porque para su integración a la flota presidencial debió construirse un nuevo hangar en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, lo que implicó el gasto de otros mil millones de pesos en un contrato que fue adjudicado directamente a las empresas de Juan Armando Hinojosa Cantú, el mismo contratista que financió la Casa Blanca de Peña Nieto.

El avión presidencial se adquirió durante el sexenio de Felipe Calderón e inició operaciones el 10 de febrero de 2016 en el marco del Día de la Fuerza Aérea Mexicana.